Thursday, April 07, 2016




Design Thinking
o cómo diseñar la escuela del siglo XXI

Design Thinking y Educación. El artículo de hoy es otro de esos artículos que son más bien un punto de partida que de llegada. Aun así, mi intención en esta entrada es darte a conocer qué se entiende por Design Thinking y de qué manera se puede relacionar un término tan ligado al diseño  con el modelo educativo. Se trata de todo un reto, pero un reto que en países como Estados Unidos ha empezado a materializarse en algunas escuelas con unos resultados realmente sorprendentes.

También quiero incidir, antes de continuar, que este artículo no hubiera sido posible sin la lectura del libro titulado Design thinking para la innovación estratégica  y que desde aquí recomiendo encarecidamente. Espero que este artículo te ayude a repensar qué diseño es el que queremos en nuestras aulas y de qué manera debemos contar con nuestros alumnos para transformar el aprendizaje tanto fuera como dentro del aula. ¿Preparado para diseñar la escuela del futuro a través del Design Thinking? Si es así, acompáñame.
Imagen extraída de Shutterstock

¿Qué es el Design Thinking?

Se podría traducir el término Design Thinking como Pensamiento de diseño, es decir, de lo que se trata es de pensar como un diseñador para poder desarrollar productos, servicios, estrategias y proyectos.

Este término se remonta al año 2008 cuando Tim Brown, profesor de la escuela de ingeniería de la Universidad de Stanford publicó un artículo en la prestigiosa Harvard Business Review en el que planteó por primera vez el concepto Design Thinking. De hecho, en palabras de Tim Brown el Design Thinking es una disciplina que usa la sensibilidad y los métodos de los diseñadores para hacer coincidir las necesidades de las personas con lo que es tecnológicamente factible y con lo que una estrategia viable de negocios puede convertir en valor para el cliente y en una oportunidad para el mercado.

Tal fue el impacto de este artículo que empresas como Amazon o Apple han tenido desde entonces muy en cuenta en su estrategia empresarial. Y, ¿por qué? Pues porque el Design Thinking se vertebra en tres pilares básicos:

  • Personas (usabilidad)
  • Tecnología (herramientas)
  • Negocio (viabilidad)

Pero además de estos tres pilares, el Design Thinking quiere ser:

  • Humano. Se tiene muy en cuenta a las personas y, sobre todo, las necesidades de estas personas. Para ello predomina la competencia emocional de la empatía.
  • Colaborativo. El trabajo colaborativo se centra en las conversaciones y las críticas constructivas que salen de dichas conversaciones y del intenso trabajo en equipo. Se trata de dar lo mejor de uno mismo trabajando en equipo
  • Experimental. Lo importante es experimentar tanto el acierto como, sobre todo, el error o errores para aprender de ellos y que de ellos salgan nuevas ideas.
  • Optimista. La creación por ser creación en sí debe ser un proceso basado en una experiencia eminentemente agradable donde tienen la misma importancia los grandes cambios como los insignificantes. El optimismo genera siempre opciones.

¿Cuál es el proceso de diseño del Design Thinking?

1. Entender.
2. Observar.
3. Definir.
4. Idear.
5. Prototipar.
6. Testear.

En este artículo no desarrollaré estas ideas desde el punto de vista del diseño, sino que las relacionaré a continuación con el modelo educativo. De ahí que simplemente las enuncia para desarrollarlas más adelante.

¿Cómo se puede implementar el Design Thinking en la escuela?

El Design Thinking parte de la idea de que los cambios no tienen por qué ser dados exclusivamente desde las instituciones, sino que los propios educadores y alumnos son los que pueden hacer pequeños cambios en su quehacer diario para transformar la escuela del siglo XXI. Pero, ¿cómo? Pues a partir de cuatro grandes áreas que son:

1. Currículum. 
  • Se trata de mantener una actitud proactiva en cuanto a los contenidos del currículum, es decir, de qué maneras puedes conectar los contenidos de tu currículum con los intereses y deseos de tus alumnos. Lo que se pretende es conectar los intereses de los alumnos fuera del centro para implementarlos en el currículum de tu asignatura.

2. Espacios.
  • Hay que partir de la premisa de que el espacio determina en muchas ocasiones el aprendizaje así como el comportamiento. Una forma de reinventar y transformar el espacio sería mediante la creación de grupos de aprendizaje cooperativo.
  • ¿Por qué no pensar en términos de comodidad en el aula? ¿Por qué no dar nuevos usos a espacios comunes como la biblioteca de tu centro escolar? ¿Por qué no repensar espacios para que los docentes tengan una mayor predisposición para la colaboración? ¿Por qué no pensar qué espacios del centro son susceptibles de ser redefinidos para fomentar el trabajo colaborativo?

3. Procesos y herramientas.
  • Los centros educativos, por norma general, tienen unos procesos muy bien estructurados y definidos. Esto hace que la comunidad educativa no se replantee opciones de mejora de aspectos que no acaban de funcionar o que son susceptibles de mejora. La relación centro-familias, la rigidez del horario de las sesiones lectivas o la rigidez del sistema de evaluación son aspectos que pueden ser replantados en beneficio de toda la comunidad educativa.

4. Sistemas.
  • Este último punto es el más ambicioso. Lo que pretende este último punto es el de establecer puentes entre etapas educativas, entre planes de estudios de diferentes regiones de un mismo país. Además, tiene como objetivo propulsar desde los propios centros educativos un modelo I+D para el desarrollo integral del sistema educativo.

¿Cuál es el proceso que el Design Thinking lleva a cabo para la consecución de una determinada acción?

El proceso de diseño para llevar a cabo una determinada acción consta de cinco etapas que están íntimamente relacionadas con las seis etapas de un proceso de diseño enunciadas más arriba:


Proceso de diseño. Imagen extraída del siguiente enlace bajo licencia CC.

1. Descubrimiento. Tengo un objetivo.

  • Define tu propio objetivo, es decir, aborda un problema específico e intencionado. Es lo que se denominaría un desafío de diseño. El desafío de diseño se caracteriza por ser comprensible, factible y estar bien definido y delimitado.
  • Comprende tu propio objetivo. Para ello sírvete de preguntas preferentemente abiertas. para aprender a formular preguntas abiertas aquí te dejo el siguiente enlace.
  • Investiga acerca de este objetivo mediante una trabajo de campo.
  • Inspírate en todo aquello que guarde relación con tu objetivo a partir del contexto creado por dicho objetivo.
  • Aprende de los expertos y de los usuarios.

2. Interpretación. Aprendo del objetivo.

  • Aprende a interpretar tu objetivo mediante la narración de historias, es decir, se trata de compartir de lo que cada uno aprende e interpretarlo contando su propia historia.
  • Da sentido a todas las historias reunidas. Para ello es muy útil organizar las historias mediante la identificación de grandes temas.
  • Conecta los temas y profundiza en ellos.
  • Vincula lo interpretado con el objetivo de tu acción y nunca sin abandonar la perspectiva que rodea dicho objetivo.
  • Convierte las interpretaciones en esquemas, diagramas o mapas conceptuales. Estos serían los tipos de esquemas más válidos:


Tipos de esquemas aplicados al modelo Design Thinking. Imagen extraída del siguiente enlace bajo licencia CC

3. Ideación. Crea una idea para convertirla en una oportunidad.

  • Genera tantas ideas puedas. Para ello sírvete de la lluvia de ideas.
  • Para llevar a cabo una lluvia de ideas debes tener en cuenta:
    • Las ideas no se juzgan, es decir, no hay buenas o malas ideas al principio.
    • Construye ideas a partir de otras ideas, es decir, piensa en “y” en lugar de pensar en “pero”.
    • Uno habla y los demás escuchan. Hay que respetar el turno de palabra para que no se solapen ideas.
    • Hay que ser ambicioso y marcarse un elevado número de ideas.
  • Sírvete del dibujo para generar ideas porque dibujar también es pensar.
  • Depura las ideas partiendo en primer lugar de cuáles son factibles y realizables.
  • Describe tu idea de la siguiente manera:
    • Ponle un título
    • Sintetízala en una oración
    • Describe su finalidad y/o funcionamiento
    • Explica sus necesidades
    • Especifica cuál es su valor

4. Experimentación. Da vida a tu idea.

  • Esta fase está íntimamente ligada a la idea de prototipar una idea, es decir, de lo que se trata es de materializar una idea.
  • Para dar vida a un prototipo es necesario:
    • Crear un storyboard a partir de viñetas con imágenes y sencillos bloques de textos. Un recurso muy útil es el post-it para secuenciar dicho prototipo.
    • Crear una historia no desde el presente o el pasado, sino cómo ven y se imaginan ese prototipo en el futuro.
    • Crear un anuncio publicitario ficticio de dicho prototipo.
    • Crear una maqueta del prototipo.
    • Crear un modelo real a partir de la maqueta.
  • Busca el feedback o la retroalimentación, es decir, busca a una serie de personas que experimente de manera objetiva con el prototipo. A continuación se trata de conversar con ellas, formularles preguntas abiertas, crear una guía de preguntas.
  • Identifica las necesidades del prototipo:
    • Materiales
    • Financiación
    • Plazos de realización
    • Cantidad de personas implicadas
    • Plan de actuación

5. Evolución. Desarrolla tu idea, hazla crecer y evolucionar en el tiempo.

  • Cualquier prototipo por ser un prototipo es susceptible de mejora y de evolución. Por tanto, no hay que entender el prototipo con la finalización del objetivo, sino que de lo que se trata es de hacer un seguimiento del mismo. Para ello, es necesario tener en cuenta:
    • Determinar el impacto del prototipo y medir su éxito
    • Documentar el proceso
    • Celebrar los logros
    • Planificar las tareas pendientes de mejora
    • Mantener un calendario constante de reuniones
    • Compartir el prototipo con la audiencia y generar a sinergias para así construir alianzas
    • Construir una comunidad en la red


Design Thinking y Educación.
A modo de conclusión.

Es posible que si has llegado hasta aquí te sientas abrumado por la cantidad de procesos que implica la filosofía basada en el Design Thinking. Pero lo que quiero que entiendas es que esta filosofía de trabajo es una filosofía que hasta ahora ha estado muy enraizada en el ámbito empresarial. Es más, era un tipo de trabajo pensado principalmente para creadores y diseñadores. Pero si queremos que la escuela del siglo XXI supere de una vez por todas la educación industrial decimonónica basada en la manufacturación y en la obsesión por medir los resultados mediante el uso y abuso de pruebas, es necesario dar un paso adelante, salir de la zona de confort y fomentar una escuela donde creatividad y diseño vayan de la mano para conectar los aprendizajes dentro del aula con las inquietudes y deseos de nuestros alumnos fuera de ella.

A veces pienso que el Design Thinking como una oportunidad de tirar las paredes de un aula y conectar dicha aula y los conocimientos que se transmiten en ella para conectarla con el mundo real, el mundo al que se enfrentarán tus alumnos, y también los míos. Si somos capaces de educarlos desde la perspectiva de la creatividad ligada al diseño, crearemos personas capaces de enfrentarse al mundo con la mejor disposición y predisposición. Este es mi deseo y de aquí la razón de este artículo.

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