Sunday, December 06, 2015





Cómo identificar una buena práctica

de innovación educativa

Estamos habituados a identificar las buenas prácticas de innovación educativa por indicadores de salida. Por ejemplo, si una experiencia concreta se ha publicado en una revista científica de calidad, se supone que se trata de una buena práctica e igualmente si ha sido financiada a través de convocatorias nacionales o internacionales.

Sin embargo, hay cientos de experiencias que realiza el profesorado en el aula (que ni se publican ni son financiadas por convocatorias nacionales o internacionales) que son buenas prácticas y, además, son las más interesantes para ser transferidas al resto del profesorado. El problema habitual es ¿Cómo sabemos si una experiencia en el aula es una buena práctica de innovación educativa?

A lo ya conocido, que toda innovación lleva asociada un cambio, se debe añadir alguna característica adicional. Aquí incluyo 4 de esas características (a aplicar tanto a las experiencias de aula como a las que son publicadas o financiadas por proyectos) que nos permitirán saber si el cambio realizado es o no una innovación.

Sostenibilidad. Significa que la práctica debe poderse aplicar incluso después de que se haya agotado la financiación, se haya publicado, o haya finalizado el periodo oficial para realizar la experiencia (en el caso de que esa experiencia se haya realizado en el marco de una convocatoria interna de la universidad o el centro), e incluso que se haya presentado un informe final. Muchos proyectos financiados mueren cuando acaba la financiación o incluso cuando son publicados. Si es una buena práctica debe seguir aplicándose de forma habitual en el contexto donde se originó. Esta característica es complicada, ya que la “etiqueta” de buena práctica se suele dar una vez finalizada la misma, no se suele esperar dos o tres cursos para ver si se ha consolidado. Hay técnicas que permiten medir la sostenibilidad, pero esto será objeto de otro post.

Transferibilidad. Significa que la práctica se pueda utilizar fuera del contexto donde se ha desarrollado. Es decir, si es un proyecto donde han participado 10 centros, es transferible si se aplica en otros centros distintos una vez que finaliza la práctica. En las experiencias que el profesorado aplica en su aula, significa que la deben poder utilizar en otras asignaturas. En este caso será buena práctica si la pueden utilizar en asignaturas de diferentes áreas de conocimiento a aquella en la que se originó la práctica. Esta característica es difícil de medir ya que requiere o bien que se haya demostrado de forma previa o bien esperar un tiempo para ver si se ha transferido. Este tema se ampliará en otro post.

Eficacia en el aprendizaje. La eficacia significa que se consiguen los objetivos que suelen ser mejorar los resultados académicos, las competencias, o cualquier otro objetivo relacionado con el aprendizaje. Todas las experiencias que conozco suelen cumplir esta característica. Pero esto no basta, hay que demostrar de forma inequívoca que se han obtenido esas mejoras.

Eficiencia de la eficacia. Significa que los beneficiarios (suele ser el alumnado) alcanzan la característica anterior (la eficacia) con menos esfuerzo que si no se aplicara esa innovación. Dicho de otra forma, se consiguen mejores resultados que antes pero empleando, como mucho, el mismo esfuerzo. También se considera eficiencia si consiguen los mismos resultados que antes de la innovación, pero empleando menos esfuerzo.

Hay otra serie de características que debe cumplir la experiencia en función de otro tipo de objetivos. Por ejemplo, si se desea que la publiquen en una revista de impacto, además se debe demostrar que se está aportando nuevo conocimiento que antes no existía. Si se busca financiación a través de un proyecto, se suelen incluir tecnologías o procesos emergentes y si simplemente se quiere transferir a otro profesorado, pues miren, para este supuesto no hay ninguna característica adicional, no porque no sea necesaria, sino porque realmente no hay convocatorias con este objetivo.


Esta actividad aumentará la autoestima de
tus alumnos

29/11/2015 Escrito por Santiago 

Hoy quiero compartir contigo una dinámica de grupo relacionada con la autoestima, relacionada con lo que se podría denominar la autoafirmación de tus alumnos. Se trata de una sencilla pero efectiva actividad que te servirá para que tus alumnos reflexionen sobre el concepto que tienen sobre ellos mismos, sobre la percepción que tienen de sí mismos.

¿Preparado para subir la autoestima de tus alumnos? ¿Listo para trabajar las emociones con tu grupo de alumnos? Si es así, te invito a que sigas leyendo el resto del artículo. Zarpamos…

Actividad para trabajar la autoestima en el grupo clase.

Título de la actividad: La primera maravilla del mundo.

Edad: Entre 10-14 años (puede ampliarse la franja de edad en función de las características del grupo clase).

Material: Una caja pequeña en la que en el fondo haya un espejo. Si no se dispone de un espejo, se puede poner en el fondo un papel que contenga la siguiente cita: La primera maravilla del mundo eres tú.

Duración de la actividad: 30 minutos.

Distribución de los alumnos en el aula:

  • Durante el desarrollo de la actividad: Disposición normal por filas.

  • Después de la actividad (opcional): Formando un círculo de sillas en el centro del aula  para reflexionar sobre a dinámica.

Desarrollo de la actividad sobre autoestima

La primera maravilla del mundo.

Uno de los aspectos más importantes a la hora de llevar a cabo con éxito una actividad es la forma en la que la presentamos. ¿Qué significa esto? Pues que desde el primer momento hay que crear unas expectativas lo suficientemente grandes como para captar el interés y la atención de los alumnos, así como su participación.

El docente entra en el aula sosteniendo la caja entre sus manos y enseñándola a todo el grupo. Para crear expectativas, te recomiendo que, mientras la enseñas a todo el grupo, no hables. ¿Por qué? Pues porque toda la atención debe localizarse en la caja que sostienes entre tus manos.

Una vez has captado la atención de tus alumnos, es el momento de explicar a tus alumnos en qué consistirá la actividad La primera maravilla del mundo. Al respecto, puede resultar interesante hacer un inciso para comentar cuáles son algunas de las siete maravillas arquitectónicas del mundo y por qué se consideran tan especiales. De hecho, se pueden citar, proyectar en la pizarra digital, enseñar algunas fotos de los grandes monumentos creados por el hombre… Sobre estas maravillas hay que incidir en su belleza, en su excepcionalidad, en la admiración que la gente les profesa…

El docente se encarga a continuación de informar a sus alumnos que están punto de ver la que se considera la primera maravilla del mundo. Si te fijas, en este momento estás creando expectativas que aumentan el interés y la atención, así como una mejor probabilidad de participación.

En este preciso instante es cuando se inicia la actividad que consiste en que cada alumno se levanta de su silla y se dirige al lugar donde se ha colocado con mucho mimo la caja que contiene la primera maravilla del mundo. El alumno abre la caja y observa la maravilla. Hay que incidir que cada alumno debe abrir la caja muy despacio y con sumo cuidado para que luego mirar con detenimiento el interior de la misma.

Después de que el alumno haya visto lo que contiene la caja en su interior, hay una norma que todos los alumnos deben respetar. De hecho, se puede escribir en la pizarra para que todos los alumnos la recuerden después de haber visto el contenido de la caja:

MANTENDRÉ EN SECRETO LO QUE HE VISTO DENTRO DE LA CAJA

En el momento en el que todos los alumnos del grupo han abierto y visto el contenido de la caja se da por finalizada la primera parte de la actividad.

Después de la actividad sobre autoestima

La primera maravilla del mundo.

Para esta segunda parte yo recomendaría que los alumnos se pusieran formando un círculo en el centro del aula para facilitar el debate y la reflexión sobre la actividad.

Ahora es el momento para la reflexión sobre lo que ha visto cada uno de tus alumnos al abrir la caja. Para ello te recomiendo que empieces la reflexión en grupo con una serie de preguntas en función de la edad y madurez de tus alumnos:

  • ¿Qué había en el interior de la caja?

  • ¿Qué habéis visto reflejado en el espejo de la caja?

  • ¿Qué os ha parecido lo que la caja os han enseñado?

  • ¿Quién se ha sorprendido con lo que ha visto al abrir la caja?

  • ¿A quién le ha gustado lo que ha visto en el interior de la caja?

  • ¿Quién se ha sentido decepcionado después de mirar la caja y ver lo que había en su interior? ¿Por qué?

  • ¿Qué os esperabais encontrar en el interior de la caja?

Estas primeras preguntas sirven para romper el hielo e iniciar un debate abierto y ordenado. Se trata de verbalizar aquello que han visto, sentido y experimentado.

Una vez se ha respondido a estas preguntas iniciales, viene el momento importante de la dinámica. El docente debe hacer ver a sus alumnos que todos y cada uno de sus alumnos son la primera maravilla del mundo, es decir, son algo único y especial, algo diferente y extraordinario. ¿Qué significa esto? Pues que cada persona es una maravilla en sí misma

La caja contenía una maravilla, es decir, todos tenemos o guardamos una maravilla en nuestro interior que nos puede hacer especiales. Si somos capaces de dar a conocer y compartir esta maravilla con el grupo clase, el grupo clase también se convertirá en algo único y excepcional, en algo que todos seremos capaces de vivir como algo increíble, al igual que pasa con las siete maravillas del mundo que tanta gente admira.

El espejo se convierte en el objeto que nos dice qué somos, que nos dice cómo somos, cómo nos vemos, qué percepción tenemos de nosotros mismos. El espejo es el reflejo de nuestra autoestima y del auto concepto de cada uno de nosotros tiene de sí mismo.

Pues bien, ahora es el momento de pensar qué hace únicos a cada uno de tus alumnos, qué los convierte en una maravilla, qué los hace realmente extraordinarios. Pero esto ya es materia para otra dinámica…

Actividad de autoestima La primera maravilla del mundo. A modo de conclusión.

Autoestima y auto concepto. ¿Por qué no trabajarlos en el aula? ¿Por qué no reflexionar sobre su importancia en un grupo clase? A mí me gusta insistir en que hay una educación del hacer, una educación curricular, pero que esta educación del hacer no tiene por qué excluir a la educación del ser, a la educación de las emociones, de la autoestima, del autoconocimiento.

Esta dinámica de autoestima permitirá a tus alumnos reflexionar sobre ellos mismos, es decir, reflexionar sobre lo que ven cada día cuando se levantan y se ponen frente a un espejo. ¿Por qué no enseñarles desde la autoestima que aquello que ven cada día es extraordinario? Si como yo crees que vale la pena intentarlo, te invito a que te animes a llevar a cabo esta actividad que te aseguro no dejará indiferentes a tus alumnos.

Fuente de la actividad sobre autoestima: Guía de mediación escolar: Programa comprensivo de actividades de 6 a 16 años  , de Carme Boqué.

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