Saturday, January 08, 2011

Historia de las Escuelas Normales en Chile: 1842 al 1973..

Brindo dijo un profesor,
por la pizarra y la tiza,
mi sueldo es para la risa,
siendo yo un educador.
Los momentos de dolor
o económicos apuros,
los borro con lo más puro,
que es la sonrisa de la infancia,
porque tengo la ganancia
de estar sembrando FUTURO.

“LA CREACIÓN DE LAS ESCUELAS NORMALES”



La formación de Maestros había estado en completo abandono, a pesar del interés que se demostró en los primeros gobiernos republicanos por la educación primaria.
Una iniciativa que significó la capacitación de algunos maestros fue la creación de una escuela normal lancasteriana durante el gobierno de O`Higgins. De los doscientos alumnos que tuvo la escuela, muchos eran maestros en ejercicio lo que significó la introducción de este método en su práctica de enseñanza. Entre las acciones que se emprendieron en los gobiernos conservadores a partir de 1830, en relación a la educación primaria, estuvo la fundación de la Escuela Normal de Preceptores.
Esta se fundó en 1842, siendo Ministro de Instrucción Pública don Manuel Montt Balmaceda. Su primer director fue el educador argentino don Domingo Faustino Sarmiento, principal impulsor de esta iniciativa, quien con un ayudante fueron sus primeros profesores. En el decreto de creación se señalaba:


....la instrucción primaria es la base en que deben cimentarse la mejora de las costumbres y todo progreso intelectual, sólido y verdadero; aquella instrucción no puede llenar tan importante objeto sin que sea comunicada por maestros idóneos y conocida moralidad, y mediante métodos fáciles, claros y uniformes, que ahorrando tiempo y dificultades, la hagan extensiva a todas las clases de la sociedad, sin un establecimiento central en que se formen los preceptores, se estudien y aprendan los métodos y se preparen y practiquen las reformas necesarias para la mejora de la enseñanza, no es posible por ahora llegar a aquel término... Se establecerá en Santiago una Escuela Normal de enseñanza e instrucción de las personas que han de dirigir las escuelas primarias en toda la extensión de la República.”
La escuela empezó a funcionar en un altillo del Portal Sierra Bella de Santiago, ubicado en Plaza de Armas. Los alumnos contarían con una beca otorgada por el gobierno, que cubriría gastos de alimentación y vestuario, constituyéndose esta en uno de los principales incentivos para que los “hijos del pueblo” abrazaran esta profesión.
En los comienzos hubo problemas con los alumnos que iniciaron la escuela. De treinta que conformaron el primer curso, al cabo de dos años, veintiocho habían sido expulsados por pocas aptitudes o mala conducta.
Se constataba que la mayoría de los futuros preceptores eran de extracción social precaria, similar a la de los que ejercían en las escuelas. Se produjo el régimen de internado, adecuado para una más efectiva socialización, el que se implementó a partir de la segunda promoción de la escuela. En 1845 se graduaron once preceptores siendo destinados a distintos puntos del país, donde debían servir por siete años; si se retiraban antes del servicio debían pagar al Estado lo que se había invertido en su educación.


En 1849 se pone en práctica el nuevo plan de estudios propuesto por Sarmiento, que incorporaba otros ramos tales como agricultura, cosmografía, geografía física, historia santa y fundamentos de la fe.
En 1853, bajo la dirección de Juan Godoy, se trasladó la escuela a un local propio en la calle Matucana, se reformaron nuevamente los planes de estudio, así como también se restringió el ingreso de alumnos.
La educación de las niñas también despertó gran preocupación, pero sólo once años más tarde que la escuela para hombres, se fundó la Escuela Normal de Preceptoras, en 1854, bajo la dirección de las religiosas del Sagrado Corazón. La formación duraba cuatro años, contaba con una beca estatal, de tal modo que rápidamente se convirtió en una solución para las hijas de familias modestas y madres viudas.
La necesidad de formación de preceptoras se manifestó con la creación de la Escuela Normal de Chillán en 1871 y de La Serena en 1874. Ambas escuelas fueron organizadas por Mercedes Cervelló, una maestra que se destacó en la enseñanza de niñas de Chillán.


En la década del ochenta crece la preocupación respecto del sistema educativo primario. En 1878 se comisionó al abogado don José Abelardo Núñez para que se trasladara a Europa y Estados Unidos, a fin de estudiar sus sistemas educativos, quien luego de cuatro años fuera del país, informó lo siguiente:........
“Se deben organizar Escuelas Normales, elegir y contratar en Europa profesores de uno y otro sexo, como asimismo comprar el material de enseñanza para las escuelas públicas, y de colocar en establecimientos especiales a los preceptores y alumnos normalistas que irían a perfeccionar en Europa sus estudios pedagógicos”.
En 1884, teniendo ya el cargo de Inspector General de las Escuelas Normales, el señor Núñez fue comisionado nuevamente para viajar a Europa con el propósito de implementar lo señalado en su informe.
La admiración por la educación alemana determinó el reemplazo del modelo francés existente en la educación chilena.
Hacia 1885 empezaron a llegar a las Escuelas Normales de Alemania y Austria, ejerciendo su influencia sobre la formación del preceptorado por más de 20 años.
Especial importancia tuvo la reforma de la Escuela Normal de Preceptoras de Santiago; se contrató a una educadora alemana, Teresa Adametz para que la dirigiera; del mismo modo se renovó toda la planta docente, contratando profesoras alemanas y austriacas, cuyo lema era.... “La preparación teórica consiste en la comprensión de los elementos de la psicología y de los principios fundamentales de la educación...., de los de la enseñanza en particular, que es la metodología general, y de la teoría de la enseñanza especial de cada ramo primario...”


Durante el siglo pasado se inició el proceso de profesionalización de los maestros, como parte de una política estatal de educación para los sectores pobres. Esta profesionalización fue condición necesaria para la eficiencia en la práctica pedagógica y al mismo tiempo garantía de control, porque los maestros debían convertirse en agentes socializadores y civilizadores en una sociedad marcada más por la exclusión que por la integración.
No resulta fácil, establecer y aplicar parámetros que avalen de modo científico algunas conclusiones respecto de cual fue la influencia real de estas instituciones en la forma básica de la niñez y la juventud, pero sin riesgo de subjetividad puede aseverarse el espíritu de verdadera mística con que los maestros normalistas abrazaban su labor e influían es sus educandos y en las comunidades a lo largo de todo el país, en un grado muy notable de identificación y entrega, como asimismo el nítido reconocimiento internacional que fueron ganándose las primeras Escuelas Normales, expresado en los numerosos alumnos extranjeros que vinieron a incorporarse a sus aulas y en las varias e importantes contrataciones de misiones de maestros chilenos para organizar Escuelas Normales en otras naciones del continente o para servir a ellas.


De esta forma la enseñanza quedaba investida de un carácter apostólico, era una “misión” desinteresada de lo económico, compensada por la “satisfacción” y “el espíritu de la entrega”, por la pureza del acto de iluminar las mentes atrapadas por la ignorancia. La humildad y el sacrificio eran el corolario de esta profesión. Esto ha quedado escrito en las fibras efectivas del Normalismo, quizá por ello, hoy los maestros normalistas exigen de los otros: los alumnos, las autoridades y de la sociedad en general; la valoración de su “misión” y de su “espíritu de entrega”.
En cuanto a las personas que se formaron en las Escuelas Normales, constituyeron efectivamente un catalizador importante de una elite del espíritu, conforme a las aspiraciones de los gestores, en su tiempo, del Proyecto Pedagógico e Investigativo más importante que naciera hace algo más de un siglo y medio. Y que actualmente aún sigue vigente y al cual solamente habría que readecuar algunos de sus propósitos para volver a convertirlo en el eje fundamental en la formación del nuevo ciudadano para la sociedad moderna y desarrollada.


Hacia el término del primer cuarto del presente siglo, ya había en Chile 15 planteles de este tipo, en los cuales se titulaban anualmente unos tres centenares de maestros. Entre los años 1927 y 1929 se refundieron varias Escuelas, hasta reducir su número total a sólo 6; se las clasificó en Rurales y Urbanas. Paulatinamente se fueron agregando severas exigencias de “condiciones de carácter especial para el correcto desempeño de las funciones del educador”, lo que hacía sentir a los normalistas una comprensible satisfacción por su calidad de tales.
Más adelante, en el marco de la Reforma educacional de 1965 y como uno de los aspectos tendientes a asegurar el mejoramiento del nivel cualitativo del servicio pedagógico, se declara y decreta la formación de maestros de nivel de enseñanza superior (Dec. 3908 de 10.06.67), reservando por tanto, el ingreso a las normales sólo a quienes tengan aprobada la enseñanza media en sus modalidades científico – humanista o técnico – profesional.
Un documento del Ministerio de Educación justifica esta medida, explicitando que se la ha adoptado “para capacitar al Magisterio – motor fundamental de la Reforma, en orden a enfrentar con conocimientos y técnicas modernas las exigencias educacionales de la hora presente”.


Debe destacarse que ella reconoce en la misma Escuela Normal la capacidad de abordar este desafío, convocándola a adoptar para ello un significativo ritmo de renovación, sin dejar de mantener fidelidad a su propia trayectoria. El perfeccionamiento de sus egresados – como el de los profesores de todos los niveles del sistema educacional chileno – pasaba a quedar radicado en el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas, creado por Ley 16.617, de 31.01.1967.
En efecto, el viernes 2 de Noviembre de 1973 – a poco de nuevo gobierno en el país – el Ministro de Educación, por medio de una exposición radial y televisiva, anunció la resolución de “suspender las actividades docentes en todas las Escuelas Normales del país y declararlas en reorganización hasta Marzo de 1974, mes en que se autorizará reiniciar su actividad docente”.


La medida afectó a dos Escuelas Normales Superiores, a catorce Comunes y al Curso Normal de Iquique, todos ellos fiscales. Para las dos Particulares reconocidas en Santiago, se dispuso la reorganización sin suspensión de sus actividades.
Desde entonces la formación de profesores para el Nivel Básico quedó exclusivamente entregadas a las Universidades – entre las cuales se distribuyeron las antiguas Escuelas Normales con criterios prevalentes de ubicación geográficas – situación que, a partir de fines de 1980 se amplió en virtud de la legislación sobre Educación Superior a otras entidades (Academias Superiores de Ciencias Pedagógicas e Institutos Profesionales).
Fuente: Asociación Nacional de Profesores Normalistas de Chile


Titulados por Escuela Normal entre 1842 – 1973
Escuela Normal                   Fundación          Primera promoción   Última promoción     Total de titulados


1 José Abelardo Núñez          1842                        1845                        1973                       9.046
2 Nº 1 Santiago                      1854                        1863                        1973                       4.028
3 Chillán                                 1871                        1899                        1973                       5.468
4 La Serena                            1874                        1891                        1973                       3.476
5 Valdivia                               1896                        1905                        1973                       2.809
6 Nº 2 Santiago                      1902                        1910                        1973                       4.886
7 U. De Concepción               1905                        1905                        1953                          613
8 Copiapó                              1905                        1927                        1973                       1.430
9 Curicó                                 1906                        1911                        1973                       2.328
10 Talca                                 1906                        1944                        1973                       2.375
11 Victoria                             1906                        1927                         1973                      2.552
12 Santa Teresa                     1907                        1929                         1973                      2.081
13 Angol                                1908                        1929                         1973                      2.975
14 Ancud                               1930                        1934                         1973                      2.519
15 Antofagasta                       1945                        1946                         1973                      1.837
16 Viña del Mar                     1950                        1951                         1973                      2.075
17 María Auxiliadora              1958                        1959                         1973                         467
18 Dgo. Faustino Sarmiento    1960                        1961                         1965                         474
19 Iquique                              1963                        1964                         1973                         452
20 La Unión                           1964                        1965                         1973                         186
21 Gabriela Mistral                 1964                        1965                         1969                         164
22 Vespertina Santiago           1965                        1967                         1973                      1.070
23 Rancagua                          1968                        1972                          1972                           71
TOTAL                                                                                                                               53.382


Estadística Titulados Escuelas Normales
Nº --Década -----Nº de Escuelas Normales --Nº de Titulados
1 ---1842 - 1851                 1                                24
2 1852 - 1861                     2                                ---
3 1862 - 1871                     3                                13
4 1872 - 1881                     4                                23
5 1882 - 1891                     4                                17
6 1892 - 1901                     6                               232
7 1902 - 1911                   13                               529
8 1912 - 1921                   13                            1.319
9 1922 - 1931                   14                            2.427
10 1932 - 1941                 14                            3.089
11 1942 - 1951                 16                            5.847
12 1952 - 1961                 18                          13.699
13 1962 - 1973                 21                          26.163
Total de titulados                                             53.382

Denuncian los Profesores Normalistas:
“Deficiencias graves en la enseñanza básica están lesionando desarrollo intelectivo de los más pequeños”.
Bajo nivel de comprensión lectora, manejo inadecuado de la operatoria matemática y una elevada cantidad de profesores sin vocación, son las graves deficiencias que están lesionando el nivel intelectivo de los alumnos más pequeños de la enseñanza básica.
A lo anterior se suman deficiencias en la formación valórica en aspectos tales como el respeto por los símbolos patrios, respeto por los adultos mayores y la diversidad humana.


A nuestro juicio, en las actuales condiciones, potenciales talentos académicos y profesionales de cortos años de edad están siendo imposibilitados de desarrollarse. El citado déficit detectado en el actual sistema de Educación General Básica se presenta por factores tales como la inadecuada formación inicial de los Profesores Básicos del país. Creemos que el gran problema de la formación de los docentes actuales, radica en que las instituciones que los forman no han sabido desarrollarlos vocacionalmente. Al contrario de lo que ocurría en las Escuelas Normales, el estudiante de Pedagogía hoy día, se ve inmerso en la competitividad con otras carreras, expuesto a una sobrecarga de estímulos ajenos a su proceso de formación.


A nuestro juicio resulta urgente la recreación de un sistema formativo del Profesor de Educación General Básica similar al aplicado en las Escuelas Normales, que dé al alumno todas las condiciones ambientales, humanas y materiales, para una formación acorde con la misión del educador.
El sistema educacional chileno inhibe la creatividad del docente y su compromiso con la Educación.
El 70 % de los chilenos no entiende lo que lee, según una encuesta del CEP realizada en Chile durante el año 2000. A su vez, por segundo año consecutivo, un estudio de la Fundación Futuro deja en evidencia una baja calificación de los chilenos en materia de cultura general. Estos contenidos fundamentalmente se generan en la Enseñanza Básica.
Por su parte el informe de la Comisión Brünner, indica que uno de los problemas principales es que tres de cada cuatro niños de la mitad más pobre en cuarto grado, no entiende lo que lee.
Matemática tiene exactamente la misma proporción de niños que no puede resolver problemas de la vida diaria que van muy poco más allá de las operaciones básicas. Los resultados del Laboratorio Latinoamericano de Educación para tercero y cuarto básico tampoco son muy reconfortantes. Más del 40 % de nuestros niños no comprenden lo que leen y un 85 % de ellos no son capaces de resolver problemas matemáticos básicos para enfrentar problemas cotidianos.


La formación inicial de los Profesores Normalistas del país, permitía que los futuros educadores se desenvolvieran profesionalmente en los distintos medios con sus particularidades y disímiles realidades.
Hoy no existe una adecuada cercanía con el alumno y su familia, esa actitud de orientador y guía de sus alumnos por parte del maestro.
30.000 profesores a lo largo de todo el país, aproximadamente, conforman el grupo humano de académicos que quedan desde el cierre de estas escuelas en 1973.
Hace más de 32 años que no se forman Profesores Normalistas y las últimas promociones del año ’73 suman alrededor de 1.300 en todo el país.
Las diferencias fundamentales entre la formación normalista y la actual formación docente, radica en que la educación Normalista toma al preadolescente y lo modela por medio de un proceso formal, sistemático y de pleno humanismo.
La Escuela Normal desarrollaba la vocación y transformaba la tarea de educar en una misión para el futuro profesor. El régimen de estudios, internado y medio pupilaje, obligaba al alumno a realizar actividades lectivas y extraprogramáticas durante todo el día, dándose una gran importancia a la expresión artística y deportiva, y se estimulaba la búsqueda del conocimiento científico y tecnológico.
Considerando que el Decreto Nº 179 de Diciembre de 1973 adolece de ilegitimidad, por ser inconsulto, arbitrario y sin sustento técnico ni legal que lo avale, la Asociación Nacional de Profesores Normalistas hará una Presentación en este sentido ante el Tribunal Constitucional para que este proceda en consecuencia y en los próximos días una acción legal en los Tribunales.
Santiago, Enero de 2007
Directiva Nacional
Asociación Nacional de Profesores Normalistas.

4 comments:

Juan C said...

Han pasado mas anos de este post y creo ser de los ultimos normalistas que quedan en el sistema, lamentablemente la ed de hoy no toca lo valorico, se centra solo en las competencias y la competitividad,parte del la deshumanizacion de la sociedad se basa en esto.

Rudy Barrientos said...

24-04-2014
No se como me enteré que existía este antiguo sistema, pero de inmediato me llamó la atención, ya que estan poco conocido en la sociedad, la verdad me ha impactado muy positivamente la corriente normalista, creo que es precisamente lo que se necesita en nuestra sociedad, donde cada vez son menos valorados los principios y valores éticos del comportamiento humano. Creo que precisamente por el potencial que demostró, no es viable hoy en dia, ya que se transforma en una seria amenaza para nuestra sociedad.
Nunca he escuchado que se mencione este tema como discusión de la reforma educacional. Si la educación de nuestros hijos hoy en día tiene este grado de deficiencia, uno de los factores precisamente obedece a que la calidad de los profesores tb es deficiente. Definitivamente ya no existen los MAESTROS.
Rudy Barrientos E.

Rudy Barrientos said...

24-04-2014
No se como me enteré que existía este antiguo sistema, pero de inmediato me llamó la atención, ya que estan poco conocido en la sociedad, la verdad me ha impactado muy positivamente la corriente normalista, creo que es precisamente lo que se necesita en nuestra sociedad, donde cada vez son menos valorados los principios y valores éticos del comportamiento humano. Creo que precisamente por el potencial que demostró, no es viable hoy en dia, ya que se transforma en una seria amenaza para nuestra sociedad.
Nunca he escuchado que se mencione este tema como discusión de la reforma educacional. Si la educación de nuestros hijos hoy en día tiene este grado de deficiencia, uno de los factores precisamente obedece a que la calidad de los profesores tb es deficiente. Definitivamente ya no existen los MAESTROS.
Rudy Barrientos E.

Rudy Barrientos said...

24-04-2014
No se como me enteré que existía este antiguo sistema, pero de inmediato me llamó la atención, ya que estan poco conocido en la sociedad, la verdad me ha impactado muy positivamente la corriente normalista, creo que es precisamente lo que se necesita en nuestra sociedad, donde cada vez son menos valorados los principios y valores éticos del comportamiento humano. Creo que precisamente por el potencial que demostró, no es viable hoy en dia, ya que se transforma en una seria amenaza para nuestra sociedad.
Nunca he escuchado que se mencione este tema como discusión de la reforma educacional. Si la educación de nuestros hijos hoy en día tiene este grado de deficiencia, uno de los factores precisamente obedece a que la calidad de los profesores tb es deficiente. Definitivamente ya no existen los MAESTROS.
Rudy Barrientos E.