Thursday, April 07, 2016



¿Por qué tus alumnos odian
 
los libros de texto?

Así es. Tus alumnos odian los libros de texto. La mayoría de tus alumnos aborrece los libros de texto. En este artículo intentaré exponer algunas razones de por qué tus alumnos odian por lo general cualquier libro de texto de cualquier asignatura a lo largo de su etapa escolar. Las respuestas y las soluciones que daré no me las han dado mis alumnos, pero creo que pueden ayudar a la reflexión y a la mejora de un material que por el momento está lejos de desaparecer de las aulas. ¿Quieres saber por qué tus alumnos odian los libros de texto? Sigue leyendo y te lo enseñaré.

Imagen extraída de Shutterstock

¿Por qué tus alumnos odian los libros de texto?

Tras más de quince años en el mundo de la docencia, hace poco me hice la siguiente pregunta: ¿Por qué todos los libros de texto de todas las asignaturas son exactamente iguales? Si te fijas bien, la estructura de un libro de texto no ha variado en décadas. La estructura que presentan es exactamente la misma año tras año, edición tras edición. He perdido la cuenta de los libros de texto que han pasado por mis manos. He perdido la cuenta de los libros de texto que he consultado. Ahora vuelvo la vista atrás y me doy cuenta de que en el fondo todos tenían y tienen el mismo formato. ¿Y cuál es ese formato?

¿Cuál es el formato de los libros de texto?
Para enseñarte la estructura de un libro de texto he escogido una página de un libro de texto de la asignatura de Lengua Castellana y Literatura. Concretamente, una página que trata sobre la modalidad discursiva de la exposición. Aquí el tema y la asignatura es lo de menos. Lo importantes es que observes una serie de partes que suelen ser fijas en la mayoría de los libros de texto:

1. Título (azul)

2. Subtítulo (morado)

3. Definición (naranja)

4. Breve explicación (amarillo)

5. Características o subapartados (verde)

6. Ejemplos (rosa)

(* En este ejemplo se le podría añadir una imagen)

Pues bien, la estructura que he puesto aquí como ejemplo se repite una y otra vez hasta la saciedad en todos los libros de texto de todas las asignaturas en todos los cursos. Es curioso observar como la estructura de muchos libros de texto adopta la forma de la letra “P”. Si te fijas bien, el contenido de los libros de texto se asemeja a la letra P porque en la parte superior se desarrolla la definición del contenido de izquierda a derecha y en la parte inferior los subapartados y ejemplos de arriba a abajo. Observa:

Ahora que has podido ver la estructura de la mayoría de los libros de textos, viene la pregunta que da título al artículo: ¿Por qué los alumnos odian los libros de texto? Aquí van dos de las posibles razones:

1. Se repite la misma estructura una y otra vez, lo que los hace previsibles. El alumno observa clase tras clase que la estructura es prácticamente invariable, lo que provoca que sea muy poco atractiva y motivadora: concepto, definición, explicación del concepto, características, ejemplos e imagen que guarda relación con el concepto o con uno de los ejemplos. En cuanto a estos elementos habría que añadir ejercicios que, por supuesto también presentan siempre la misma estructura (comprensión lectora, verdadero/falso, rellenar espacios en blanco…)

2. Se centran en las características y no en las ventajas y los beneficios. Este segundo punto es al que quería llegar desde el principio de esta entrada. Independientemente de la estructura de un libro de texto, una de las principales razones por las que a tus alumnos no les interesan los libros de texto no está relacionado con su contenido, sino en el enfoque del contenido. Me explico. Quiero pensar que como docente aquello que enseñas resulta atractivo y motivador. El problema es la forma en la que se presentan dichos contenidos lo que hace que el alumno muestre poco interés y poca predisposición para el aprendizaje.

¿En qué fallan los libros de texto?

Personalmente, uno de los grandes errores que tienen los libros de textos en general es que son libros que se centran en las características, es decir, son libros descriptivos, previsibles y repetitivos. Además, muchos de ellos no conectan con la mayoría de los alumnos. Ahí van algunas preguntas que me gustaría que reflexionaras:

  • ¿Te has preguntado alguna cómo es posible que un mismo libro de texto esté repartido por toda la geografía de un país con las diferencias que ese mismo país tiene desde el punto de vista lingüístico o cultural, por ejemplo?
  • ¿Qué libros de texto han tenido en cuenta los intereses de los alumnos?
  • ¿Cuántos compañeros de profesión conoces que hayan participado en la elaboración de libros de texto?
La mayoría de los libros de texto siguen centrándose en las características y no en las ventajas o en los beneficios. No es que no sea necesario conocer las características, sino que muchos libros de texto lo entienden como un punto de llegada cuando debería ser, cuanto menos, un punto de partida.

El contenido como producto. Otros libros de texto son posibles.
Fíjate en estas dos preguntas y dime cuál de las dos te parece más atractiva:
  • ¿Qué es un texto expositivo?
  • ¿Cuáles son los beneficios que me reportará saber redactar un texto expositivo?

Seguramente coincidirás conmigo en afirmar que la segunda pregunta es mucho más interesante y atractiva que la primera. Pues bien, en muchas ocasiones los libros de texto tan sólo se centran en la primera pregunta y obvian la segunda, la que realmente  podría despertar el interés en el alumno.
Fíjate en este recuadro:

 
El gran problema de los alumnos es que no les interesa para nada saber qué es un texto expositivo, ni su definición ni sus características. Y ahí es en mi opinión donde fallan la mayoría de los libros de texto. Y fallan porque se centran en la definición y características de los conceptos, cuando lo que interesaría al alumno son los beneficios y las ventajas.

Características, ventajas y beneficios. A propósito de los libros de texto.
Creo que los libros de texto tienen mucho que aprender del marketing y la publicidad. ¿Por qué? Porque se centran en las ventajas y beneficios por encima de las características. Veamos cómo se podrían definir estos tres conceptos:

  • Características: Describe lo que es el producto. En muchas ocasiones se centran en los elementos físicos. Dichas características se pueden observar y medir.
  • Ventajas: Es lo que diferencia un producto respecto a otro producto. Ejemplos de ventajas: exclusividad, seguridad…
  • Beneficios: A diferencia de las características y las ventajas, los beneficios están en el imaginario de las personas y ahí es donde la publicidad, por ejemplo, juega un papel importantísimo, porque se encarga de decirte a ti cuáles son esos beneficios, sin que tengas la necesidad de pensarlos. En definitiva, un beneficio es el buen uso que se hace de un producto y que  ayuda al consumidor a cubrir una determinada necesidad.
Fíjate en este ejemplo que creo que te ayudará a entender estos tres conceptos.

Lo que realmente te importa de las zapatillas que te quieres comprar no es que tengan la suela de goma. Lo que buscas es que tus zapatillas cuenten con la ventaja de tener la mejor amortiguación posible y que dicha amortiguación repercuta positivamente a la hora de evitar lesiones. Cuando uses las zapatillas no pensarás que la suela está hecha de goma. Lo que valorarás de la zapatilla es que su buena amortiguación ayuda a que no tengas lesiones.
Pues bien, quiero pensar que el ejemplo de la zapatilla es extrapolaba a un libro de texto, es decir, creo que los libros de texto deben ser capaces de buscar en sus contenidos no sólo las características, sino aquello que realmente aventaja y beneficia al alumno. Porque en el fondo eso es lo que en el futuro va a recordar.

Libros de texto ¿Sí o no? A modo de conclusión.
Este artículo no quiere ser un alegato en favor de la desaparición de los libros de texto. Nada más lejos. Este artículo tiene la intención reflexionar sobre el enfoque de los libros de texto. Ya conocéis el dicho: Si no puedes con el enemigo, únete a él. Pues bien, de lo que se trata tal vez no es de erradicar de las aulas los libros de texto, sino de darles un enfoque para que el alumno vea cuáles son las ventajas y los beneficios de aquello que enseñas, de aquello que quieres que aprendan tus alumnos. Estoy convencido de que sólo cambiando este enfoque en algunas unidades didácticas la predisposición de tus alumnos hacia los libros de texto o el contenido que se incluye en él mejorará. Porque en el fondo de lo que se trata es de:
Think different. Think outside the box

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