Tuesday, May 13, 2014

REFORMA DE LA EDUCACION CHILENA..........¿QUE SE LOGRARA?


 
 
ND: Parte de editorial del Director del CENCIENTECNO


El título de este Editorial es la síntesis de la problemática educacional del Chile de hoy (2014). Programas que fueron preparados para la era industrial en concordancia con los paradigmas de aquella época. Paradigmas que no sirven, no son para hoy o para la era denominada “la era del conocimiento”.

Hoy la escuela continúa inmersa en tensiones propias de una sociedad atrapada entre demandas y necesidades claramente contradictorias, aun cuando desde hace más de un siglo no ha dejado de evidenciarse su sujeción a la acción de fuerzas opuestas entre realidades sociales, económicas y culturales diversas, entre una gran variedad de intereses que han girado en torno a ella y la manifiesta desigualdad de las trayectorias escolares generadas.

La utopía y el optimismo están en su esencia, pero también lo están la contradicción y su origen diferenciador, elitista, el cual se ve reforzado por un sistema educativo que no logra dar un salto cualitativo significativo en su funcionamiento esencial, ni transformarse lo suficiente como para posibilitarle dejar de ser una escuela que fragmenta en etapas inconexas los imprescindibles aprendizajes clave para devenir, de una vez, en la escuela del siglo XXI, una institución por la que todos puedan transitar y obtener importantes beneficios, para sus propias vidas y para la sociedad en su conjunto.

“Como se ha dicho, el origen de la escuela se ha asociado a unas determinadas funciones vinculadas a su tiempo y a las características de la sociedad que la genera; allí cobraban sentido estas instituciones. Sin embargo, el mundo ha cambiado, como así también la forma de verlo e interpretarlo.

En el contexto de estos cambios la escuela parece estar perdiendo el lugar clave que ha tenido en su origen, y no se ha adaptado a las nuevas, pero igualmente contradictorias, demandas sociales. Para Braslavsky el modelo se habría degradado y la identidad perdida ya no puede ser reconstruida por el simple hecho de que tampoco puede serlo la sociedad que le dio origen.

Como se ha mostrado, la escuela actual ni siquiera logra que todos puedan finalizar con éxito la educación básica. No hablemos ya de garantizar el acceso a competencias más complejas, necesarias y relevantes, que la vida en el mundo actual demanda. La escuela fragmentada es una realidad, como lo señalan los últimos datos educativos. Nuestro sistema educativo no termina de resolver con éxito la continuidad curricular de la educación básica. Tradicionalmente arrinconada en la enseñanza primaria, no ha logrado aún, a pesar de los esfuerzos legislativos de continuidad, de ampliación de derechos, hacer de la educación básica una trayectoria curricular unificada. Aspecto que hoy tiene mayor relevancia en un contexto internacional en el que se demanda, a su vez, el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

Quizá la tradicional separación entre enseñanza básica, media obligatoria y enseñanza pos obligatoria ya no se ajuste a la realidad actual. Sin embargo, la escuela fragmentada no solo se refiere a la todavía evidente, y posiblemente poco justificada, separación entre estas etapas educativas, sino también a la gran variedad de fragmentaciones, circuitos diferenciados, que se gestan a lo largo de la configuración de las trayectorias escolares. Sí, la educación básica obligatoria constituye un derecho que no se concreta para un porcentaje alto de la población; por tanto, aunque pueda parecer paradójico, a pesar del largo camino recorrido en esta dirección, en el comienzo del siglo XXI aún es un desafío pendiente.

Para finalizar, sin embargo, debemos dejar un lugar al optimismo. Si bien es cierto que la escuela actual es un espacio de contradicciones, tensiones y paradojas, no es menos cierto que, muy posiblemente, sea el único espacio real con el que contamos actualmente. Sin la escuela no se puede, sigue siendo imprescindible para ampliar las oportunidades de los sujetos, sobre todo, de los que menos oportunidades tienen. Queda en evidencia la necesidad del cambio de la escuela, pero también la de su existencia”.

En nuestro país, nos basta ver quiénes son los dirigentes del movimiento estudiantil y su oponente, el Gobierno de Chile. El Gobierno del ex Presidente, Sr. Piñera, se rigió por una doctrina neoliberal cuyo norte es la libertad de empresa y el lucro (controlado, desmedido, no importa), pero toda actividad sea educativa o no está dirigida a ser rentable. Los dirigentes estudiantiles, en su mayoría son integrantes del Partido Comunista y/o Socialista, por lo tanto son opuestos al tipo de Gobierno que nos rigió. Pareciera que el Gobierno de Bachelet también lo es. Su norte es la educación gratuita en todos sus niveles, es decir, fin al lucro.

¿Se podrán poner de acuerdo 2 filosofías totalmente opuestas?

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