Tuesday, June 16, 2015


"La escuela debe dejar de conservar ciertas tecnologías como si fueran símbolos patrios"
Por Diego San Juan el junio 14, 2015


 
La investigadora Emilia Ferreiro aludió así al uso del pizarrón y el cuaderno. Habló de los cambios tecnológicos.

"La alfabetización tiene un inicio incierto y un final imposible", afirmó Emilia Ferreiro, para señalar que estar alfabetizado no es un estado sino un proceso. (Foto: C. Mutti Lovera)

Marcela Isaías / La Capital "La alfabetización es un proceso que tiene un inicio incierto y un final imposible". Con esta idea Emilia Ferreiro abrió y cerró su conferencia ante unos 500 educadores. En el medio repasó que las "exigencias para decir quién está alfabetizado no las impone la escuela sino la sociedad", habló de las consecuencias impredecibles de los cambios tecnológicos y pidió que la institución escolar deje de conservar ciertas tecnologías como si fueran "símbolos patrios", en alusión al pizarrón y el cuaderno. La discípula de Jean Piaget llegó a Rosario para la inauguración de la Cátedra Internacional "Estudios interdisciplinarios en alfabetización", que lleva su nombre por iniciativa de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Apenas la educadora argentina apareció el sábado pasado en el escenario del salón de actos de la Facultad de Ingeniería, nadie dudó en ponerse de pie para aplaudirla. Un merecido reconocimiento a la doctora en psicología por la Universidad de Ginebra, cuyos aportes a la investigación en el campo de la alfabetización estarán a mano de quien quiera consultarlos desde la plataforma virtual de la nueva cátedra. Ferreiro es investigadora del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional de México, entre otros datos de un riquísimo currículum.
Revolución cultural. "La velocidad de los cambios tecnológicos es tal que apenas aprendemos uno ya debemos aprender otro. Estamos viviendo un momento privilegiado en la historia, estamos asistiendo a una revolución cultural privilegiada", dijo ni bien inició su conferencia, que tituló "Desafíos para la alfabetización del futuro inmediato".

"Hay que estar disponible para lo está pasando, por eso es inútil pedir recetas acabadas y es difícil predecir consecuencias culturales y educativas", consideró sobre otro aspecto de lo que hoy implica ser un ciudadano alfabetizado. "Hay que entender que los requisitos para decir si alguien está alfabetizado no lo fija la escuela sino la sociedad. La alfabetización es una construcción social", reflexionó al poner como ejemplo que nadie podía suponer hace 50 años que buscar un dato por internet, pagar una cuenta o hacer compras en pantalla iba a ser parte del comportamiento cotidiano de las personas.

En este punto advirtió que también "el salto tecnológico puede ser un salto brutal" a nivel social. Y más adelante llamó a tomar de manera cuidadosa la expresión "aprendizaje (o alfabetización) a lo largo de toda la vida", instalada a nivel internacional. Una idea con la que seguramente nadie estará en desacuerdo, pero donde no todos depositan los mismos intereses: "La razón por la cual se establece no es ingenua: «a lo largo de toda la vida» está vinculada (también) con la inestabilidad laboral cuando no con el desempleo total".
También marcó que detrás de estas expresiones están el Banco Mundial, el BID y la Ocde (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), esta última la organización que diseña y lleva adelante las Pruebas Pisa.

"Alfabetizados".
Una y otra vez, Ferreiro subrayó como concepto que la alfabetización no puede ser vista como un estado acabado de una persona, sino como un proceso de "inicio incierto y de final imposible". No se puede estimar el momento en que alguien comienza su proceso de alfabetización. "Los niños que crecen rodeados de escritores y pantallas, más si son de zonas urbanas, inician su proceso a los tres o cuatro años". Ocurre cuando a esa edad se vive en un ambiente donde se escribe y se lee como prácticas cotidianas.


Y son los propios cambios tecnológicos los que no admiten un final posible en este proceso de alfabetización.
Cambios tecnológicos. Ferreiro habló de tecnologías estables, como el libro, e inestables, como las pantallas. Así valoró al libro como "un invento tan perfecto citando a Umberto Eco como la rueda y la cuchara", y pidió atender a las contradicciones que traen los cambios tecnológicos.

"Sabemos que el teléfono celular puso de ejemplo no deja de acumular funciones. La inestabilidad de los dispositivos y formatos es la regla. Y eso puede ser una pesadilla". "Es curioso, pero estamos perdiendo información por los cambios tecnológicos, por lo que no se pasa a tiempo a otros formatos", dijo, y comentó que hacía poco había desechado una buena cantidad de disquetes por no haber guardado oportunamente la información en otros formatos. "Es una situación paradójica: tenemos una tecnología de la información fantástica para comunicarnos e informarnos, pero esos cambios hacen que la destruya por el propio movimiento del avance tecnológico".

Para Ferreiro es clave entender que estar alfabetizado para el siglo XXI demanda mayores exigencias y ya no representa lo mismo que lo contemplado en las metas de 1990 en la declaración de Jomtien.

Tecnologías escolares. Y entonces llegó la pregunta de si la escuela actual, con los maestros poco actualizados en las pantallas, pueden responder a esta alfabetización del nuevo siglo. "La relación de institución escolar con la tecnología de afuera ha sido por lo menos confusa. Porque la institución escuela tiene tecnología que conserva como símbolos patrios, como el pizarrón y el cuaderno", expresó para invitar a la escuela a "no librar batallas de antemano para sostener esas tecnologías" que les son propias.


"Sería bueno que la escuela razonara un poco en qué batallas no debe meterse porque están perdiendo de antemano", dijo, y recordó entre otros ejemplos la negación inicial de los maestros a utilizar las calculadoras en las aulas.

"La introducción de tecnología ajena a la tradición escolar es problemática", insistió, para asegurar que por lo general los reclamos del magisterio no pasan de las declaraciones verbales. "Nunca hubo un movimiento de maestros reclamando internet en todas las escuelas. No pueden estar en contra, pero no están francamente a favor", ironizó.

Y recordó que se han apagado aquellos pronósticos apocalípticos que anunciaban la muerte del libro y de las bibliotecas: las ferias del libro gozan de buena salud y la televisión no hizo disminuir la asistencia a los estadios de fútbol. "Asistimos a la convivencia entre los soportes. Podemos seguir coexistiendo con la superficie papel y las pantallas", festejó.
Cátedra internacional
El rector de la UNR, Darío Maiorana, presentó a Emilia Ferreiro en la conferencia realizada en Ingeniería. Le agredeció el compromiso y generosidad permanentes con la educación pública, cualidades que expresó— quedaban demostradas una vez más al permitir que sus libros (también las que ya no se vuelven a editar), publicaciones e investigaciones estuvieran disponibles para docentes, investigadores y estudiantes que quisieran consultarlos. Una posibilidad generada a partir de la plataforma virtual que dispondrá la Cátedra Internacional de Estudios Interdisciplinarios en Alfabetización Doctora Emilia Ferreiro. También asistieron a escuchar a la educadora argentina que vive en México, el rector elegido para la próxima gestión de la UNR, Héctor Floriani, y un buen número de académicos de otras universidades nacionales.


La directora académica de la nueva cátedra es Mónica Baez (UNR), en tanto que el consejo asesor está conformado por Fernando Avendaño (UNR), Mirta Castedo (Universidad Nacional de La Plata), Delia Lerner (Universidad de Buenos Aires), Sofía Vernon (Universidad Querétaro, México), Telma Weisz (Instituto Vera Cruz, Pós Graduaçào em Alfabetizaçào, Brasil) y María Angélica Müller (Universidad Nacional de Córdoba).

 
 La clase como ciencia inacabada
24 de mayo de 2015
Por César Vicente Benavides Torres


Comunidad de Educadores por una Cultura Científica OEI
"Una clase que se planea es una conjetura, una hipótesis que se busca comprobar y para ello es necesario que pares amigables nos hagan caer en cuenta de nuestras fortalezas y falencias didácticas y pedagógicas."


¿Quién de nosotros ha tenido la oportunidad de asistir a una clase?. Todas las personas que han pasado por la escuela, colegio, universidad, postgrados, hemos asistido a montones de clases. En este artículo vamos a desentrañar algunas reflexiones que consideramos válidas en torno a la planeación, puesta en escena y evaluación de una clase.

La actividad profesional de un docente, está asociada a las clases y es corriente escuchar expresiones docentes de satisfacción por buenas clases concebidas y decepción por otras no tan buenas. ¿Cómo ofrecer siempre buenas clases? Este es un gran desafío que debemos afrontar.

Primero, hay que afirmar que no podemos concebir la docencia sin discencia, no podemos imaginar una praxis educativa sin conflictos, no podemos considerar una clase, como si fueran hechos de verdad y de fe pedagógica.

Segundo, podemos aseverar que una clase demanda rigor, pero también requiere creatividad, curiosidad, disposición a escuchar y agudeza en la observación.
Uno de los hallazgos de nuestra investigación 1 es que "cada clase que se planea es una conjetura, una hipótesis que sólo puede comprobarse en la clase misma"2. La planeación de una clase como una hipótesis de trabajo, debe ser falseada, es falible y por lo tanto debe someterse a prueba, para comprobarse. Pero ello no se puede hacer en solitario, es necesaria la observación de pares amigables.

Consideramos que el diseño de una clase es una hipótesis del docente y por ello es necesario recolectar información, datos que den cuenta de la validez o no del problema de aprendizaje planteado. Una clase como hipótesis de trabajo, si está bien formulada, indicará que el docente posee el suficiente conocimiento de la disciplina, de la estrategia didáctica, de los materiales didácticos y de las reacciones de los estudiantes para realizar la investigación.

Así la clase como hipótesis, es un poderoso instrumento de investigación que permite desarrollar una actitud de incansable búsqueda para enriquecer el saber pedagógico del profesor. La clase como hipótesis es la manera natural de concebir la investigación en el aula que permite ampliar el conocimiento y mejorar su ejecución.

Por lo anterior, es muy importante desarrollar en los docentes el aprender a observar lo que sucede en el aula y es primordial aprender a escuchar a los estudiantes y otros pares educativos que puedan dar cuenta de lo que se hace en clase. Creemos que la clase se mejora a través del diálogo y la reflexión, como el corazón del hecho educativo.

Cuando el profesor considera sus clases como un desafío, se transforma en un indagador permanente de su práctica que junto a una continua reflexión teórica hacen parte de un proceso de retroalimentación para brindar aportes sustanciales al desarrollo de su pedagogía.

Esta forma de concebir al nuevo profesor hace que su responsabilidad frente al proceso de enseñanza y aprendizaje no se haga en solitario y se adquiera compromisos con otros profesores para brindarse apoyo de manera colaborativa. El nuevo profesor enseña desde la incertidumbre, desde la pregunta, desde la curiosidad, desde su capacidad de asombro y deseo de saber, en oposición a la habitual clase "dictada" que como hecho consumado, sin posibilidad de cambio y reformulación, se mantiene como verdad absoluta que debe suministrarse y consumirse.

Como lo afirma Flórez Ochoa:
…el profesor deja de ser un dictador de clase y se convierte en un ensayador de propuestas de enseñanza…él propone y prueba, diseña y ensaya, invita e interpreta, coordina y propicia el trabajo autónomo y autorregulado para obtener y ponderar del conjunto de la experiencia pedagógica un sentido de retorno para el grupo…como enriqueciendo los patrones de solución de problemas relativos a la enseñanza que le servirán para abordar como experto nuevos problemas...3
La clase como ciencia inacabada basada en el principio de falibilidad, es una hipótesis prudente que se pone en escena en el día a día de nuestro quehacer educativo. La dinámica de la clase consiste en acercarse indefinidamente a su validez aprendiendo de los errores. Es la estrella polar que nunca alcanzamos, pero que es el faro que nos ilumina en la búsqueda de mejores clases.
Carlos Vasco en entrevista que concedió cuando fue reconocido como gran maestro señala con mucho acierto lo siguiente: "Que no vayan a pensar los maestros que están "sobrados" para enseñar lo que saben, sino que al ir enseñando vayan viendo que en realidad es poco lo que saben sobre lo que enseñan, sobre las maneras de enseñar y sobre los niños, niñas y jóvenes a los que les quieren enseñar, y que por eso hay que seguir aprendiendo siempre sobre esas tres cosas. Que siempre recuerden que la única manera de ser buenos enseñadores es ser buenos aprendedores permanentes"4.

Se trata fundamentalmente de que el docente se ejercite en la controversia, en la crítica, en la evaluación de sus clases para encontrar diversos, nuevos y mejores caminos posibles. En añadidura Vasco expone que "es un gran peligro que, con el pasar de los años, la experiencia del maestro se resuma en una sucesión de años un poco estériles, si no existe el acompañamiento de la reflexión, tanto personal como grupal, para que de esta forma su carrera se vuelva una práctica reflexionada, innovadora, que tenga su componente investigativo, evaluativo y que vaya acompañada de sistematización y de escritura"5 .

En este sentido, en el aula como laboratorio, se investiga la manera como se construyen las clases, se abre las puertas a nuevas miradas y se reflexiona a profundidad. Se trata de encontrar con los recursos de cada cultura las señales para encontrar la mejor relación entre enseñar bien y aprender bien. Con el tiempo se alimenta la autoestima pedagógica, didáctica y el reconocimiento de la sociedad que mira el propósito permanente de cambiar y mejorar alrededor la planeación y estructuración de sus clases.

\l "1 BENAVIDES, Vicente, Benavides, Aníbal El Estudio de Clase una Alternativa para la Enseñanza de las Ciencias Naturales y la Educación Ambiental
\l "2 BENAVIDES, Vicente, Benavides, Aníbal. El Estudio de Clase una Alternativa para la Enseñanza de las Ciencias Naturales y la Educación Ambiental. p. 267 268., p.297

\l "3 FLÓREZ, R. Pedagogía del Conocimiento, p. 264

\l "4VASCO, C. Un personaje para resaltar. Op. cit., Recuperado 8 de septiembre de 2011.
5 VASCO C, Carlos E. Reflexiones sobre la didáctica escolar. En: Revista el Educador. Formato PDF. Bogotá, Nº 2, (2008); p. 24. [en línea] Disponible en Internet: http://www.eleducador. com/col/documentos/1505_vasco_1.pdf

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