Friday, May 08, 2015



Metodologías Educativas 
Por Ángel Fidalgo 

El objetivo de este post es describir cómo puede afectar la innovación educativa a los diferentes tipos de metodologías educativas.


Las metodologías educativas suelen girar alrededor de las teorías del aprendizaje (basadas en la psicopedagogía) como son el conductismo, cognitivismo, constructivismo y últimamente el conectivismo. Cada paradigma tiene sus procesos, actividades y métodos de actuación.

Que me perdonen los expertos en pedagogía, pero utilizaré un método de clasificación basado en lo que día a día hacemos en nuestras aulas, laboratorios y despachos. Hay metodologías que utilizamos a diario, otras las utilizamos excepcionalmente y otras sencillamente no las utilizamos (porque requieren mucho esfuerzo, no las conocemos o simplemente no queremos usarlas).

Metodologías educativas utilizadas habitualmente. Son las que utilizamos de forma mayoritaria en la formación (primaria, eso, bachiller, universidad,….); estas son las más conocidas y habituales:

Clases magistrales. La teoría de toda la vida; basta con una tiza y una pizarra, aunque también se utilizan presentaciones por ordenador, videos y la pizarra electrónica (última tecnología disponible, muy eficaz por cierto).
Clases prácticas. La mayoría de las veces es una clase teórica; pero en lugar de transmitir conceptos abstractos se resuelve un problema; es decir, desde el punto de vista metodológico es idéntica a las clases magistrales.
Clases de Laboratorio. Se suelen utilizar en materias más técnicas y los alumnos manejan dispositivos donde se comprueba la validez de las teorías. Desde el punto de vista metodológico requiere la adquisición de determinadas habilidades prácticas.
Tutorías. Se suelen utilizar las tutorías denominadas reactivas (el profesor responde a una demanda de información del alumno); es un instrumento muy potente, pero desgraciadamente poco y mal utilizado.
Evaluación. Se suele utilizar la modalidad de evaluación sumativa (la utilizada para evaluar los conocimientos adquiridos) y obtener una calificación. Pulsar aquí para entender el proceso de evaluación
Planificación. Se suele hacer al inicio del curso, básicamente son guías donde el alumno puede conocer con antelación los objetivos de la asignatura, el programa, el método de evaluación, la carga docente, actividades, condiciones, ….
Trabajos individuales y en grupo de tipo caja negra. Son trabajos que el profesor define el tema y alcance; los alumnos lo hacen por su cuenta y una vez finalizado se le presenta al profesor.

¿Cómo puede ayudar la innovación educativa a estas metodologías?, la mayoría de las personas aplican innovación educativa para sustituir estas metodologías; sin embargo, la innovación educativa se debe utilizar PARA MEJORARLAS NO PARA SUSTITUIRLAS, por ejemplo, si el objetivo de la clase magistral es transmitir unos conceptos para que los alumnos los asimilen, la innovación educativa debe ayudar a transmitir esos conceptos y a que los alumnos los adquieran con menos esfuerzo.

En este caso la innovación educativa produce un cambio, no metodológico pero sí de eficacia.

Metodologías educativas no utilizadas pero ampliamente conocidas por el profesorado. Son metodologías que cualquier docente conoce, pero que normalmente no se aplican porque el esfuerzo que requieren es muy alto. Suelen estar relacionadas con los paradigmas basados en el aprendizaje.
Evaluación diagnóstica. Es la evaluación que se realiza para conocer las condiciones de las que parte cada alumno; es muy eficaz, ya que permite conocer lo que el alumno sabe, lo que no sabe y lo que cree saber.
Evaluación formativa. Se emplea para ayudar al alumno con su proceso de formación; se trata de comprobar el aprendizaje para, en caso de que no vaya como debiera, tomar acciones correctoras.
Planificación personalizada. Es una asignación de recursos en el tiempo para que el alumno alcance los objetivos formativos; se suele planificar en función del estilo de aprendizaje de cada alumno.
Trabajos individuales y grupales tipo caja blanca. Son trabajos en los que el profesor participa como miembro del equipo de trabajo; básicamente hace unas veces de director (las menos) y otras de asesor del grupo.

¿Cómo puede ayudar la innovación educativa en este tipo de metodologías? Este tipo de metodologías son conocidas por todos, están muy relacionadas con el paradigma centrado en el alumno; pero tienen un gran problema: "el esfuerzo para realizarlas", se imaginan que tengo que hacer una evaluación diagnóstica a cada alumno, una planificación personalizada, una evaluación formativa, re-planificar y participar en cada trabajo en grupos. Imposible dirán.

Muchas personas piensan que la innovación educativa se basa, precisamente en introducir estas metodologías en la formación; sin embargo, EL OBJETIVO DE LA INNOVACIÓN EDUCATIVA ES REDUCIR EL ESFUERZO ASOCIADO A ESTAS METODOLOGÍAS, dicho de otra forma poder utilizarlas sin aumentar el esfuerzo actual.

Metodologías educativas no utilizadas por desconocimiento de las mismas. Se suele creer que en este grupo de metodologías se engloban las correspondientes a los últimos avances, esto es así, pero también hay otras "muy antiguas" pero nada conocidas.
Tutoría proactiva. Se basa en anticiparse a la demanda de información por parte del alumno; es una metodología altamente eficaz, ya que el objetivo es resolver la duda en el momento en que se produce (realmente antes de que se produzca).
Trabajo cooperativo. Se basa en aprovechar los recursos creados por los propios alumnos y profesores. Se confunde bastante con el trabajo en grupo pero no tiene nada que ver; básicamente actúa como una cooperativa donde todos sus miembros son constructores y beneficiarios de la cooperación.
Ciclo de Kolb. Esta metodología se basa en la acción como efecto transformador del conocimiento; entre acción y acción se relaciona el resultado con los conocimientos abstractos. Es una metodología muy eficaz para asignaturas en las que se quiera enfocar hacia la adquisición de habilidades y capacidades.
Estas metodologías se suelen asociar a paradigmas basados en el aprendizaje, pero también al enfoque basado en la práctica. ¿Cómo puede ayudar la innovación educativa a estas metodologías? Básicamente a plantear las asignaturas de una forma completamente distinta.

Las innovaciones más fáciles de conseguir son las que afectan a las metodologías que más se utilizan y pienso que es un buen comienzo, ya que no requieren que se cambie el planteamiento de las asignaturas; sobre este tipo de innovaciones es fácil realizar "políticas educativas".

Las innovaciones sobre las metodologías poco utilizadas pero conocidas, requieren unas herramientas tecnológicas concretas; por tanto hay que formar al profesorado en habilidades.

Finalmente las innovaciones sobre las metodologías no conocidas, requieren una capacitación distinta y lamentablemente en algunas asignaturas no se pueden llevar a cabo.


LA SOCIEDAD DELCONOCIMIENTO Y LA FORMACIÓN (y viceversa) 
Por Ángel Fidalgo

En todas las sociedades siempre ha habido un factor que da "poder" a quien lo posee. En la sociedad agrícola era el grano y en la industrial la industria. La región que tenía industria era más rica, poderosa y competitiva que la que no la tenía.

En torno al factor que da poder se suele organizar la sociedad, a través de actividades, productos, servicios (y demandas). El factor que da poder tiene un ciclo de vida: nace, crece, se mantiene y deja paso a otro factor (o factores) que son capaces de cambiar la sociedad.

Cuando nace y crece, al factor se le llama valor emergente y cuando se mantiene se le llama valor dominante. Como la denominación "factor que da poder" suena muy mal, se le suele llamar impulsor.
Si los productos y servicios se organizan en torno al impulsor, lo primero que debemos hacer es conocer cual es el impulsor. Dicho de otra forma, si usted se dedica al servicio de la formación, debe conocer cual es el impulsor actual. Si no lo hace, es posible que esté ofreciendo un servicio más propio de la sociedad industrial (y en algunos casos de la agrícola) en lugar de la sociedad del conocimiento (también llamada en sus inicios de la información)

¿Conoce usted el impulsor de nuestra sociedad?
Antes de continuar la lectura del post piénselo unos momentos.. ¿conoce lo que hace unos años era un valor emergente?, ¿lo que ahora está creciendo (o se mantiene.. según versiones)? y ¿lo que en un momento dado será sustituido por otro valor emergente?

Muchas personas dirán que el impulsor es la tecnología (que continuamente nace, crece y rápidamente se sustituye por otra). No es extraño que lo piensen, en muchos congresos, cuando se habla de los cambios en la formación se habla únicamente de tecnologías (de la información y comunicación, claro). Lo mismo que cuando el gobierno tiene un plan, o cuando los proveedores nos presentan sus últimos productos, o cuando el profesorado innovador nos cuenta sus experiencias con teléfonos móviles, Tablet, pizarras electrónicas, blogs, redes sociales y demás cloud productos habitantes de la nube. Casi siempre se habla de tecnología.

La tecnología, también conocida como las TIC puede ser un impulsor y puedo no serlo. No lo es si va sola; es decir, si introducimos las TIC en el proceso de formación y aprendizaje, sin más. En este caso tendremos una tecnología que con el tiempo quedará obsoleta.. Es muy difícil para el profesorado reconocer que utiliza la tecnología sin más… siempre dicen que lo importante son otras cosas como la metodología, el aprendizaje, la motivación, la participación del alumno, la cooperación… pero si se analiza lo que se suele hacer, es utilizar las funciones que da la tecnología; es decir, se introduce una nueva actividad en el aula (o en la formación, o en el aprendizaje, como quieran llamarlo) que se basa en utilizar una TIC concreta.
Hay otros factores importantes en la sociedad del conocimiento (desconocidos o pasados de moda): la adaptabilidad y la gestión del conocimiento.

La adaptabilidad significa que el producto y/o servicio que más valor tiene es el que más se adapta a nuestras necesidades. En la sociedad industrial nos adaptábamos al producto, los fabricantes querían producir el producto más Bueno, Bonito y Barato. En la sociedad del conocimiento podemos adaptar el producto a nuestras necesidades, no nuestras necesidades al producto. Así pues, la tecnología es muy útil y es un impulsor si la utilizamos para conseguir el producto o servicio que más se adapte a nuestras necesidades formativas. En casi ninguna charla o artículo se habla de las necesidades y de cómo las TIC nos ayudan a satisfacerla; se habla de las TIC y del uso de las mismas para hacer nuevas actividades (que seguramente no resolverán ninguno de los problemas actuales de la formación).

La gestión del conocimiento significa que el conocimiento es algo que tiene valor, y por tanto debe gestionarse; pero el conocimiento no es lo que el profesorado cuenta a sus alumnos, el conocimiento es lo que sabe el profesorado, lo que sabe el alumnado y lo que nos ofrece la sociedad (a través de la nube, de internet o de cualquier persona física o entidad). No es fácil gestionar todo ese conocimiento (entre otras cosas porque ni tan siquiera sabemos identificarlo, ni para qué queremos utilizar ese conocimiento). Las tecnologías nos pueden ayudar a gestionar ese conocimiento, pero antes tenemos que identificarlo, extraerlo, almacenarlo, clasificarlo y utilizarlo. En casi ninguna charla o artículo se habla del conocimiento y de como las TIC nos ayudan a gestionarlo; se habla de las TIC y del uso de las mismas para hacer nuevas actividades (ya sé que es la misma frase que la del párrafo anterior, pero es que así refuerzo la idea :) )
Aunque lo parezca no se me ha olvidado la pregunta ¿Conoce usted el impulsor de nuestra sociedad?
Se lo diré, el impulsor de la sociedad del conocimiento es la integración de las TIC, la adaptabilidad de los servicios y la gestión del conocimiento.

Si desea que la formación sea un servicio de la sociedad del conocimiento utilice su impulsor, no se limite a utilizar la última tecnología.


El fracaso Escolar. ¿Cómo atacarlo?

de Ángel Fidalgo


A nuestro alumnado se les suele evaluar por los conocimientos que adquieren en determinadas materias; aprobar significa éxito y suspender fracaso. El éxito o fracaso depende principalmente de tres factores: el profesorado, los recursos y el propio alumnado.

Las principales funciones del profesorado son (o deberían ser):
Motivar.
Hacer que los alumnos entiendan los conceptos (no que los aprendan).
Dar las pautas para que aprendan el concepto.
Finalmente explicar el concepto.
Si un profesor se limita a explicar los conceptos y ni motiva, ni enseña cómo entender el concepto, ni enseña a aprender; entonces estaremos potenciando el fracaso escolar, sobre todo para todos aquellos alumnos que ni están motivados, ni conocen técnicas de estudio, ni tienen apoyo en el hogar (o en academias en el caso de las universidades).

Los recursos (aulas, tecnologías, libros, …) son cada vez mejores, más fáciles de acceder (sobre todo a través de internet), la misión principal (o al menos la mayoría de los que existen) es ayudar a explicar los conceptos. Hay recursos en internet (videos, simulaciones, esquemas, explicaciones, …) que facilita que los alumnos asimilen un determinado concepto; cada vez hay más y la mayoría de ellos están desarrollados por el propio profesorado.

El alumnado. Hay alumnos, que les basta con asistir a clase y estar atentos para aprobar las asignaturas, a otros les basta "empollar" las vísperas de los exámenes para aprobar, otros van pasando de curso pero arrastrando asignaturas y finalmente hay muchos (30% son muchos) que abandonan.

Si asumimos que el profesorado hace bien su trabajo, que los recursos cada vez son más numerosos y mejores y que la totalidad de los alumnos quieren aprobar un examen (y para ello estudian en mayor o menor grado), entonces…. ¿Dónde está el problema del fracaso escolar?
Lo cierto es que puede haber cientos de causas, desde el propio profesorado (que haga mal su trabajo), al centro (que no es capaz de detectar y corregir los problemas de un determinado alumno), a los alumnos (que no tienen el más mínimo interés en determinadas asignaturas) y otros factores de índole social; pero todas ellas tienen un punto de ataque; es decir, un punto en el cual se pueden paliar ¿Cuál es ese punto?
Aunque parezca paradójico la solución para arreglar esto de la formación es LA FORMACIÓN, pero formación en enseñar tanto al profesorado como al alumnado a hacer su trabajo, todo esto aderezado con técnicas de motivación, auto-aprendizaje, organización, etc. sería una excelente solución para ayudar a reducir el fracaso escolar.

Así por ejemplo, si al alumnado les formamos en las técnicas citadas, tendrían posibilidades de éxito aunque el profesorado fuese malo (recuerden que los recursos disponibles son excelentes) y si el profesorado dedicase (y supiese) más tiempo a motivar, mucho alumnado totalmente desmotivado volvería a engancharse. Sinceramente creo que esto reduciría significativamente el fracaso escolar.

Todo lo que sea inyectar recursos (bien a través de la Escuela 2.0 o el proceso de convergencia europea) a mejorar "los contenidos" tendrá una incidencia prácticamente nula en el fracaso escolar, sencillamente porque ése no es el problema. Invertimos recursos en enseñar a hacer bien el trabajo, no en el contenido del trabajo.

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