Wednesday, May 07, 2014




Seminario

Educación para la participación ciudadana # On Line - Valorar y Participar

Este Seminario se enmarca el ámbito educativo de la Red Iberoamericana de Comunicación y Divulgación Científica

¿Qué es educar? ¿Cuáles son las finalidades de la actividad educativa? ¿Qué elementos constituirían las dimensiones irrenunciables de una educación integral? Aunque la incluye, la educación no puede reducirse a la mera instrucción. Sin duda, hubo un tiempo en el que la extensión de los saberes a todos los ciudadanos, la ilustración del pueblo, pudo considerarse como la esencia de la actividad educativa. Contra el oscurantismo y los prejuicios dogmáticos nada mejor que las luces de la razón ilustrada. Frente a las creencias y supersticiones nada más adecuado que el conocimiento científico.

Frente a la ignorancia y sus servidumbres nada mejor que la libertad que suponía la instrucción pública con su capacidad para abrir mundos enteros a mentes hasta entonces cerradas o encerradas en un olvido secular. Sin duda, la buena imagen que tiene aún la expresión “instrucción pública” se debe a ese origen ilustrado. La instrucción pública escolar era la que conseguía arrancar y liberar al individuo de la ignorancia propia de las sociedades tradicionales. Una de las dimensiones básicas de la educación es, por tanto, la instrucción, el conocer, como actividad en la que se inicia al individuo para hacer posible su autonomía y su libertad. La idea de una personalidad moral que se desarrolla siguiendo fases muy similares a la evolución cognitiva del individuo y asociada a un repertorio de contenidos valorativos que pueden ser enseñados como un código sustantivo, aunque mínimo, lleva a que la potencialidad de la educación en valores se diluya en unas enseñanzas que, las más de las veces, se acaban quedando en palabras valiosas y venerables pero carentes de significado en los contextos reales en los que deberían aplicarse. ¿Es un mínimo valorativo la paz? ¿lo es la tolerancia? ¿y la libertad? ¿y la igualdad? Parece innegable que sí lo son, que se trata de algunos de esos valores mínimos cuya negación generaría los disvalores frente a los que todos estamos en contra. ¿Alguien - sensato- defendería que está por la guerra, que está por la intransigencia, que reniega de la libertad, que reivindica la desigualdad?

A la par que esos valores mínimos entran en las aulas los alumnos los aprenden como otros muchos conceptos escolares para ellos vacíos: diré lo que espera el profesor que diga y haré lo que me dé la gana. Como todo el mundo. Porque es cierto que todos estamos por la paz, pero entonces ¿por qué ha habido desacuerdos al definirla en relación con algunas guerras? Es evidente que todos estamos por la tolerancia, pero ¿también lo estamos todos en nuestra relación con los intolerantes? Es evidente que estamos por la libertad de todos los seres humanos, pero ¿lo estamos también sobre su libertad de movimientos de un país a otro? Es evidente que todos estamos por la igualdad, pero ¿de verdad todos queremos que todas las escuelas sean iguales? Con cada una de estas preguntas puestas como ejemplo (como con muchas otras que concretan de qué se está hablando cuando se alude a los valores) es indudable que se abriría un largo debate a poco que pidiéramos opinión al azar a cuatro o cinco personas. De hecho, ese debate sería genuinamente valorativo porque todos los intervinientes se pondrían a valorar, a dar razones de sus opiniones sobre cada uno de esos temas.

 

Programa

1. Los fines de la educación

2. Educar para valorar
            2.1. Educación y valores: una historia escolar
            2.2. El aula como comunidad de investigación solidaria

Texto de ampliación 1: Modos de implantación de la educación sobre valores

3. Educar para participar
            3.1. Tomar partido y tomar parte
            3.2. El aula como simulador de controversias públicas

Anexo 1. Educando para valorar: una propuesta práctica
            Unidad didáctica: El medio ambiente. Sobre el cuidado de nuestro entorno

 

El reto de construir desde los profesores cultura científica.

Adriana Arbeláez Barrero. Uruguay - IBERCIENCIA: Comunidad de Educadores de Cultura Científica.


La formación del profesorado es un reto que ha venido alcanzando mayores proporciones en la medida en que los mismos profesores se han inquietado por superar las condiciones de un currículo técnico y práctico con unas didácticas propias a sus características, y han dado paso en sus prácticas pedagógicas a la construcción de un currículo crítico que concibe una didáctica pensada en el estudiante, la rigurosidad de la disciplina, la escogencia de los contenidos que enseñan y la incorporación de la ciencia a sus procesos de enseñanza y aprendizaje.

Este paso ha generado un movimiento pedagógico muy interesante, que a nivel de Latinoamérica cuenta ya con varias redes de maestros que evidencian cómo la reflexión de lo que sucede en el aula, las problemáticas propias de la contemporaneidad, los problemas no resueltos que generan efectos multicausales y la visión propia de quien se educa, tienen un espacio en el diálogo entre actores, el cual va más allá de los espacios áulicos.

IBERCIENCIA, pensada y creada desde una perspectiva social y política de la educación, encaja en la descripción anterior en la medida en que cada una de sus apuestas apunta a una transformación de los procesos de aprendizaje que han vivido los estudiantes hasta el momento. El profesor, artífice de este proceso se convierte en el objetivo de su desarrollo y evolución al ser sus aportes los que trazan la dirección de la red, generando con esto un espacio de aprendizaje real y contextualizado.

Desde sus inicios, cuando se propuso la formación de la Comunidad de Educadores Científicos, IBERCIENCIA entiende la premura de jalonar la educación hacia un campo conceptual, procedimental y actitudinal favorecido por la ciencia, su apropiación y su divulgación. Desde lo conceptual, la red ha ofrecido los contenedores que permiten conocer y trabajar material actualizado y científico sobre temas de gran interés para los jóvenes. Este acercamiento con la ciencia se acompañó en algún momento por rúbricas que orientaron la adecuada utilización del mismo, viabilizando un procedimiento aplicable en otros contextos y contenidos, generando así una actitud de mayor empoderamiento del profesor frente a un discurso que le reclamaba mayor cientificidad.

Ese trabajo inicial con los contenedores y las prácticas con los grupos de estudiantes abrió las puertas a una acción muy importante y subvalorada por los profesores, la escritura. Las tareas y los foros se convierten en las acciones concretas de ella, generando un efecto en la forma desarticulada y poco sistemática en que se ha visto tradicionalmente la práctica pedagógica, para conducir a un ejercicio de escritura sencillo pero exigente que compromete al profesor a escribir bien, a registrar en orden la secuencia llevada en una clase, a especificar su vocabulario y con ello incorporar nuevos términos más seleccionados, a incluir autores, citas, datos, cifras científicas y a construir un informe bien redactado, entendible y sobretodo publicable. Acá asoma otra gran posibilidad generada por IBERCIENCIA para los profesores, la de que su práctica sea conocida por otros y otras profesionales, lo que indudablemente impacta su forma de reconocerse como profesional y artífice de este proceso de cambio proyectado por la red. Gimeno (1988) habla precisamente de la importancia de la reflexión que debe hacer el profesor sobre su práctica como una forma de generar cambios significativos en la realidad cercana de los estudiantes. Para acompañar este ejercicio de reconocimiento, se ofrece una capacitación permanente en diferentes temáticas que flexibilizan el aprendizaje de los mismos y ante todo posibilitan la democratización en su acceso, al contar con una herramienta como la virtualidad. Acá hay otra arista de este haz de posibilidades ofrecidas por la red. Los profesores, tradicionales en sus métodos y estrategias, temerosos por ser en gran parte “analfabetas tecnológicos” se enfrentan ante la realidad tecnológica del momento: el aprendizaje en red, los foros virtuales, las plataformas educativas, las revistas electrónicas, los correos electrónicos, los blogs, grupos colaborativos, conferencias en línea, trinos y demás. Todo lo anterior renueva su práctica, conlleva a otras perspectivas frente a su desempeño que le dan acceso a una información mejor elaborada y más atractiva para los estudiantes, al igual que le ayuda a cerrar la brecha entre la tecnología y su forma de dar a conocer el conocimiento y tiende también un puente entre él y los estudiantes al encontrar caminos más certeros y creativos para llegar a ese conocimiento.

IBERCIENCIA ha permitido además cualificar el status del maestro. Los encuentros organizados para que sea él mismo quien dé cuenta de sus experiencias en el aula, en sus instituciones, en sus localidades, le devuelve una credibilidad devastada por las comunicaciones, la seudo ciencia, la sociedad, el Estado y el mismo gremio de profesionales. Los congresos celebrados por la red han centrado la importancia en el profesor, en la educación que imparte, en su didáctica, en la problemática que enfrenta dentro y fuera del aula, en el contexto y las condiciones sociales que determinan su discurso. Así mismo, dichos encuentros han dado paso al reconocimiento de la pluriculturalidad que caracteriza a los países integrantes y al reconocimiento de prácticas pedagógicas diversas desde su concepción política, social y educativa; adicionado a esto permitieron la obligatoriedad del compromiso de los países iberoamericanos en una apuesta por alcanzar las Metas 2021. Con atino, sus impulsores comprendieron que, dado el momento actual de las sociedades educativas y, observando los resultados de desarrollo y progreso en los países iberoamericanos, el impulso a la educación requería de la incorporación de la ciencia, la tecnología y la investigación a los más básicos procesos de enseñanza y aprendizaje. Esta premisa, reconocida como prioritaria y vital en un cambio social, tenía ya sus inicios en Colombia al ser planteada en el documento Colombia al filo de la oportunidad (1993), como resultado de la “Misión de los Sabios” encargada por el gobierno de la época y que en su momento inquiría en palabras del Dr. Llinás: 

¿Cuál es el punto más importante que hay que tratar? Tenemos que encontrar los conceptos y los marcos que permitan que la ciencia, el desarrollo tecnológico y la educación formen una estructura que se entienda como relevante para la sociedad en general. Lo básico es establecer tales marcos a todos los niveles, desde la escuela primaria hasta lo concerniente a la maquinaria política. Se requiere que se entienda en detalle: ¿Qué son y para qué sirven la educación, la ciencia y la tecnología? Se requiere, para empezar, una definición estricta de los marcos referenciales en los cuales se podrían organizar los esfuerzos en las anteriormente mencionadas áreas de la actividad humana (Informe de la misión de sabios, 1996, pág. 10).

Así ha ido creciendo la red, cada vez con mayores incorporaciones de diversos ámbitos, con nuevas estrategias, nuevas invitaciones y nuevos espacios de confrontación; a su haber quedan por construir las posibilidades de educación en maestrías y doctorados que cuenten con recursos otorgados por los países acompañantes y un intercambio entre profesionales de diversos países para que se amplíe mucho más la perspectiva dada hasta el momento. A su continuidad, alientan resultados como los del informe del estado de la ciencia: Principales Indicadores de Ciencia y Tecnología Iberoamericanos (OEI, 2012), donde se revela que la inversión de los países de América Latina y el Caribe, en actividades de I+D ha ido en constante crecimiento e inclusive se manifiesta más alta que la de otros bloques geográficos del mundo.

Sin desconocer la realidad de la situación de la educación y de sus condiciones, también es válido pensar que una evolución mínima es un logro en su resultado y que muchos logros permitirán lo que tantas veces se ha proclamado: la generación de los Bicentenarios formada desde la ciencia, la innovación y tecnología.

Referencias bibliográficas.

Informe de la misión de sabios (1996). Colombia al filo de la oportunidad. Presidencia de la República. Santafé de Bogotá.
Gimeno, J. (1988) El currículum. Una reflexión sobre la práctica. Madrid. Morata.
Principales Indicadores de Ciencia y Tecnología Iberoamericanos (2012). OEI Informe Recuperado en septiembre de 2013 del sitio web de la OEI:
www.ricyt.org/files/1_1_Estado_de_la_Ciencia_en_imagenes%282%29.pdf

Adriana Arbeláez Barrero es Magíster en Educación, Especialista en Docencia Universitaria y Licenciada en Ciencias Sociales. Trabaja en la Fundación Educativa de Montelíbano, Colombia, como lideresa del Departamento de Sociales. Profesora investigadora acerca de temas relacionados con la Enseñanza del pasado reciente. Perteneciente a la Red de IBERCIENCIA desde su inicio, ha realizado publicaciones relacionadas con los temas trabajados desde allí. Orienta la asignatura de Democracia y Geografía.

 

Diez ecuaciones matemáticas que cambiaron la historia

Han sido los modelos de ecuaciones matemáticas los que a lo largo de la historia han dado respuestas tangibles al funcionamiento de lo que nos rodea permitiéndonos conocer mucho mejor nuestro entorno y los acontecimientos que suceden ante nuestros ojos. Estas son diez de las ecuaciones que cambiaron la historia y permitieron al hombre comprender el funcionamiento de un mundo hasta ese momento desconocido.




Desde los inicios de los tiempos, el hombre ha intentado comprender cómo funciona el mundo a través de los diferentes elementos que lo componen dando respuestas a las preguntas que se han ido encontrando mediante la expresión matemática. Desde el teorema de Pitágoras, que vincula la geometría y el álgebra, y que sentó las bases de las mejores teorías actuales de espacio, tiempo y gravedad, a la forma en la que la ecuación de Black-Scholes se aplica al cambio en el valor de las opciones, las ecuaciones matemáticas han dado respuesta a todos los interrogantes. Estos son los diez modelos matemáticos que ayudaron a cambiar el mundo y que nos han permitido comprender parte de lo que nos rodea de una forma más sencilla:
Teorema fundamental del cálculo



El teorema fundamental del cálculo consiste en la afirmación de que la derivación e integración de una función son operaciones inversas, por lo que toda función continua integrable verifica que la derivada de su integral es igual a ella misma. El cálculo, cuyo teorema central es el expresado anteriormente, es uno de los principios matemáticos más importantes de la historia ya que hasta su expresión, la base del cálculo se basaba en el trabajo de Arquímedes, una rama de las matemáticas que se seguía por separado al cálculo diferencial y que se venía desarrollando por Isaac Newton, Isaac Barrow y Gottfried Leibniz en el siglo XVIII. En particular, ellos advirtieron que el teorema fundamental les permitía calcular con gran facilidad áreas e integrales, sin tener que calcularlas como límites de sumas.

Teoría de la relatividad especial


Aunque la palabra relatividad nunca apareció en la obra original de Einstein llamada Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento, es sin duda una de las obras y una de las aportaciones más importantes del autor a la humanidad del siglo XX. Con la relatividad especial y la relatividad general, Albert Einstein pretendía resolver la incompatibilidad hasta el momento existente entre la mecánica newtoniana, que estudiaba el movimiento de partículas y sólidos en un espacio euclídeo tridimensional, y el electromagnetismo, cuyos principios fueron sentados por Michael Faraday.

Teorema de Pitágoras



En un triángulo rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos. Este es uno de los principios más importantes aportados por la escuela pitagórica encabezada por el que es considerado el primer matemático puro, Pitágoras de Samos, en el siglo V antes de Cristo. Su escuela de pensamiento afirmaba que la estructura del universo era aritmética y geométrica, a partir del cual las matemáticas se convirtieron en una disciplina fundamental para toda investigación científica. El teorema de Pitágoras es uno de los teoremas más importantes de la matemáticas que se suele enseñar en la mayoría de las escuelas a temprana edad, un de los principios más fáciles de comprender, pero que esconde la base de la geometría más importante de la historia.

Ley de gravitación universal 



Presentada por Isaac Newton en 1687 en su libro Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, constituye una de las leyes físicas clásicas. En esta ley, Newton dedujo que la fuerza con que se atraen dos cuerpos de diferente masa únicamente depende del valor de sus masas y del cuadrado de la distancia que los separa: "Toda partícula material del universo atrae a cualquier otra partícula con una fuerza directamente proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa."

La Ecuación de Schrödinger




Una de las nociones básicas de la mecánica cuántica y el comportamiento de las partículas atómicas promulgada por el físico austríaco Erwin Schrödinger en 1925. Se ha hecho bastante popular por la paradoja del gato de Schrödinger, un experimento mental en el que el famoso nobel nos propone un sistema formado por una caja cerrada y opaca que contiene un gato, una botella de gas venenoso, una partícula radiactiva con un 50% de probabilidades de desintegrarse en un tiempo dado y un dispositivo compuesto por un contador geiger tal que, si la partícula se desintegra, se rompe la botella y el gato muere, de forma que hasta que se abra la caja el gato podría estar tanto vivo como muerto. Lógicamente, la ecuación de Schrödinger es algo más compleja que la paradoja, pero bien sirve para ilustrar el principio.

Segunda ley de la termodinámica



La segunda ley de la termodinámica, que se puede enunciar de diferentes formas equivalentes, tiene muchas aplicaciones prácticas siendo uno de los principios físicos más importantes. Básicamente se trata de un enunciado que dice que la cantidad de entropía del universo tiende a incrementarse en el tiempo. Esta ley, en combinación con la primera ley de la termodinámica, pronostica la dirección que siguen los procesos naturales y las situaciones de equilibrio, es decir, que por ejemplo en un sistema el calor se transmite siempre de un cuerpo caliente a otro más frío hasta lograr un equilibrio térmico en una de forma unidireccional e irreversible.

Teorema de Euler para los poliedros
 



Este teorema, enunciado por Euler en 1750, indica la relación de caras, aristas y vértices de un poliedro, tal que si C representa el número de caras del poliedro, A representa el número de aristas y V representa el número de vértices del poliedro entonces se cumple siempre y para todo que C+V-A=2. No importa cuantos cortes o cambios se le apliquen y lo irregular de la forma final, ya que la igualdad anterior seguirá siendo válida. El teorema de Euler es bastante popular en la educación en edades tempranas, puesto que permite a los estudiantes mejorar su capacidad espacial, visual y aritmética.

Distribución normal de Gauss
 



Este es, sin duda, el mayor aporte de la humanidad a la estadísticas puesto que se trata de una distribución de probabilidad de variable continua que con más frecuencia aparece aproximada en fenómenos reales, ya que puede asumir un número infinito de valores dentro de un determinado rango, siendo una de sus características más importantes que casi cualquier distribución de probabilidad, tanto discreta como continua, se puede aproximar por una normal bajo ciertas condiciones.

Ecuación de onda
 



La ecuación de onda es una de las ecuaciones diferenciales más importantes en derivadas parciales lineales de segundo grado que describe la propagación de la ondas, tales como las sonoras, ondas de luz, y agua. Es uno de los aportes más importantes a la acústica, a la dinámica de fluidos o al electromagnetismo.

Modelo Black-Scholes
 



Publicado por primera vez en Theory of Rational Option Pricing de Merton durante 1973, y desarrollado por Fisher Black y Myron Scholes, la fórmula de Black-Scholes es una expresión que proporciona el valor teórico de una opción Call o Put en el tiempo hasta su fecha de expiración mediante el precio actual del subyacente, la tasa anual de interés, el precio de ejercicio de la opción y la volatilidad del propio subyacente. Aunque la fórmula cambia si se trata de una opción de tipo Europea (al vencimiento) o Americana (en cualquier momento), es una de la herramienta más reciente, junto movimiento Browniano de los precios, para predecir el valor futuro de un activo.

 

La tabla periódica tiene un nuevo elemento súper pesado


El Ununseptio es el nuevo elemento de la tabla periódica. Es más pesado que el plomo y cuenta con 117 protones. De hecho ese es su número. Su entrada ha sido aprobada por la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada.


El 117 es el número que se le dará al nuevo elemento de la tabla periódica que se ha anunciado recientemente. ¿Su nombre? Ununseptio. Se principal característica es que es el segundo elemento más pesado del mundo, por detrás del Ununonctio, y un 40% más que el plomo. Un grupo de científicos del centro de investigación de Alemania GSI ha conseguido sintetizarlo.

El último elemento en entrar en la tabla periódica fue el Livermorio en 2010

Esta sintetización es clave para que un nuevo elemento sea considerado como tal. De hecho, uno de los requisitos de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada es que dos laboratorios independientes lo consigan. Así pues, el Ununseptio ha llegado a la tabla periódica después de que se descubriera en 2010 y se haya intentado reproducir en un laboratorio a lo largo de estos 4 años.

La actual distribución de los elementos químicos se atribuye al científico ruso Dimitri Mendeléyev quien los ordenó según su masa atómica. En esa clasificación dejó huecos específicos para elementos que él intuía que existían pero aún no habían sido descubiertos. Como el nuevo Ununseptio que a partir de ahora será uno más en la tabla periódica.


Fuente:
Extracine

 

El pan y circo de la educación gratis y de calidad.

Iván Andrés Santandreu


“Esto es igual que en la casa de ustedes. Necesitamos más plata para hacernos cargo de nuevas demandas, como la educación”, nos ha señalado el ministro de Hacienda, Alberto Arenas.



Claro, se necesita más dinero para que la educación sea gratis. De calidad, no se habla mucho. Nadie tampoco parece saber realmente lo que significa eso, y existe la preocupante tendencia a asociarla con estándares y con una educación de tipo academicista, basada en niveles de conocimiento y de rendimiento académico, que todos sabemos tiene nula predictibilidad para la vida real. Peor aún, deforma y trunca más vidas de las que creemos. En su extremo, crea niños zombis, aturdidos bajo el peso de una educación estresante y memorizante, que deben sobrellevar a punta de ritalín y otros fármacos para poder soportarla. Pero no importa, los “expertos” nos dicen que esa es la educación que vale y que los preparará para la vida. ¡Pobres niños! A lo mejor, ellos mismos eran así: niños memoriones, dormidos bajo el peso de la información y de los datos irrelevantes, y quieren que todos terminemos desconectados, desde pequeños, de lo verdaderamente importante y trascendente de la vida.



Se trata de una educación que, además, de gratis no tiene nada. Basada en una reforma tributaria estilo Robín Hood –quitarle a los más ricos para favorecer a los más pobres- la realidad de la educación “gratis” es que la van a terminar financiando los sectores medios y pobres de la sociedad. La mayor carga tributaria de las empresas simplemente se va a transferir a un mayor precio de los productos –ya gravados con uno de los IVA más altos del mundo- y que estamos todos obligados a comprar a diario para subsistir. Es decir, entre todos, pagando más caro los productos de siempre, financiaremos la educación “gratis”, la cual -con toda probabilidad- seguirá siendo igual de mala que antes.

La única reflexión frente a esto que me viene a la mente es que estamos bajo la edad de kali yuga: equivalente a la edad de hierro de Platón, en donde se aplica totalmente el dicho de que cada pueblo tiene el gobierno que se merece.  Nos encontramos en una edad en donde las personas con algún grado de sentido común no son ni serán escuchadas, y la ignorancia y la tontera prevalecen por doquier, para sufrimiento de todos.

 

Hacia una nueva educación.

Torkom Saraydarian




Hubo un humorista que solía ponerle inyecciones a las hojas enfermas que ya se habían desprendido del árbol. Eso es exactamente lo que la mayoría de los educadores están haciendo. Están trabajando para corregir los efectos, sin descubrir la causa del fracaso de la educación.

La educación es la base sobre la cual debe construirse una nueva vida. Todo lo que somos es el reflejo de nuestra educación. El concepto más importante que se debe enfatizar en la nueva educación es que el ser humano no puede vivir para sí mismo sino para los demás.

La vida que llevamos, el nivel de nuestra conciencia, nuestra relación con los demás y nuestros sentimientos y acciones son el reflejo de nuestra educación. Sea lo que fuere que hayamos aprendido y recibido de nuestros padres, entorno, colegio, universidad, iglesia, etc., esto  se refleja  en nuestra vida. Si evaluamos  a una persona, descubriremos que es exactamente lo que recibió en el pasado. Sus ideas, emociones y acciones reflejan lo recibido de los demás.

Cuando arrecian tiempos críticos, la gente, los grupos, las naciones y la humanidad en general buscan una nueva educación, porque enfrentan la vida y descubren que la educación que recibieron anteriormente no puede resolver sus problemas actuales. Ésta es una idea muy importante. Cuando sentimos de pronto que no sabemos o no podemos resolver los problemas de nuestra familia o de la vida en general, entonces buscamos  una nueva educación o una nueva herramienta para resolver dichos problemas, Ahora, es el tiempo en la historia de la humanidad para una nueva educación. A menos que nuestros niños sean criados en el seno de una nueva educación, no sobreviviremos como un todo y este planeta perecerá  en el sistema solar.

Es muy fácil comprobar hasta dónde hemos llegado gracias a nuestra educación anterior. Hemos sido empujados hacia el borde de un abismo y es el momento en que la conciencia colectiva de la humanidad exige una nueva educación.

En un principio, los monasterios, conventos e Iglesias tenían el poder sobre la educación. Cuando dejaron de proporcionar  a la humanidad las herramientas para solucionar sus problemas, surgieron las escuelas y las universidades. Sin embargo, ahora las escuelas y universidades nos han llevado al borde del abismo. Por ello, la humanidad está requiriendo una nueva educación, ya que la antigua no resolvió nuestros problemas y no nos conduce hacia la felicidad, la salud, la prosperidad y la supervivencia. La humanidad vive con miedo y bajo la amenaza de la aniquilación.

Educación para competir

El antiguo sistema de educación sólo impartía conocimientos que preparaban a las personas para competir con los demás y manipularlos. Dicho sistema enseñaba a velar por los intereses individuales, grupales o nacionales a cualquier costo. En este momento, no contamos con una educación que se sobreponga a esto. Decimos: “Hijo mío, sé un doctor para que ganes dinero. Gana más dinero que el resto y disfruta la vida.”  Lo más detestable en el mundo es procurar los intereses propios a costa de los demás.

Aprendemos cómo protegernos a nosotros mismos y a nuestro grupo más cercano, y no recibimos educación más allá de ello. Uno que otro religioso ha dicho algo relativo a esto, pero sus palabras son como gotas en el mar. La humanidad no pudo asimilar estas palabras, porque su educación fue muy concreta, casi cementada, y la gente no tenía la flexibilidad mental para entender las Enseñanzas Superiores.

Nuestro sistema educacional ha fomentado el desarrollo de la especialización. Algún día entenderemos que ésta conduce al retardo de la conciencia. Una mente monotemática se sienta todo el día, por ejemplo, a colocar un pescado a un lado y otro al otro lado. Una mente monotemática permanece sentada tipiando letras ocho horas al día. Una mente monotemática puede pasar todo un día colocando tuercas a tornillos.

Este tipo de “educación” fue introducida a la fuerza en la conciencia de la humanidad, y es la causa de nuestra actual civilización y cultura y también la causa de los peligros y tensiones existentes en el mundo de hoy. En definitiva, se cosecha lo que se ha sembrado.

La nueva educación tendrá una visión global. En este tipo de visión, los intereses individuales deben ir en armonía con los intereses grupales, nacionales, humanos y globales. A menos que nos desarrollemos e identifiquemos con el planeta, no habrá salvación.

Algunas personas dicen: “¿A quién le importa si botamos basura en esa área si no está cerca de nuestras casas? Y los precursores de la nueva educación replican: “El planeta es tu madre. ¿Cómo puedes hacer eso? El planeta te alimenta y tú lo envenenas.” Y los otros contestan: “¡Pero si estamos produciendo dinero!”

Esta actitud refleja su educación: la educación que recibieron de sus padres, de su entorno, de su nación, de sus tradiciones o de su universidad. Si la gente recibe la educación adecuada, no contaminará el planeta.



Existen nueve principios básicos que la nueva educación debe transmitir en su enseñanza:

El primer principio es crear ciudadanos del mundo.

El antiguo sistema debe desaparecer y tenemos que aceptar  al mundo como un solo mundo y a la humanidad como una sola raza. Pensar en la humanidad como una sola humanidad es más segura y más económica que pensar en forma separada sobre la humanidad.

Al considerar a la humanidad como un solo mundo, se ahorran miles de millones de dólares. Se reducen los impuestos al mínimo. Evitamos que los niños mueran en campos de batalla. Se eliminan el sufrimiento y el dolor, diseminados en el mundo actualmente, porque las personas no se respetan mutuamente y no se tratan como parte de una sola humanidad.

Imaginemos cuántos millones de dólares se gastan en la producción de una bomba atómica. Si sólo un cuarto de ese dinero se destinara a los educadores de la nueva era, ellos construirían nuevas universidades donde los niños podrían aprender cómo convertirse en seres humanos de la nueva era.

Con un solo mundo y una sola humanidad, salvaremos la vida de las personas, minimizaremos la contaminación del planeta y, de esta forma, contribuiremos a la salud y a la economía de los habitantes del mundo. En las nuevas escuelas, los educadores enseñarán a los niños que este mundo es el hogar de la humanidad y que será el hogar de innumerables razas futuras. Se enseñará a los niños cómo vivir en el planeta, de manera que las futuras generaciones puedan disfrutar de él.

El segundo principio es enseñar a los niños la ciencia de la paz.

Desde el jardín infantil, los educadores deben enseñar la ciencia de cómo manejar las emociones, las acciones, las ideas y las relaciones de forma tal de crear siempre paz. Los problemas deben resolverse mediante la paz; las metas deben lograrse a través de la paz;  las victorias deben alcanzarse gracias a la paz.

 

Esta ciencia no puede enseñarse a personas que ya están “torcidas”, porque traducirán todo lo enseñado según lo que aprendieron en el pasado.

¿Es bueno que haya paz? Algunas personas piensan que la guerra reditúa. Quieren hacer la guerra, porque se generan negocios. Sin embargo, si la guerra aniquila a tres o cuatro de nuestros  niños, entonces recién tomaremos conciencia de sí la guerra es buena o mala. Si hay guerra, habrá una gran mortandad en el planeta y sólo en ese momento la gente dirá que la guerra no es buena.

Aún no podemos comprender del todo que la guerra no es buena y de que nada la justifica. Como hemos sido educados a la manera  antigua, pensamos en términos de guerra, y el mundo está organizado de manera tal que debemos tratar de vivir a pesar de la guerra. Hemos programado la conciencia humana de una forma que es imposible no pelear.  Todo esto puede verse solo si avanzamos  un paso significativo, sobrepasamos la conciencia colectiva global, entramos en el Plano Intuitivo por un segundo y observamos desde ese nivel la condición en que se encuentra la humanidad.

La nueva educación debe preparar a los legisladores que formularán las leyes globales.

Éstos deben reunirse en un organismo  de naciones unidas y organizar las leyes para las naciones individuales en términos de un solo globo. La corte universal que establezcan para hacer cumplir estas leyes será completamente impersonal y sus fallos serán definitivos. La nueva educación impondrá dicha corte, porque no hay otra salida: o cambiamos nuestra conciencia y actuamos con los demás como seres humanos o nos destruiremos a nosotros mismos y todo el dinero y tesoros acumulados desaparecerán.

La nueva educación enseñará la ciencia de la belleza.

Desde la más tierna infancia hasta los 70-80 años, las personas estudiarán la ciencia de la belleza. No se nos ha enseñado a ser bellas (os) en sentimientos ni emociones. Al contrario, hemos enseñado a los niños a ser envidiosos e irritables como una forma de autoprotección. Hemos dicho cosas como: “Tú sabes, hijo mío, que tú eres el rey. No pienses en los demás, sino sólo en ti.” Con esas actitudes, les hemos enseñado a ser despreocupados de los demás.

Esta  educación debe enseñar la ciencia de la belleza en el pensar. Cada vez que piensas algo feo, incluso por un segundo, te envenenas, porque la fealdad contamina tu conciencia. Si te descubriste teniendo un pensamiento feo, ¿cambiaste esa idea por un pensamiento bello? Si no lo hiciste, te dañaste a ti mismo.

También debe enseñar belleza de pensamiento, de sentimientos, de expresiones, de acciones, de las formas y de las relaciones interpersonales. Ser bello significa rechazar la fealdad. Nuestro sistema educacional todavía  no enseña la ciencia de la belleza. Por ejemplo, no nos ha enseñado que en todo ser humano existe una belleza divina y que debemos tratar de encontrar esa belleza en los demás. El sistema no nos ha enseñado que todos somos bellos.

Desde la infancia, tenemos que enseñar a los niños que existe una belleza en su interior y que esta semilla debe florecer. La alternativa es: florece la belleza o aumenta la fealdad.

¿Qué opción vamos a escoger? Podemos optar  ahora, pero finalmente la vida nos llevará al punto en que ya no podremos escoger nosotros y la Naturaleza nos impondrá su opción. La Naturaleza nos dirá: “Malgastaste tu tiempo, contaminaste tu conciencia y ahora ya no hay opción.  Puedes sobrevivir o perecer. Si quieres sobrevivir, debes aprender la ciencia de la belleza y pagar por todo lo que hiciste en contra de la belleza. Tienes que descubrir una manera para que ningún tipo de fealdad habite en ti.”

La nueva educación tratará científicamente de cultivar la naturaleza divina en cada ser humano.

Nuestros niños aprenderán en el colegio que no son cuerpos, emociones o mentes sino diamantes del tesoro de Dios. Los niños se amarán unos a otros. Pensarán: “Si soy un diamante y tú eres un diamante, todo está bien. Pero si soy un diamante y tú eres un lobo, entonces la cosa no funciona, porque te tendré miedo y tendré que atacarte porque eres un lobo.”

Desde el principio de sus vidas, los padres deben educar a sus hijos como Chispas de la Fuente Creativa de la Belleza. Sus niños son divinos. Quizás no podamos entender esto muy bien si nos encontramos atrapados en la educación antigua. Si así es, de seguro diremos cosas como: “Me dijiste que es envidioso… Es un chismoso… Nos odiamos mutuamente…” Y todo esto lo decimos, porque aún vemos a los demás como cuerpos y no como almas de diamante.

La nueva educación debe enseñar la ciencia de la inmortalidad.

Desde la infancia, tenemos que enseñar a las personas que son inmortales, que el cuerpo morirá y regresará, pero que el alma es inmortal. Debemos enseñarles las leyes de la reencarnación y del karma, que lo que se siembre dará cosecha, ya sea aquí o allá. No hay escape: el karma tarde o temprano nos va a alcanzar.

Si enseñamos estas leyes a los niños, tendrán una vida diferente. Si los niños aprenden desde un comienzo que al hacer cosas malas, éstas se les devuelven, podrán entonces vivir sus vidas de manera más cuidadosa. Es penoso que esta idea no se enseñe en nuestro sistema escolar. ¿Por qué? Porque aún tenemos muchas cosas “más importantes” que enseñarles.



La educación debe enseñar que existen la Jerarquía y el Plan.

Si un ser humano es tan avanzado que lo vemos como un maestro, cabe preguntarse ¿no habrá otros gigantes a quienes este profesor considere como sus maestros? Si no pensamos de esta manera, entonces estamos limitando las posibilidades del desarrollo humano.

En la Naturaleza, existen las estaciones y los árboles que florecen, que dan frutos y que luego duermen de acuerdo con un plan. El Sol, los planetas y todo en el Universo actúa según un Plan. ¿Y qué hay de ese Ser Supremo que creó todo y que todo lo creado funciona según un Plan, en la medida en que no estropeemos o contaminemos las cosas, por supuesto? Debido a que no hemos respetado la naturaleza ni hemos vivido de acuerdo con ese Plan, siempre pensando sólo en nuestros intereses, hemos puesto al planeta en peligro. Debemos enseñar a los  niños que la Vida Planetaria sigue un Plan y que es necesario reconocerlo y vivir de acuerdo con él.

La nueva educación debe enseñar a los niños que todo lo que existe ha sido creado con un Propósito.

Este principio debe enseñarse desde el jardín infantil hasta la universidad. Los estudiantes de todas las edades necesitan aprender que Dios creó todo con un Propósito. Esta idea iluminará a la humanidad y producirá cambios extremos en nuestras vidas, generando mayor alegría, felicidad y salud para el planeta.

La educación debe enseñar desde un comienzo que existe sólo una Vida en toda la existencia y que los Grandes Maestros vienen cíclicamente al planeta desde esa Vida.

Si les enseñamos esto a los niños, entraremos en una era de mayor prosperidad, salud y felicidad. Resolveremos los desagradables problemas del planeta y podremos mirar hacia las estrellas.

Estos son los nueve principios básicos de la nueva educación, que debieran enseñarse para que los seres humanos puedan vivir una vida mejor, disfrutar sus cortas vidas y, en estas cortas vidas, prepararse  para sus vidas más prolongadas. De seguro, mantenemos nuestra oficina limpia, porque sabemos que tenemos que volver allí día tras día y no queremos trabajar en el desorden. Lo mismo tenemos que enseñar a los niños: Hagan algo bello de esta vida, de manera que puedan regresar al planeta y disfrutarlo, al igual que sus propios hijos.

En una ocasión, me encontré con un hombre de 92 años trabajando arduamente para reparar una enorme casa que había comprado. Cuando le pregunté por qué trabajaba tanto a su edad para arreglar la casa, me contestó: “En primer lugar, para mantenerme saludable. En segundo, porque quiero dejar algo más bello de cómo estaba cuando me lo entregaron.”



Traten de vivir la vida según estos nueve principios básicos. No digan que son demasiado viejos para hacerlo. Siempre son jóvenes, porque no hay edad para el Verdadero Yo. Hay mucho camino por recorrer aún, desde aquí hasta sirio, por decir algo. Por lo que pueden preparase para el largo viaje pensando en nuevas maneras de vivir.

Todo ser humano es una estación de radiodifusión. Cuando piensen en estos nueve puntos, los difundirán en el espacio y los demás –incluso los actuales educadores- los captarán.

Los resultados finales de los nueve principios básicos son mayor salud, felicidad y creatividad para todos. No se puede ser saludable en guerra y en contaminación. No podemos ser felices inmersos en el odio, la envidia y la venganza. La mente no puede ser creativa si no vivimos de acuerdo con estos nueve principios; de lo contrario, crearemos cosas para destruirnos a  nosotros mismos.

En una oportunidad, un científico me dijo: “No me diga que no somos creativos.”

A lo cual le contesté: ¿Y qué han creado?

Él replicó: “Creamos la bomba atómica. Creamos esa ciencia fantástica y complicada.”

¿Sirve la creatividad para producir cosas que se usen para la destrucción? ¿Qué tipo de mentalidad piensa que es creativo inventar algo que está envenenando el mundo con radioactividad?

La educación es la base sobre la cual debe construirse una nueva vida. Todo lo que somos es el reflejo de nuestra educación. El concepto más importante que se debe enfatizar en la nueva educación es que, de ahora en adelante, el ser humano no puede vivir para sí mismo sino para los demás. Las cosas erradas y destructivas provienen de quienes viven sólo en función de sí mismos, sin tener en cuenta a los demás.

Si las naciones viven para otras naciones, si los grupos viven para otros grupos, si los esposos viven para sus esposas y las esposas para sus esposos, alcanzaremos el paraíso en la Tierra. El reino de los cielos vendrá a la Tierra si los seres humanos viven el uno por el otro.

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Texto de Education as tranformation, vol II, basics of education.























TSG Publishing Foundation


Torkom Saraydarian (1917-1997), fue un profesor, escritor, conferencista y compositor de música sacra. Su legado está compuesto por más de 170 libros –de los cuales sólo la mitad de ellos han sido publicados; su mayor logro en sus escritos fue sintetizar y hacer comprensible en lenguaje común el enorme y complejo cuerpo de conocimientos de la Sabiduría Ancestral.
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