Wednesday, April 17, 2013

Artículo para meditar como docente.......

147 Ideas Prácticas para los Docentes frente a Grupo
Ensayo
Indice:

01. Introducción
02. Sea un experto
03. Sea una autoridad
04. Sea un agente socializador
05. Sea un facilitador
06. Sea una persona
07. Haga equipo con sus alumnos
08. Finalice la clase diciendo a sus alumnos lo que han visto
09. Juegue conoce a tu maestro
10. Estimule su apetito
11. Presentación gradual del material
12. Póngale sabor a lo que dice
13. De a sus alumnos la oportunidad de interrumpir
14. Borre por completo el pizarrón cuando entre al salón
15. Piense que su trabajo es como el mundo del espectáculo
16. Discútalo de principio a fin
17. Pida que infieran
18. Pídales que realicen comparaciones y den ejemplos
19. Pida dar soluciones
20. Apoye para que aprendan a comunicarse
21. Haga que sus ejemplos sean trasferibles
22. Use un repaso como introducción
23. Formule preguntas que permitan reflexionar
24. Ponga un buzón
25. No viva en el pasado
26. Alcáncelos antes de perderlos
27. Evalúese usted mismo
28. Atrévase a ampliar su discurso
29. Use el trabajo de sus alumnos
30. Sea objetivo
31. Use un espejo de alta tecnología
32. Siempre espere los mejores resultados
33. Evalúe las tres esferas del conocimiento

Introducción

En el presente ensayo acerca del texto: “147 Ideas Prácticas para los Docentes Frente a Grupo”, me permito analizar algunas de las ideas, las cuales he considerado más relevantes a poner en práctica dentro de la labor docente, en primer lugar tomando en cuenta que las sugerencias que a continuación señalaré permiten un mejor desempeño de dicha función y especialmente mejoran el desarrollo del Proceso Enseñanza Aprendizaje.
Para ello es necesario saber que dentro de Nuestro Sistema de Educación Nacional, aún existen ciertos vacíos que impiden el buen desarrollo de docentes y estudiantes, y que la mayor parte de estos vacíos procede de la escasa voluntad de los maestros a tener y proporcionar una educación más abierta e integral, dado que normalmente se suele educar al estudiantado, bajo las normas de autoridad y rigidez, donde el docente únicamente se desempeña como el que deposita los conocimientos a través del habla y la teorización, es decir bajo un sistema de enseñanza mecanizado; sin embargo estas 147 ideas nos dan una línea de acción bidireccional que nos muestran una educación eficaz entre una Enseñanza Motivadora - Constructiva a un Aprendizaje Focal, o sea que entre mayor sea la capacidad docente en cuanto a conocimiento; pero sobre todo un dominio, motivador – socializador del grupo, mayor será el aprendizaje significativo o valorativo que el discente obtenga, porque el conocimiento le ha atraído y le ha interesado, ya que ha encontrado una razón para apendizarlo a su vida, educativa y personal.
Ideas como: sea un agente facilitador, es decir sea parte del grupo; recompense a sus estudiantes, sea un actor, socialice sus ideas, entre otras; nos dan con solo leer el encabezado y no proceder a una explicación, una breve impresión de lo fabuloso que podría convertirse el enseñar sin tantas barreras, no con ello quiero decir que se deje de lado la formalidad que de cierta manera implica el educar, empero, sería suficientemente efectivo arriesgarnos de lugar en cuando y proporcionar una enseñanza muy real, comprensible y que en términos sociales guste al estudiante, porque esa es la razón base para poder hacer algo valorable en nuestras vidas y que al mismo tiempo sea significativo.

Sea un experto

Solemos entender al hablar de ser experto, a alguien lleno de conocimientos y experiencias en determinada rama, en la docencia es muy común que los profesores/as creamos tener todo el conocimiento y la única razón en cuanto a los contenidos o situaciones que se dan en nuestras determinadas áreas, más aún, me atrevería a decir que lo único que tiene o tenemos la mayoría de docentes es un conocimiento apilado, lo cual no nos permite que de cierta manera manejemos o establezcamos un mayor y mejor control entre lo que se enseña y lo que el estudiante aprende.
El maestro o maestra que se convierte en un experto, sabe de verdad, que serlo implica que ha de mejorar continuamente sus conocimientos y habilidades, así mismo sabe que esto se deduce que tiene que implementar nuevas medidas o metodologías en cuanto a su enseñanza, volverse un ente facilitador del aprendizaje, que se promueva mediante las tecnologías de la información y la comunicación, muchos productos, más no aún; como un artículo que se compra y adquiere fácilmente, con esto quiero hacer referencia a que ser experto significa dar lo mejor, ubicarse en el contexto y en la situación de aprendizaje del estudiante, lo cual quiere señalar que tenemos que hacer que al estudiante le guste, pero primero tenemos que aprender a ser como docentes, entes integrales, y que posean valores como: la Humildad, la perseverancia, el altruismo, el respeto y la responsabilidad. Pues solo esto nos llevará a aceptar comentarios, sugerencias y en definitiva a cambiar nuestra forma de enseñar, pues normalmente en las aulas de los centros escolares salvadoreños encontramos por ejemplo, docentes que no admiten un comentario, señalamiento de error, o sugerencias de sus estudiantes y terminan adjudicándole a la buena voluntad del alumno de hacerle cambiar su desempeño docente, una rebeldía, inmadurez o indisciplina, y se toman como medidas de supuesta solución, el descuento de puntuación en una calificación, la expulsión, o se tiende a eximir al alumno/a del proceso de aprendizaje, porque desde el momento en que este presenta o sugiere una forma que considera conveniente para un aprendizaje más significativo, el docente siente que se ha violado su autoridad y autonomía; tristemente lo que falta a la mayoría de maestros en el actual sistema de educación, es una buena autoestima y una reducción de nuestro egocentrismo, dejar de sentirnos con la mayor y las mejores de las capacidades y entender plenamente que todo ser humano es capaz de lograrlo todo, únicamente si se lo propone, pues no se trata solo de pararse frente al grupo y magistralmente hablar sin parar horas y horas, sin siquiera preguntarnos si el alumno/a está comprendiendo lo que se dice, y con ese sentido de autoridad y autonomía creer que es el único experto, han existido casos en que los estudiantes demuestran conocer más que su docente. Ahora bien ¿seremos capaces los docentes de aceptarlo? Lo más probable es que no, porque simplemente creemos – y no con ello quiero decir que todos, porque hay excepciones - que la única razón reside en mi persona como maestro.
Realmente para ser expertos, se necesita humildad y saber que todos necesitamos de todos, quien se desliga de esta concepción, realmente se miente así mismo. Un docente debe entender que para ser experto no solo se necesita conocer, sino más bien experimentar que se siente ser parte de una realidad, la realidad del alumno, es precisamente la que un maestro/a debe adjudicar a su labor, y ser parte de ella, no como la cúspide de dicha realidad, sino como un miembro más de una totalidad, que lo que hace es guiar y mantener al individuo, bajo la persecución y conquista de sus ideales.
El experto no solo es el que predica, sino el que práctica y entiende que no es uno, sino que debe ser parte de todos, y de un todo, en la enseñanza ser experto se reduce a ser un educador formativo y enseñar a aprender para la vida.

Sea una autoridad

Ser una autoridad equivale a darse a conocer, a entablar una interacción, efusiva pero con límites. Un docente cuando decide o piensa hacerse ver como una autoridad, generalmente se ubica como un ser netamente disciplinado, grotesco y cerrado ante cualquier situación de interacción con el estudiante, normalmente cuando se pretende asumir dicha autoridad, el estudiante observa un docente aislado y reprimente, que antepone su nombre u orgullo de autoridad, más que la buena voluntad de implementar un proceso de orientación disciplinaria-amistosa con el estudiante, es decir que es mucho más fácil ser una autoridad, en la medida que se dirija como un ente socializable, escucha y que promueva mediante el diálogo y las acciones de reflexión sus límites de trabajo, porque de igual manera tampoco podemos ser los docentes, demasiado flexibles, se trata de utilizar el término todo en un lugar y un momento, y es precisamente eso lo que hay que inculcarle al estudiante, ya no más la autoridad de llegar a parecer incluso en algunos casos una autoridad de algún cuerpo de seguridad civil que bajo el nombre de autoridad realiza un sin fin de acciones que violan grandemente la integridad emocional de las personas, y de cierta manera le hacen perder sus perspectivas.
Ser una autoridad es ser integradores de una amalgama de saberes y comportamientos que han de iniciar desde el propio ejemplo del docente, es decir, ser amigo; pero al mismo tiempo sobreponer límites de trabajo.

Sea un agente socializador

“Algunas veces nosotros nos sumergimos en el mundo académico que representamos y olvidamos hablar del mundo no académico” 1
Ser maestro requiere más que conocer y dominar ciertas áreas del conocimiento de acuerdo a nuestras especialidades en la enseñanza, ser maestro requiere interactuar, hablar, escuchar, plantear y considerarse parte del grupo de estudiantes.
Es muy común al consultar a los estudiantes de diferentes niveles de educación y quizá especialmente en tercer ciclo o educación media, saber que gran parte de los docentes que a estos niños y jóvenes enseñan suelen ser personas que no recuerdan que tienen frente a ellos otros seres humanos con diversas capacidades que pueden lograr muchas cosas si son orientados bajo un esquema de educación integral, por el contrario la forma de trabajo de los maestros en estos casos se reduce a llegar al aula, imponer sus criterios y conocimientos, y no tratar ningún otro punto más que lo necesario para desarrollar la clase. ¿Será que ese es el único mundo en el que habitan los y las alumnos/as? Obviamente la respuesta es no, entonces esa misma respuesta es preciso que se ponga en marcha al preparar e impartir los contenidos, sería muy efectivo que al llegar al salón, nos olvidemos de ese título “Salón” y los veamos como una sala de una reunión en la que todos hablarán de lo que saben y de las dudas que se tiene respecto a determinado tema, además, a quien no le gusta escuchar a pesar de lo mal que pueda irle en su rutina, un ¿Qué tal?, ¿Cómo estás?, o de igual manera escuchar un chascarrio antes de iniciar una rutina que de cierta manera implicaría un poco de concentración y trabajo continúo, la verdad es que para todo en la vida, necesitamos un granito de motivación y de ayuda, algún docente podría decir, que son los estudiantes los que han de socializar entre sí, sin embargo ellos lo hacen constantemente a pesar de sus diferencias, entonces es el docente quien tiene que socializar con ellos, pues es el o ella quienes son vistos como los ejes del aula, porque el estudiante concibe que es de ellos de quien va a aprender; pero cómo aprenderá el estudiante significativamente bajo un esquema mecanizado o sistematizado, lo ideal sería que entre todas las áreas en las cuales los alumnos se desarrollan, de cada una señalemos los ejemplos a la hora de impartir los contenidos o que de igual manera se analice y aconseje al alumnado respecto a esas áreas a través de la jornada de clases.
¿Pero por qué ejemplificar de la realidad, si los textos que consultamos también nos ofrecen ejemplos? La razón base para ello es que nuestros alumnos y alumnas, no están inmersos en los libros, sino en la interrelación con sus pares, y las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, por ende es mucho más fácil, enseñar si socializamos el conocimiento con las realidades de los alumnos y si nosotros dejamos también ¿de ser mecánicos en nuestra postura dentro del aula, como he citado en los párrafos anteriores, se trata de vender el conocimiento como un producto muy atrayente, los comerciales de televisión, utilizan colores y acciones llamativos que circundan los gustos de la población a los que son ofrecidos, ahora bien, es así como también el docente que socializa se vuelve un buen vendedor y que no solo que sea promotor de conocimiento, sino que también será vendedor de un patrón a seguir, será el maestro que se apega la realidad y necesidad de sus estudiantes, en palabras que los alumnos citaría “un/a profesor/a buena onda” y ya con ello lo interesante no es que no solo nos sintamos bien por ser aceptados por los estudiantes, sino más bien porque ahora significamos algo para ellos, y entre más cercanos seamos a nuestros estudiantes, más cercanos serán ellos y ellas con nosotros y desde luego con el conocimiento de la asignatura, porque ni de su parte habrá temor a expresar sus dudas o sugerencias, ni del docente de escucharlas y valorizarlas, pues precisamente eso es ser un agente socializador, conocerse, sentirse parte de... y actuar por y con...

Sea un facilitador

La palabra facilitador, si la visualizamos desde la significación de lo fácil, invita a todos los docentes a convertirse en maestros que promulguen un aprendizaje más fácil de valorar y adoptarlo a la vida del estudiante valiéndose de los intereses y necesidades; pero sobre todo las capacidades, valores y actitudes de los y las alumnos/as, a manera que cada uno/a aprende desde su propia capacidad y bajo sus propias experiencias. El docente puede se un facilitador en la medida que se haga parte de la realidad del estudiante, les brinde lo mejor de sí, a manera sea un apoyo, un ejemplo a seguir y una persona con quien el discente pueda identificarse, y sentir que no es solo una autoridad o quien está allí dándole a conocer muchas teorías, sino quien le guía y acompaña en su proceso de aprendizaje, no solo como apoyo, sino también que le brinda las herramientas necesarias para desarrollarse de la mejor manera, ser un facilitador se resume en ayudar, y es entonces donde entra nuestra actitud de altruismo, es decir tener la plena conciencia que no estamos formando entes estáticos, sino cambiantes y que van en búsqueda de nuevas metas e ideales, y que nuestra misión es ayudar a guiar al alumno/a para la vida, sin esperar nada cambio, más solo el hecho de sentirnos satisfechos de haber ejercido nuestra misión y haber forjado seres que triunfen en un futuro y de quienes podamos sentirnos orgullosos, y es eso lo que marcará nuestra profesión y saber que el esfuerzo empleado valió la pena. Entre mayor sea la acción de facilitador, mayor será el grado de aprendizaje significativo que los alumnos tendrán en su vida educativa y personal.
En resumen ser facilitador equivale, dar el todo por el todo en la formación de las presentes y futuras generaciones, y significar para ellos entes de una educación integral y funcional.

Sea una persona

Un docente a pesar de sus conocimientos y el título que posea, sigue siendo un ser humano, que siente, piensa, se equivoca; pero que al mismo tiempo razona y emplea nuevas medidas para realizar de mejor manera su labor.
Sería un sesgo muy grande que nos basemos en el hecho que solo por poseer uno o varios títulos que nos acreditan un conocimiento un tanto más avanzado y de alguna manera especializada, dejamos de ser parte de la realidad a la que las personas con quienes día con día interactuamos pertenecen. Tenemos que entender que ello es solo una herramienta o un requisito que necesitamos para poder ejercer, o dar de nosotros a la sociedad lo que realmente nos satisface, hago con esto referencia en que no es bueno ejercer una profesión con la cual no hay satisfacción alguna y con la que únicamente lo que lograremos es afectar a terceros, y esto es tan real que lo podemos percibir desde las aulas universitarias, sí preguntáramos a estudiantes de profesorados por ejemplo, el porque cursan dicha carrera, nos podemos encontrar que porque dura menos tiempo que otras, que porque ejercerla es más fácil porque es el docente quien domina a los estudiantes y nos hay razón de preocuparse sobre lo que se hará, porque fácilmente se llena un pizarrón de ideas y los estudiantes lo transcriben, entre muchas otras razones. De ahí el hecho de que existan muchos malos docentes que lo que hacen es botar lo bonito y especial que se torna esta profesión y son ellos – en su mayoría- quienes pierden el sentir de humano, y educan de una manera antipedagógica, eso por una parte es dentro del contexto general de la docencia, sin embargo hay momentos en que la mayor parte de los docentes, sin importar que ejerzan la profesión por vocación o por equivocación, muestren actitudes anti-humanas, y ven a sus estudiantes como una máquina receptora y productora a la que hay que cargar de trabajo y exigirle demasiado, es necesario puntualizar acá que cada quien hace y guarda para sí lo que está al alcance de sus capacidades y es específicamente eso lo que ha de considerar un docente, que los seres con los que trata son tan humanos como el o como ella, y que por lo tanto su accionar debe ir girado a ser una fuente del conocimiento amigables, respetuosa de la dignidad y posibilidades del alumnado, a través de un sentir efímero y eficaz que promulgue una interacción y aprendizaje humanizador; como lo propone en las ciencias sociales el Socioreconstruccionismo, un ser pensante y que a través de sus posibilidades modifique y reconstruya su entorno social. Sintetizadamente podría decir que ser persona, es reconocernos a nosotros y a nuestros estudiantes como seres con cualidades y capacidades biosicosociales.

Haga equipo con sus alumnos

Muchas veces los docentes suelen llegar a las aulas, listos para impartir su clase y con cientos de ideas que giran en su cabeza en torno al trabajo que ha de realizarse durante la jornada o fuera de esta; sin embargo rara vez se planifica dentro del esquema del trabajo un espacio para que junto a los alumnos se puedan planificar ciertas actividades o tareas realizar, y este básicamente va quedando fuera del proceso ya sea este de aprendizaje, evaluación o extracurricular, entonces la claves es el trabajo de la mano con el estudiantes, que sea el parte fundamental en cuanto al aporte del rumbo que ha de seguir su proceso de aprendizaje, donde conjuntamente se puedan establecer criterios, buscar la manera de facilitar el aprendizaje, es mucho más sencillo si se hace en conjunto con el alumnado, ya que al final de todo es el quien recibe, ejecuta, y percibe lo enseñado.
Es importante que vayan rompiendo los viejos esquemas, del docente como única y valedera autoridad, o como el único que puede dirigir el Proceso Enseñanza Aprendizaje, en un nuevo mundo como en el que vivimos, donde todos tenemos oportunidades, donde cada quien da su mejor y mayor aporte, y donde las áreas de acción son tantas, lo más benéfico e idóneo sería que esas oportunidades que harán explotar el enorme potencial que tiene el estudiantes, se comiencen a fomentar en la escuela y la manera de lograrlo es haciéndolo parte de todo lo que engloba su proceso de aprendizaje, para ello es de suma importancia que los docentes trabajemos de la mano con nuestros estudiantes, que juntos persigamos el mismo fin y que de igual manera se planteen los mismos ideales, pues solo ambas cosas nos permiten lograr el éxito, y en cuanto más se practique el trabajo conjunto entre docente y discente mejores serán los resultados óptimos en el trabajo y aprendizaje de los estudiantes.

Finalice la clase diciendo a sus alumnos lo que han visto

Una buena costumbre que ha de tomar un docente es concluir su contenido dando a conocer a los estudiantes un resumen más comprensible y que abarque el contenido a manera que las circunstancias más incomprensibles del mismo queden en claro para el alumno. Nuestra realidad es diferente ya que la mayor parte del tiempo los docentes corren contra reloj, por el corto tiempo que se tiene para dar un contenido muy extenso y tan específico, dado que también por las diversas actividades que se realizan hay mucha disminución de clases; sin embargo esta manera de decir a los alumnos lo que se ha estudiado es mucho más sencilla, se trata de describir en pocas palabras y bajo un lenguaje común lo que el estudiante ha percibido y darle de forma muy concreta los conocimientos que más necesita. Esto ayudará a que su participación aumente así como su interés, dado que el observa el interés del maestro en dejarle en claro cualquier duda. 


Juegue conoce a tu maestro

¿Cómo es mi maestro?, ¿cómo se llama?, ¿qué le gusta?, estas son solo algunos ejemplos de las probables preguntas que la mayoría de estudiantes suelen hacerse cada vez que inicia un nuevo curso o año lectivo y probablemente ha de continuar haciéndolas el resto del año.
Y es que ser un docente implica darse a conocer, dar a conocer mis perspectivas, expresar lo que espero que se logre a lo largo del año, etc. Pero hay un espacio que deja el beneficio de la duda, en saber que si todos los docentes se encuentran en la posición de darse a conocer a sus estudiantes, si les gustaría que los alumnos conozcan un poco de su vida y de la persona con quien están tratando. Si bien es cierto todos tenemos momentos o cuestiones de nuestra vida, que únicamente nos competen a nosotros, por ser precisamente nuestros, sin embargo hay otros aspectos que podemos dar a conocer y que serían de mucha importancia que nuestros estudiantes los supieran. En primer lugar porque al interactuar con alguien, siempre queremos o debemos conocer al menos su nombre, su postura ante x circunstancia u otro elemento que nos permita saber con quien estamos hablando, como seres sociables, nuestras conversaciones suelen comenzar con un saludo como Hola, mucho gusto. Hola cuál es su nombre, etc. Esto reconociendo que todos tenemos una identidad y que esta inicia a través del nombre, posteriormente se desglosan cuestiones como la edad, los gustos, etc. Un maestro tal como lo señala esta idea, tiene que darse a conocer, no solo por el hecho de ser maestro sino porque compartirá alrededor de 200 días con otras personas a las que también ha de identificar, sin embargo es muy importante que desde el primer día el profesor o la profesora se abra y permita al alumnado saber quién es y no porque sea una obligación, el motivo fundamental radica en que como facilitador, guía o encargado del grupo debe mostrarse a manera que las personas que estarán bajo su responsabilidad identifiquen ciertas características y esto generará cierta confianza en el grupo, porque el docente no se estaría mostrando con barreras y límites desde un principio, más bien puedo concebir que estas se van dando de acuerdo al mismo conocimiento que se va dando del alumnado, pero estos por su parte esperan desde un inicio que el docente diga o exprese como ha logrado ser lo que es, que consejos prácticos da, como se describe a sí mismo, porque lo que el alumno realmente busca es saber que le espera con este docente, con la información que éste reciba el primer día de clase se formará un juicio y ese juicio normalmente ha de mantenerse por el resto del año, si cambia será para bien o para mal dependiendo el caso, acá lo importante es recalcar que el hecho que el maestro se de a conocer lo que positivamente sucederá es que el grupo sienta más confianza, e incluso a nivel personal pueda ver al docente como un apoyo, desde luego que eso dependerá de la percepción que pueda tenerse, ya que a mayor apertura, mejor interacción y aprendizaje se dará.

Estimule su apetito

Durante nuestra infancia las madres se encuentran en un dilema muy grande, con nuestra alimentación, de cierta manera nos obligan a comer alimentos que no nos gustan; pero que son benéficos a nuestra salud y desarrollo, pasan los años y seguimos ingiriéndolo probablemente porque ya nos acostumbramos, más aún no le encontramos sabor. Llegamos a la adultez y es allí donde a lo mejor dejemos de ingerirlos porque somos capaces de decidir por nosotros mismos y pues sencillamente ya no encontramos razón de alimentarnos con algo que no satisface nuestra necesidad por alimentarnos.
De igual manera sucede en la educación, la mayor parte del tiempo tenemos un conocimiento porque a fuerza lo hemos aprendido y nos recordamos de el solo si nos dan ciertas pistas, o bien por la forma en que nos lo hicieron aprenderlos, por ejemplo muchos estudiantes pueden recordar las tablas de multiplicación hasta su educación de tercer ciclo, porque en los años anteriores les fueron enseñadas, algunos pueden recordarlas simplemente porque su memoria es buena y poseen muy buena capacidad cognoscitiva, otros porque sus padres se lo enseñaron desde muy temprano, algunos por la metodología didáctica con que el docente las mostró y otros las recordarán tal vez no con mucha gratitud, porque probablemente fueron duramente reprimidos, física o psíquicamente por sus padres e incluso docentes y el recuerdo que guardan de ese momento es desagradable a pesar de que cuenten con el conocimiento, en este caso las tablas de multiplicar.
Este ejemplo quiero correlacionarlo con lo que decía al inicio de la idea, que la mayor parte del tiempo nuestros conocimientos los mantenemos ahí, porque básicamente fuimos obligados a adquirirlos, sin una metodología que nos llamase la atención o en todo caso nos motivara a aprender.
Y ese es el esquema que hay que romper, hay que enfocarnos en nuestra época como estudiantes y ejecutarlo como docentes, las perspectivas o lo que esperábamos de nuestros docentes y eso hacerlo hoy bajo nuestra profesión, el aprendizaje mecanizado no es solo que un sistema tedioso y que dura poco tiempo, porque el alumno únicamente aprende para el momento en que el conocimiento le será evaluado, realmente lo que recuerda constantemente es muy poco en comparación con todo lo que se le ha enseñado, este fenómeno se debe a que no ha sido de su gusto el obtenerlo. Por eso lo que se debe hacer es buscar nuevas y mejores metodologías, en especial las participativas, para que el alumno se sienta motivado a aprender, que sienta que valga la pena, que lo que aprenda le guste por lo valioso que es, por su color, por su textura, en términos alimenticios se dice que “La comida entra por lo ojos” de igual manera es el aprendizaje, se trata que al estudiante le atraiga que sienta la necesidad de probarlo y ver que tan bien sabe, ese resultado solo podemos verlo en la vida del mismo alumno, y es el deber del docente inculcarlo poco a poco, darle pequeñas pruebas de lo bueno que es y de lo importante que es para su vida, animarlo a continuar adelante, darle nuevas perspectivas, encontrar el sabor según el gusto del alumno, hay tanta variedad de conocimiento así como variedad de manera de hacerlo llegar, y es esa flexibilidad la que ha de poseer el docente probar miles de recetas por estudiante para que este se sienta con la necesidad de seguir por sí mismo.

Presentación gradual del material

Dar a conocer al estudiante su material de trabajo requiere una preparación previa del docente del mismo, además del buen establecimiento de criterios de evaluación, así como el análisis de la capacidad del estudiante, el tiempo con el que cuenta, los recursos y otros factores que se ven involucrados a la hora de elaborar una tarea.
Realmente lo anterior es algo que la mayor parte de docentes deja de lado, porque suelen sumergir en la idea que el estudiante tiene una labor principal que es cumplir con sus deberes de alumno, ¿y dónde quedan los derechos?, lo que sucede es que el docente no establece plena conciencia de factores como el tiempo y las capacidades de los alumnos, para elaborar sus tareas, prepararse para una prueba, etc. Al contrario solo visualiza su beneficio de completar el programa que el currículo le indica o que ha estimado conveniente, pero si nos detenemos a pensar en casos como estos, es el material el que transita sobre el estudiante y no el estudiante sobre el material, con esto lo que quiero decir es que no hay un aprendizaje real, porque lo que existe es un conocimiento que se va apilando y que finalmente no tiene uso, entonces se vuelve necesario que como docentes en potencia desde ya nos vayamos perfilando sobre este esquema de ir poco a poco en el desarrollo de los contenidos y de las actividades o en todo caso materiales que se le proporcionarán al estudiante, a manera se visualice que este irá a prendiendo lo necesario con determinadas pausas que le permitan darse cuenta en que momento esto le servirá, pero sí por el contrario se le presiona y acumula trabajo lo más probable es que su aprendizaje sea como una estrella fugaz, que la vemos pasar; pero no sabemos en donde cayó . Si como docentes observamos nuestro bienestar para poder desarrollar nuestro programa y nuestras perspectivas, también debemos perfilarnos en la visión del alumno, que aprenderá, si lo que nos interesa es que aprenda de forma significativa o solo pase por encima del conocimiento, si nosotros tenemos oportunidades de ajustarnos a nuestras capacidades, porque no dárselas al alumno.

Póngale sabor a lo que dice

Entendamos el sabor como el toque especial que se le da a algo. ¿Le estaremos dando sabor a nuestra vida, y en especial a nuestra labor?
Los docentes solemos trabajar bajo un esquema de mucha presión diversidad de dificultades, y constantemente nos quejamos de ello, dejando que esto se interponga en la manera de desempeñarnos, sin embargo todo fuera mucho más eficaz si olvidásemos los malos ratos que pasamos y en pos de ello viésemos los buenos momentos, es decir lo positivo, y le mostráramos un lado contrario a la vida que nos golpea en sentido de darle a entender que a pesar de todo seguimos en píe. Presento esto como un preámbulo al hecho de darle un sazón a nuestro trabajo y más que todo a la forma de hacerlo vida para el estudiante, lo que gusta es aquello que es atrayente, que ,motiva e inspira, podrá un docente que se pare por 45 minutos, una o dos horas a hablar de cocimientos, teorías, pasos a seguir y darle sabor a los que dice si lo únicamente hace es hablar, y escribir sin siquiera presentar cambios de voz, movimientos que de cierta manera distraigan y llamen la atención del estudiante, la verdad es que lo que necesitamos de lugar en cuando es dejar salir nuestro propio yo, frente a los estudiantes, así como yo valoro y aprendo lo que sé con ese misma motivación hay que dárselo al alumno, es decir hacer que le guste, realizar dinámicas, movernos con gracia, dejar fluir un chiste que rompa la rutina, que levante el ánimo, ejemplos más cercanos ala realidad, palabras más comunes, vestirse de diferente forma, ser actores, dramatizar lo que decimos, hablar con gracia, seriedad, burla, etc. Pueden ser pequeños los detalles que logren hacer que el estudiante capte y sienta un momento ameno, que más que sentirse en una magistral charla, se sienta entre amigos, con una confianza absoluta donde puede opinar sin temor a ser reprimido, donde sepa que su realidad está siendo aceptada y que sobre todo que se trabaja en base a esa realidad, es decir que no se sienta ajeno, pero como lo podemos lograr, solamente que el docente se muestre muy motivador y que se sienta convencido de lo que dice, porque educar es como leer, si alguien lee frente al pleno y el lector no ha entendido el mensaje de lo que lee, tampoco el pleno lo comprenderá, igual sucede en educación, si el docente no se siente a gusto impartiendo lo que imparte o no está convencido de lo que dirá, entonces menos lo logrará el alumno.

De a sus alumnos la oportunidad de interrumpir

Ser interrumpidos no es algo que normalmente un docente desea, pero al mismo tiempo puede tornarse interesante por los siguientes motivos:
• Observamos que tan atento está el estudiante
• Cuales los conocimientos que está manejando
• Que tan comprendido ha sido el contenido
• Conocer los intereses y visiones del estudiante, entre otros.
Estas son ventajas que nos permiten observar y analizar, para lograr establecer una clase más abierta, y más completa, ya que muchas veces los docentes culminan un contenido sin consultar si los alumnos tienen dudas, desean que algo sea más claro o cualquier otro tipo de interrogante; podría ser que esta acción de evitar la pregunta de los estudiantes se deduce a una falta de preparación del profesor y el temor a no saber responder a los alumnos, pero como decía en la líneas de sea un experto la humildad será el valor que nos permitirá trabajar de la mano con el estudiante.
En muchas ocasiones bajo una notable frialdad o seriedad del docente se puede estar ocultando un ser temeroso que actúa serio y detallado en su clase evitando ser criticado o anular la posibilidad de enfrentar cuestiones engorrosas con el alumnado. Sin embargo un docente como tal, debe estar preparado, si no puede corresponder al estudiante debe aceptarlo humildemente y sugerir que la próxima clase tendrá la respuesta, de eso se trata de despertar el interés en los alumnos que sean ellos constructores de su aprendizaje, que vayan más afondo en la investigación que se sientan motivados y que vean la necesidad de enfocarse en ir preparados a la clase, en diversas ocasiones al llegar el fin del contenido el docente consulta si hay alguna duda o pregunta, y en fracción de segundos si nadie levanta la mano da por hecho que todo ha sido comprendido, lo más probable es que tras esa actitud pasiva del alumnos, se encuentren muchas dudas, tal vez sugerencias o mejores aportes, lo que debemos de hacer los docentes en este caso es cambiar de estrategia, que tal si probamos con preguntas dirigidas acerca de lo comprendido, esto romperá el hielo, si iniciamos haciendo preguntas al menos a unos dos estudiantes, sobre aspectos de la temática, el resto observará que hay interés del docente a ver cuanto han aprendido y se iniciarán a consultar y aportar también, esto lo que hace es abrir una puerta, dar una explicación extra no está demás lo que obtendrá será buena posibilidad de escuchar los aportes de los y las alumnos/as, demostrará que hay confianza como para que los estudiantes se atrevan a hablar en su clase e interrumpir para dar aportes, preguntar o simplemente buscar un reforzamiento de los datos. Finalmente no hay que temer al estudiante, se necesita olvidar la vieja razón de que somos los docentes los únicos que tenemos la sapiensa necesaria, el estudiante también es capaz y puede lograrlo solo si le permitimos y guiamos hacia un aprendizaje autodirigido donde desarrolle sus capacidades y virtudes.

Borre por completo el pizarrón cuando entre al salón

Esta idea es muy sencilla, pero realmente muy importante, cuando compartimos el aula con uno o varios docentes. Borrar los datos de la clase anterior no solo permite establecer la presencia de que otro docente ha llegado, sino también evitar las distracciones a la hora de impartir mi clase. Un dato muy curiosos en las aulas salvadoreñas es que muchos pueden impartir muchas horas clase sin tomar ninguna nota en el pizarrón, no es que escribir en el sea una camisa de fuerza, pero si demuestra cierto interés en señalar ideas relevantes y pues normalmente los estudiantes suelen escribir en sus cuadernos lo que observan en el pizarrón; otros maestros por su parte se toman la leve molestia de no borrar y escribir sobre lo ya escrito o en los pequeños espacios que existen en la pizarra, eso lo que demuestra en primer lugar es mediocridad en el trabajo y el desinterés de proporcionar una clase comprensible y precisa.
Como puede observarse en las líneas anteriores esas son algunas cosas de las que suceden en nuestras aulas y aunque como dije antes parece una idea tan simple; pero que es muy relevante, ya que borrar datos anteriores permite enfocar al estudiante en el nuevo contenido, y en la asignatura que corresponde, si por ejemplo la clase anterior fue matemática, y en una clase de lenguaje los alumnos se colocan a trabajar en grupo, lo más seguro es que más que trabajar en la actividad de lenguaje. Los estudiantes discutirán el ejercicio de matemática que está en el pizarrón, para encontrar su nivel de dificultad a pesar que probablemente fue explicado muchas veces en la clase de matemática, esto de mantener el pizarrón en limpio para nuestra clase, también va ligado a la manera en que presentemos los datos en el mismos, no solo se trata de escribir, se trata que también las ideas se organicen en la pizarra, el estudiante puede ver los apuntes en ella, pero es muy común que pierda la secuencia lógica del contenido, por ende si los datos son ordenados de forma secuencial será mucho más fácil para el alumno encontrar la correlación del contenido, otro dato interesante respecto al pizarrón y su borrado es que al decir que tenemos que escribir en el algunas ideas centrales tenemos que definir bien cuales son las ideas que transcribiremos, hay docentes que apuntan datos irrelevantes e incomprensibles incluso porque no tienen razón de ser señalados, eso lo único que logra es confundir al alumno, lo que hay que hacer es ir estableciendo como ya decía antes una secuencia entre los datos, así si se cambia de contenido dentro de la misma asignatura, hay que borrar de nuevo, para que los datos pertinentes al siguiente contenido vayan quedando claros y precisos, esto ayudará mucho al estudiante ya que le facilita la capacidad de resumen y percepción del contenido.

Piense que su trabajo es como el mundo del espectáculo

Un supuesto respecto a la docencia, es que cada docente al momento de elegir su profesión se encuentra motivado e inspirado en enseñar de acuerdo a cada una de sus áreas de estudio, y que ha elegido esto por una vocación más que por una profesión, con mucha más razón en el caso salvadoreño donde la labor no es bien remunerada, quien escoge la docencia sabe que los hace por el hecho base de servir a la sociedad y formar a las futuras generaciones, más que por un crecimiento económico, de ahí que sugiera que el supuesto señala que esta área se escoge más por vocación, ya que la vocación es hacer algo que realmente nos satisface a pesar de las dificultades que esto presente, además de ello es necesario señalar que en el caso del ingreso universitario se somete a un examen psicológico que denotará si se tiene o no la capacidad para desempeñarse en esta área.
Traigo esto a remembranza porque al evaluar la situación en la que la mayor parte de docentes se encuentra en las aulas, es una realidad totalmente diferente se observan docentes repugnantes, que enseñan por rutina que ya ni siquiera cambian sus guiones y siguen dando los mismos datos por años, sin tomar en cuenta que el mundo es cambiante y que así como día con día gira, así también cambia constantemente, modestia aparte hay docentes que dan su clase sin ninguna motivación y únicamente llenan el pizarrón de datos, dictan como si se tratara de un discurso de oratoria, mientras otros por su lado dejan la responsabilidad al alumno de transcribir a su cuaderno el contenido del libro de texto, entonces ¿Dónde quedaron los años de estudio?, ¿Dónde está la didáctica y la pedagogía? La verdad es que muchas veces no se tiene la vocación, el docente que la posee, es aquel que da su clase como si estuviera hablando con un grupo de amigos de años, con quienes tiene confianza y mas que poner, hablan o dialogan acerca de los contenidos, que tal si en lugar de escribir tanto en el pizarrón, hablar toda la hora clase o dejar que los alumnos transcriban los textos, optamos por dar una clase motivadora, que tal si perdemos la pena – que se supone que un docente no ha de tener- y hacemos un monólogo en nuestra clase, si gritamos los datos más interesantes, si nos movemos con inspiración, o recitamos parte de nuestra clase, las razones por las que probablemente no deseamos optar por hacer una clase así, es por el desorden que se originaría; pero realmente este se genera por la misma inseguridad que podríamos presentar al desarrollar de esta manera nuestra labor, pero si no lo pensáramos tanto y simplemente nos dejáramos llevar, funcionaría mejor, ya que el estudiante no verá una actitud fingida, sino natural y tenderá a respetarla y obviamente producirá que haya un aprendizaje motivador, el estudiante sentirá una clase amena, en la docencia hay que ser actores, en muchas ocasiones tenemos que ser payasos, reír y llenar de gracia, aunque por dentro hayan muchos sentimientos que nos recienten, lo importante es mostrar siempre un lado positivo, dejarse guiar por eso positivo y que anteponga una actitud de superación y rompimiento constante de las barreras, hacer de nuestra profesión un mundo del espectáculo se trata de eso, hacer amena, que guste, que se siente divertida y no tediosa, que inspire confianza, que seamos abiertos a los cambios y que no sintamos nuestra profesión como una carga sino como nuestra vida y nuestra razón, es necesario que nosotros mismos nos animemos y evaluemos constantemente para dar lo mejor de sí en el salón de clase.


Discútalo de principio a fin


Muchas veces nos centramos en ser los intelectuales del salón a difundir conocimientos a diestra y siniestra y no dejar punto alguno para que el alumnos visualice, suena tal vez ilógico ; pero al mismo tiempo interesante jugar de vez en cuando a que no sabemos, y dejar que sea el estudiante quien guíe la clase y responda a nuestras dudas, que tal si por un momento rompemos el título de docente y nos volvamos también estudiantes con unas cuantas ideas del contenido y que sean los alumnos los docentes, parece gracioso pero probablemente muy efectivo, porque junto con el alumno vamos encontrando las nuevas ideas de trabajo y dejando más en claro las respuestas porque están entre ambos dando su aporte, lo más probable es que huyamos de acciones como estas porque demostrarían tal vez inseguridad del docente hacia los alumnos; pero cabe explicar al final de realizar una actividad como esta al estudiante el motivo por el que se hizo así y este lo aceptará con facilidad porque esta muy satisfecho de haber roto el esquema docente el que sabe, alumno el que recibe, y al contrario hoy tendría una perspectiva diferente, de una clase donde ambos comparten lo que saben.

Pida que infieran

Es de suma importancia ofrecer al estudiante áreas de trabajo y análisis donde pueda poner en practica sus conocimientos y pueda indagar, sentirse parte de las situaciones y proponer mediadas sean estas remédiales o no, lo importante es que pueda observar, analizar y trabajar en base a sus pre saberes, que se sienta capaz de lograr una inferencia en asuntos que de cierta manera se suelen concebir como ajenos o de menos importancia para ellos y ellas, lo interesante es que vayan y busquen dentro de su realidad concepciones que les permitan ser sabedores que son parte de un todo y que tienen un aporte que dar en ese todo, que indaguen su mundo y su accionar.

Pídales que realicen comparaciones y den ejemplos

Al hacer esto estaremos pidiéndole al estudiante que demuestre su capacidad de percepción, de cierta manera enfrentará un reto que sentirá que puede lograrlo, si pedimos a nuestro alumnos dar ejemplos o compara hechos, para ellos suele ser divertido y al mismo tiempo desafiante, pero que mejor estrategia que sean ellos quienes los ofrezcan, no es que como docentes proporcionemos malos ejemplos, pero la verdad es que no siempre son interesantes para nuestros estudiantes, porque de cierta manera estamos un tanto lejanos de la realidad que ellos enfrenta y no porque la desconozcamos, si no porque no la vivimos y percibimos como ellos lo hacen, entonces para ellos se torna divertido de repente encontrarse comparando y observando su entorno dando sus percepciones, porque al mismo tiempo desafían a otros compañeros y eso hace que se tenga una clase más participativa y equitativa, porque no es el docente quien esta exponiendo sus ideas, sino únicamente quien las dirige y orienta bajo el preconcepto del estudiante.

Pida dar soluciones

Ofrecer una respuesta es haber pasado sobre un proceso de cocimiento y análisis de ciertas circunstancia, al solicitar a nuestros estudiantes una solución estamos no solo midiendo su capacidad de conocimiento, al mismo tiempo le estamos entregando una herramienta muy eficaz que también le servirá en su vida personal, porque le irá dando un nivel de madurez, para pensar antes de actuar, observar el problema, analizarlo, plantear medidas y al fin de cuentas ejecutarlas, en todo este proceso hay que motivar al estudiante en primer lugar animándole a encontrar la seguridad en sí mismo, ya que si es inseguro no podrá proponer una medida de solución y se dejará llevar por los hechos huyendo fácilmente o simplemente evadiendo el planteamiento que se le ha formulado, esto también depende de la capacidad docente de crear una actitud de análisis y capacidad de pensar y actuar en cuestión de los sucesos a los que ha de presentar medidas remédiales, una forma muy eficiente de lograrlo es proponiendo problemas con los que ellos se enfrentan a diario y que encuentren la manera de solucionarlos, estos problemas suelen ser sencillos, pero de igual manera requerirán orientación docente en cuanto a si la medida presentada es conveniente o no; esto permitirá que poco apoco los problemas vayan siendo más profundos así como las soluciones que estos presentarán, es como decir que hay que ir de lo micro a lo macro, tal vez no les presentemos problemas como que hacer ante una crisis económica, pero podrían citárseles de manera correlativa y conveniente situaciones como: ¿qué harías si te enojas con tu amigo? Y luego podrían pasarse a situaciones como ¿Que harías si tu amigo está en el mundo de las drogas? Y así sucesivamente podemos ir despertando en ellos el sentido socio-analítico que como decía en un principio no solo servirá antes problemas formulados en la escuela sino también problemas que pueda resolver en su vida futura con madurez y entendimiento.

Apoye para que aprendan a comunicarse

La comunicación es base para poder lograr muchas cosas en la vida, y poder pensar antes de accionar, con la comunicación lo que se trata de hacer es que el estudiante encuentre todas las vertientes que afectan X fenómeno o situación de la vida, con esta herramienta le estaremos mostrando que observar y pensar son más efectivos que dejarse llevar, con el dialogo lo que hacemos es permitirle que pueda discutir con otros y no discutir en sentido de agresión sino que pueda pensar, se dice que dos mentes piensan mejor que una, precisamente eso hay que remarcarle al alumno, que se detenga a pensar que observe e identifique los diversos factores que favorecen o desfavorecen un asunto, de igual manera las soluciones, que vaya descifrando cual es la más conveniente, acá lo que debemos buscar es incentivar el sentir crítico-reflexivo. Que tengan muchos ángulos de visión mejorará su desempeño e igual le otorgará madurez en su razonar, porque sus ideas están siendo válidas, cabe mencionar que le docente siempre estará como guía, señalando los puntos más importantes de la visión del alumno, más eso ha de realizarlo solo en un principio, conforme se avance en el análisis el estudiante descubrirá que puede hacerlo solo, y que solo necesitará consultar pequeños detalles.

Haga que sus ejemplos sean trasferibles

Un adagio popular dice que hay que “Ver para creer”, lo mismo sucede con los ejemplos, podemos utilizar ejemplos que puedan verse y que hagan creer lo que se dice; pero de igual manera podemos utilizar ejemplos creativos que puedan llevar a una concepción cercana al estudiante de los hechos y que se apeguen a las situaciones que se muestran, esto permitirá que su aprendizaje y percepción sea más fácil, los ejemplos debemos de iniciarlos como se inicia por ejemplo la educación, primero sumamos con palitos, piedras u otros objetos y finalizamos haciéndolo abstractamente con los números circundando nuestro cerebro, con los ejemplo lo que se debe buscar es señalar aquellos que le parezcan interesantes al estudiante y luego pasar a los ejemplos más específicos y adecuados del área que es estudiada. Las concepciones se forman a través del entendimiento y es más fácil entender algo a través de situaciones que me mantienen correlacionado/a a ellas.

Use un repaso como introducción

Recordar siempre es bueno, pues nos permite reconocer ciertas acciones o datos que fueron significativos en un momento de aprendizaje previo, al mismo tiempo es efectivo porque remarca lo más interesante de lo estudiado y vuelve a crear una visión más concreta de ello, recordar el tema anterior y dejar en claro cualquier duda o brindar un nuevo aporte, permitirá que las siguientes clases sean más completas y que los aportes sean mayores, porque los pre conceptos son aferrados y mejorados al mismo tiempo, además permite aclarar de ante mano términos que o bien fueron vistos o serán vistos, para un mejor desarrollo y comprensión de la temática, los estudiantes guardan sumo cuidado a los términos técnicos, el docente por su parte debe estar en el cuidado de haberlos estudiado previamente, si se toma esto en cuenta entenderemos entonces que no solo es el alumno quien ha de prepararse, también el maestro ha de hacerlo, y así ambos estarán listos para mejorar y aportar conjuntamente. Iniciar con un repaso ayuda primordialmente a dos cosas: llenar los vacíos que han quedado anteriormente y correlacionar lo que viene.

Formule preguntas que permitan reflexionar

Reflexionar es pensar abiertamente y con mucha visión ciertas circunstancias, ofrecer a nuestros estudiantes preguntas que busquen la reflexión permitirá que se cree en el la criticidad y aprenda a dirigir sus acciones. No podemos actuar por instinto solamente, necesitamos ver todas las áreas que engloban un problema, se trata de interpretar los hechos no una si no muchas veces para encontrar todas las razones necesarias, otro aspecto interesante es que hay que promover el trabajo en conjunto, por ejemplo que cada quien piense por su cuenta y luego en parejas o grupos se analicen, no solo las respuestas, sino el por qué se llegó a ello, porque tomar decisiones o dar respuestas inmediatas no siempre es la mejor opción, ya que podemos dejar escapar cuestiones interesantes o que hubiesen dado mayor aporte, y luego nos lamentaríamos de no haber ofrecido la mejor solución o de haber visualizado muy poco, este tipo de acciones podemos verla comúnmente en la economía donde las decisiones se toman en ocasiones con la primera respuesta ofrecida, lo que ha provocado una baja en la bolsa financiera de valores. Entonces se trata de crear el sentido del análisis y la responsabilidad.

Ponga un buzón

En ocasiones llegamos a un establecimiento de servicio, sea público y privado y encontramos en una esquina una cajita que nos indica “Buzón de sugerencias” en ella depositamos las sugerencias que creemos convenientes para la mejora en el prestamiento de servicio, lo mismo deberíamos de hacer con nuestro desempeño, ofrecer la oportunidad a los estudiantes de que nos evalúen y brinden la oportunidad de conocer sus ideas y perspectivas acerca de nuestra función docente, para ello tenemos que prepararnos emotivamente en sentido de madurar la idea de aceptar los comentarios y sugerencias y proponernos a actuar en pro de ello, pues el beneficiado será el propio docente y posteriormente el estudiante; sería conveniente que al momento de hacerlo nos atrevamos a leer algunos de ellos frente al alumnado y junto a ellos analizar y buscar una medida conveniente, para esto será necesario también que fomentemos la confianza de grupo, y lo lograremos en la medida que nos mostremos aceptando las ideas y no abatiéndolas.

No viva en el pasado

Un docente debe estar conciente como he citado en párrafos anteriores que las situaciones cambian y debe apegarse a esos cambios, mejorando constantemente y apegándose a las nuevas realidades y exigencias de la sociedad, se trata de dar lo mejor de sí y establecer bien los lineamientos sobre los que girará nuestra labor, y que motive al estudiante, ya no es conveniente en método tradicionalista, lo mejor es buscar un aprendizaje significativo mediante la capacidad del estudiante de construir su propio conocimiento, como sugiere Salvador Moreno una “Educación centrada en la persona” 2 donde el docente visualiza a su alumno como un eje integral pero donde primero ha de plantearse también el como un maestro integral que otorgará lo mejor de su persona. Esto no solo será favorable al estudiante, al docente por su parte le permitirá estar más inmerso en el proceso enseñanza aprendizaje de sus alumnos, además de crear confianza entre Docente-Discente y permitir un mayor y mejor desempeño de los estudiantes.

Alcáncelos antes de perderlos

La puntualidad es clave en cualquier ámbito de la vida y el docente es el ejemplo clave. De la escuela depende la responsabilidad que en futuro pondrán en práctica los estudiantes y en la manera en que el o la profesor/a se muestre con puntualidad así mismo creará en el estudiante la conciencia de no llegar tarde a clase, de interesarse en aprender y no faltar, en conclusión el docente debe motivar y hablar con el ejemplo, más que con palabras, allí la función del currículo oculto, ser significativos sin quererlo ser, simple no!? La base es demostrar que nuestros estudiantes nos interesan.

Evalúese usted mismo

Ser humildes e identificarnos a nosotros mismos mejorará nuestro desempeño y ubicación en el tiempo y espacio, debemos evaluar la manera en que estamos impartiendo nuestra clase, cómo nos estamos interrelacionado con los alumnos y que tan versátil está siendo el aprendizaje que esta generando la enseñanza que estoy proporcionando, si está siendo benéfica o no para el estudiantado.
Muchas veces huimos de nuestra realidad y adjudicamos nuestros malos logros laborales a ciertas actitudes de los estudiantes que de cierta manera influyen en nuestro desempeño, pero muchas veces no hacemos nada por cambiar, solo se cambia si se quiere y esto solo se puede si nos identificamos y buscamos medida de solución, un docente no puede cerrarse en la idea de que es así y punto, un docente es consciente que puede cambiar lo que necesita es la voluntad de hacerlo. Para ello es interesante no que solo nos identifiquemos intrínsecamente sino que pidamos opiniones de otros para ver si aún hay espacios o situaciones que deben ser mejoradas en lo laboral y personal, es importante mejorar para nuestro propio desempeño y rendimiento profesional, y así lo valioso podría tornarse n beneficio de los alumnos.

Atrévase a ampliar su discurso

Ser espontáneo. De eso se trata ampliar un discurso, la mayor parte del tiempo los docentes llegan al salón con un modelo definido e inflexibles en cuanto a los aportes que dará o que recibirá de los estudiantes, acá se trata no solo de mi postura como docente, se trata de ser abiertos de encaminar el aprendizaje de acuerdo a las necesidades pero sobre todo intereses del alumno, hay que generar la participación dar aportes interesantes que creen la curiosidad del alumno y que permitan al docente indagar más dar mejores aportes y cree un ambiente de comunicación dentro del aula.

Use el trabajo de sus alumnos

Los seres humanos por nuestra variedad de pensamiento e ideas, siempre esperamos ser tomados en cuenta en los ámbitos en que nos desarrollamos, aunque en ocasiones por pena o humildad lo neguemos. Un estudiante que se ha sacrificado mucho por realizar un buen trabajo, y además de forma completa, siempre espera una buena calificación o un algo ante su esfuerzo, muchas veces los docentes en las instituciones educativas suelen solicitar un sin fin de tareas o actividades y revisarlas y otorgarles una calificación; pero la mayor parte del tiempo el esfuerzo del alumno es el que no se visualiza, importante allí la flexibilidad de los criterios de evaluación, pero que tal si dentro del marco de una hora clase, analizamos un trabajo, tal vez no exactamente el mejor trabajo, si no en especial el de aquellos estudiantes que no rinden como se espera, eso les motivará grandemente ya que ven que su esfuerzo tiene significado, obviamente que el estudiante que generalmente rinde se sienta muy probablemente mal, por no haber sido el ejemplo en esta ocasión, pero es ahí donde el docente debe de hablar, explicar, y fomentar la conciencia en el alumno, además de incentivarle a ayudar a otros en su proceso de aprendizaje a través de sus capacidades, eso ayudará a fomentar una mejor estima en ambos y evitar el egocentrismo, además que motivará al resto de estudiantes a esforzarse en la próxima para ser tomados como un ejemplo y sentir que vale la pena lo mucho o poco que puede hacer, se trata de animar y motivar al alumnado.

Sea objetivo

Como se ha mencionado en la idea “Sea un experto” un docente debe mejorarse y conocerse a sí mismo, además de conocer a sus estudiantes, ser objetivo ha de equivaler a aceptar las cosas como son, no evadir la realidad, aceptar nuestras virtudes y nuestros defectos, sean personales o laborales y en cuanto a ello mejorar de manera continua y eficiente, hay que ponernos en lugar del alumno. Como el alumno me percibe que espera de mí, que diría yo si fuera el, y en cuanto a eso mejorar eficientemente y transformar nuestra forma de trabajo.

Use un espejo de alta tecnología

Muchas veces no aceptamos comentarios, porque pensamos que quienes nos evalúan no son objetivos y simplemente quieren degradarnos en cuanto a nuestro desempeño; pero como se señala en el texto, sería bueno que graváramos nuestra clase ya sea en un video o en sonido, el punto es que nos demos cuenta por nuestros propios medios de cómo estamos trabajando e impartiendo nuestra clase, esto nos dará un toque de objetividad y no dejará ningún vacío en cuanto a la identificación de nuestra forma de ejercer nuestra profesión, para que a priori busquemos medidas que resuelvan esos vacíos y dificultades que estamos enfrentando. Visualizarnos detenidamente es la clave del éxito.

Siempre espere los mejores resultados

Una actitud muy peculiar de las personas en general es que somos pesimistas o siempre observamos los aspectos negativos de nuestra vida, cuando realmente lo que deberíamos es estar motivados y buscando siempre el lado positivo de la vida, un docente no debe de ser pesimista a la hora de evaluar su capacidad y la de los estudiantes, por el contrario de tomar medidas remédiales que busquen la solución de ese pesimismo, ser optimistas es llegar a tener muchos éxitos.
Si las personas nos acostumbráramos a la vida rutinaria que llevamos realmente la gran parte no seriamos nada, pues la vida está llena de sueños e ideales que debemos conquistar, es cierto que las circunstancias negativas no las podemos obviar del todo, pero sin embargo podemos mejorar todos aquellos hechos que han sido negativos, tomándoles como un ejemplo del cual han de surgir nuevos ideales, aquellos que no se cumplieron debemos de transformarlos y actualizarlos a la medidas que en el presente se están dando en nuestra vida. Por lo tanto debemos todos los docentes estar satisfechos de lo que hemos logrado con nuestros alumnos, que si bien algunos de ellos no ha mostrado mayores ventajas, debemos saber que al menos algo hicimos y que por una razón ajena a nuestra voluntad no se logró del todo; pero que podemos hacerlo a posterior y que en la próxima todo mejorará, y solo lo realizaremos con una actitud de optimismo y de mejora continua, eso es esperar lo mejor, establecer prejuicios o acepciones antes de los hechos, solo afectará la realidad de los mismos.

Evalúe las tres esferas del conocimiento

La lógica, la creatividad y los conocimientos son efectos o hechos que siempre debemos evaluar y tomar en cuenta en el Proceso Enseñanza Aprendizaje del Alumno, porque este es un ser pensante, reflexivo, con capacidades y virtudes que le permiten desenvolverse eficientemente y esa eficiencia la podemos lograr en la manera que en los trabajos dentro y fuera del aula lo promulguemos y hagamos que el estudiante desarrolle esta áreas, si bien es cierto no lo logrará del todo pero esa será la tercera parte de nuestro trabajo, orientar la manera en que el estudiante está desarrollando estas esferas y en cuanto a ello, brindar y crear una actitud de cambio continuo, a través de las capacidades que el estudiante ya posee.

Autor:
Ely Castell
mirnabenitez1986@yahoo.com 


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