Thursday, May 29, 2008

CAPITULO 12: HABITOS DE LA MENTE...

Capítulo 12:

HÁBITOS DE LA MENTE


VALORES Y ACTITUDES

CÁLCULO Y ESTIMACIÓN

MANIPULACIÓN AND OBSERVACIÓN

COMUNICACIÓN

DESTREZAS DE RESPUESTA CRÍTICA


Capítulo 12: HÁBITOS DE LA MENTE

En el curso de la historia, la humanidad se ha preocupado por transmitir valores, actitudes y habilidades de una generación a otra. Estos tres tipos de conocimiento ya se enseñaban tiempo antes de que se inventara la escuela formal. Aun en la actualidad, es evidente que la familia, la religión, los compañeros, los libros, los medios de comunicación y entretenimiento, y las experiencias generales de la vida son las principales influencias que determinan las opiniones de la gente acerca del conocimiento, el aprendizaje y otros aspectos humanos. La ciencia, las matemáticas y la tecnología en el contexto de la escolaridad también pueden desempeñar un papel clave en el proceso, ya que se erigen sobre un conjunto claro de valores, reflejan y responden a los valores de la sociedad en general y tienen una influencia creciente en la conformación de riqueza cultural compartida. Así, en el grado en que la escuela se preocupe por valores y actitudes un asunto de gran sensibilidad en una sociedad que aprecia la diversidad cultural y la individualidad, y es cautelosa con la ideología, debe tomar en cuenta valores y actitudes científicos al preparar a los jóvenes para la vida fuera de la escuela.

De manera similar, hay ciertas destrezas de pensamiento asociadas con la ciencia, las matemáticas y la tecnología que las personas jóvenes tienen que desarrollar durante sus años escolares. Se trata, principalmente (pero no de manera exclusiva), de habilidades matemáticas y lógicas, que son herramientas esenciales para el aprendizaje formal e informal y para un tiempo vital de participación en la sociedad como un todo. En conjunto, estos valores, actitudes y destrezas se pueden considerar como hábitos de la mente porque todos ellos se relacionan de manera directa con la perspectiva de una persona sobre el conocimiento y aprendizaje, y las formas de pensar y actuar.

Este capítulo presenta recomendaciones acerca de valores, actitudes y habilidades en el contexto de la educación en la ciencia. La primera parte se centra en cuatro aspectos específicos de valores y actitudes: 1. los valores inherentes a la ciencia, las matemáticas y la tecnología; 2. el valor social de la ciencia y la tecnología; 3. el refuerzo de los valores sociales generales, y 4. las actitudes de las personas hacia su propia capacidad de entender la ciencia y las matemáticas. En la segunda parte se exponen las destrezas relacionadas con cálculo y estimación, manipulación y observación, comunicación y respuesta crítica a los argumentos.

VALORES Y ACTITUDES

La educación en la ciencia debe contribuir al conocimiento de las personas de los valores compartidos de los científicos, matemáticos e ingenieros; el refuerzo de los valores sociales generales; la inculcación en los individuos de creencias informadas y equilibradas sobre el valor social de la ciencia, las matemáticas y la tecnología; y el desarrollo de actitudes positivas en la gente joven hacia el aprendizaje de estas disciplinas.

Conocimiento de los valores inherentes a la ciencia, las matemáticas y la tecnología

La ciencia, las matemáticas y la tecnología incorporan valores particulares, algunos de los cuales son diferentes en tipo o intensidad de los de otras empresas humanas, como negocios, leyes y artes. Para comprender aquellas disciplinas es esencial estar pendiente de algunos de los valores que las sustentan y les dan carácter, y que son compartidos por la gente que trabaja en los tres campos. Estos valores son evidentes en las recomendaciones presentadas en los tres capítulos sobre la naturaleza de la ciencia, las matemáticas y la tecnología de este informe, las cuales consideran la importancia de los datos verificables, las hipótesis que pueden someterse a prueba y la predecibilidad en la ciencia; de la prueba rigurosa y la elegancia en las matemáticas, y del diseño óptimo en la tecnología..

Refuerzo de los valores sociales generales

Desde el punto de vista cultural, la ciencia se puede considerar como revolucionaría y conservadora. El conocimiento que genera obliga en ocasiones a cambiar incluso a descartar creencias añejas sobre la humanidad misma y su función en el gran esquema de las cosas. Las revoluciones que se asocian con Newton, Darwin y Lyell han tenido mucho que ver con el sentido de humanidad, lo mismo que con el conocimiento de la Tierra y sus habitantes. Además, el conocimiento científico puede sorprender, incluso causar problemas, especialmente cuando se descubre que el mundo no es como se percibe o como se desearía que fuera. Por ejemplo, el descubrimiento de que la Tierra tiene miles de millones de años (en vez de sólo miles) de haberse formado. Tales hallazgos pueden ser tan angustiantes que puede tomar años o la sociedad como unas todas varias generaciones adaptarse al nuevo conocimiento. Parte del precio que se paga para obtener el conocimiento es que éste puede incomodar a la gente, al menos inicialmente. Darse cuenta de la repercusión del desarrollo científico y tecnológico en las creencias y los sentimientos humanos, debe ser parte de la educación científica de cualquier individuo.

También es importante que las personas estén conscientes de que la ciencia se basa en los valores cotidianos, aun cuando ésta cuestione el entendimiento del mundo y hasta la misma humanidad. De hecho, la ciencia es en muchos aspectos la aplicación sistemática de algunos valores humanos altamente reconocidos integridad, diligencia, imparcialidad, curiosidad, apertura a nuevas ideas, escepticismo e imaginación. Los científicos no inventaron ninguno de estos valores, y no son las únicas personas que los tienen. Pero el amplio campo de la ciencia incorpora y enfatiza dichos valores y demuestra en forma fehaciente cuán importantes son para el avance del conocimiento y el bienestar humanos. Por tanto, si la ciencia se enseña de manera efectiva, el resultado será reforzar tales actitudes y valores generalmente deseables.

La educación en la ciencia está en una posición privilegiada para apoyar tres de estas actitudes y valores: 1. curiosidad, 2. apertura a nuevas ideas y 3. Escepticismo informado.

Curiosidad. Los científicos crecen en la curiosidad, igual que los niños. Éstos entran a la escuela rebosantes de preguntas, sobre todo de lo que hay a la vista, y difieren de los científicos sólo en no haber aprendido y en cómo encontrar respuestas y observar con el objeto de detectar qué tan buenas son esas respuestas. La educación de la ciencia que exalta la curiosidad y enseña a los niños cómo canalizaría en formas productivas sirve tanto a los estudiantes como a la sociedad.

Apertura a nuevas ideas. Las nuevas ideas son esenciales para el crecimiento de la ciencia, y para las actividades humanas en general. Las personas con las mentes estrechas no comprenden el goce del descubrimiento y la satisfacción del crecimiento intelectual en toda la vida. Puesto que el propósito de la educación científica no es exclusivamente para producir científicos, como este informe lo expone con claridad, debe ayudar a todos los estudiantes a comprender la gran importancia de considerar cuidadosamente las ideas que al principio pueden parecer inquietantes o que están en contradicción con sus creencias. La competencia entre las ideas es una fuente mayor de tensiones dentro de la ciencia, entre la ciencia y la sociedad y dentro de la sociedad. La educación científica debe documentar la naturaleza de tales tensiones con base en la historia de la ciencia, y debe ayudar a los estudiantes a ponderar el valor de que ellos y la sociedad participen en el estira y afloja de las ideas en conflicto.

Escepticismo informado. La ciencia se caracteriza tanto por su escepticismo como por su apertura. Aunque una nueva teoría puede recibir mucha atención, rara vez gana aceptación amplia en la ciencia hasta que sus defensores pueden demostrar que está sustentada por evidencia, es lógicamente consistente con otros principios que no están sujetos a cuestionamiento, explica más que las teorías rivales, y tiene el potencial de conducir a nuevo conocimiento. Debido a que la mayoría de los científicos son escépticos respecto a todas las nuevas teorías, tal aceptación suele ser un proceso de verificación y refutación que puede tomar años o incluso decenios. La educación científica puede ayudar a los estudiantes a sopesar el valor social del escepticismo sistemático y a desarrollar un equilibrio saludable en sus propias mentes entre la apertura y el escepticismo.

El valor social de la ciencia, las matemáticas y la tecnología

Hay otro sentido en el cual los valores entran en juego en el pensamiento sobre los resultados del proceso de aprendizaje. Independientemente de los valores científicos que los estudiantes puedan adoptar para sí mismos, existe el problema de lo que deben saber y creer acerca del valor social general de dichos esfuerzos. ¿Es necesario que cada egresado se convenza del gran valor que tienen la ciencia, las matemáticas y la tecnología para la sociedad?

Haciendo un balance, estas disciplinas han mejorado la calidad de la existencia humana, y los estudiantes deben convertirse en partidarios decididos de ellas. Pero puesto que la ciencia por si misma estima en mucho el pensamiento independiente, se infiere que los maestros no deben intentar simplemente adoctrinar a los alumnos para ser defensores acríticos de la ciencia. Más bien, deben asumir la posición de que al alcanzar las metas recomendadas en este informe, los estudiantes obtendrán puntos de vista equilibrados del valor de la ciencia, las matemáticas y la tecnología, en vez de ser partidarios u opositores acríticos.

Actitudes hacia el aprendizaje de la ciencia, las matemáticas y la tecnología

Los estudiantes de primaria tienen un interés espontáneo en la naturaleza y los números. Sin embargo, muchos salen de la escuela con temor a las matemáticas y desdeñando la ciencia como algo que es muy aburrido y difícil de aprender. Ven a la ciencia solamente como una actividad académica, no como una forma de comprender el mundo en el que viven. Las consecuencias de esta aversión son graves, pues ello significa que la vida de muchos alumnos se ve limitada y el depósito global de talento de la nación a partir del cual surgen los científicos, matemáticos e ingenieros es menor de lo que debería ser.

Las escuelas pueden no ser capaces de modificar esta situación alrededor de sí mismas, pero son esenciales para cualquier esperanza realista de hacerlo. Es con la fuerza del profesorado que se impulsan las actitudes positivas entre los estudiantes: si eligen temas significativos, accesibles y emocionantes en la ciencia y las matemáticas; sí destacan el trabajo en grupo, así como la competencia entre los estudiantes; si se centran en la exploración y comprensión más que en la árida memorización de términos, y sí tienen la certeza de que todos los alumnos saben que se espera de ellos que exploren y aprendan y tengan sus conocimientos ordenados, entonces casi todos aprenderán realmente. Y en el aprendizaje exitoso, los estudiantes aprenderán la lección más importante de todas, o sea que ellos son capaces de hacerlo.

CÁLCULO Y ESTIMACIÓN

Las recomendaciones presentadas en los capítulos previos son más que nada sobre el conocimiento. Sin embargo, también implican que éste se debe entender de forma que sirva para resolver problemas. En este sentido, todas las recomendaciones subsecuentes se refieren a habilidades mentales. En otras palabras, es probable que los alumnos sólo aprendan dichas habilidades en el proceso de comprender algo sustantivo sobre el mundo, de encontrarlas en muchos contextos y situaciones diferentes y de usarlas repetidamente.

Cálculo

La experiencia repetida con los cálculos en contextos significativos también favorecerá la capacidad superior de juzgar cuándo es más apropiado hacer el cálculo mental o escrito, o con la ayuda de una calculadora o computadora. Cada uno de estos métodos tiene una función legítima en la solución de problemas, aunque sus aplicaciones pueden ser diferentes en circunstancias distintas.

Habilidades numéricas básicas. En la vida cotidiana, uno debe ser capaz de hacer cálculos mentales simples. Sin embargo, la cantidad real de cálculo mental aritmético necesario es muy limitado y está dentro de la capacidad de todos los individuos normales para aprender. Esta habilidad requiere, antes que todo, que la persona memorice y sea capaz de recordar de inmediato ciertos hechos numéricos:

  • Las sumas, diferencias y productos de números enteros del 1 al 10.
  • Los equivalentes decimales de las fracciones comunes clave mitades, tercios, dos tercios, cuartos, tres cuartos, quintos, décimos y centésimos (pero no sextos, séptimos, novenos y otras fracciones que rara vez encuentra la mayoría de la gente).
  • La relación entre las fracciones decimales y los porcentajes (como la equivalencia de 0.23 y 23%).
  • Las relaciones entre 10, 100, 1000, un millón y mil millones (por ejemplo, saber que un millón es mil veces mil). Expresadas como potencias de 10, estas relaciones son, sucesivamente: 101, 102,103, 106, and 109.

Hay dos tipos de cálculo mental que cualquiera debe realizar:

  • La adición de cualquier par de números con dos dígitos cada uno.
  • La multiplicación y división de cualquier número por 2, 10 y 100, a uno o dos dígitos significativos.


Destrezas de cálculo

En la vida cotidiana, y especialmente en el centro de trabajo, casi todo mundo tiene la necesidad de hacer cálculos. Hasta fechas recientes, el papel y el lápiz eran los medios más comunes para resolver los problemas que la gente no podía hacer por aritmética mental. Para la mayoría de los estudiantes, las matemáticas escolares significan hacer cálculos en papel. Esto, por lo general, toma la forma de aprendizaje para saber cómo hacer una división larga, encontrar porcentajes, obtener razones, pero no para aprender por qué funcionan tales algoritmos, cuándo se deben usar o cómo darle sentido a las respuestas.

El advenimiento de la pequeña y económica calculadora electrónica ha hecho posible que cambie la situación radicalmente. Debido a que las calculadoras son tan rápidas, pueden hacer que haya tiempo de enseñanza disponible en la escuela para hacer y aprender matemáticas reales. Los estudiantes pueden aprender con facilidad cómo descifrar los pasos para resolver los problemas numéricos ordinarios, qué operaciones usar y cómo comprobar el carácter razonable de sus respuestas. La educación universal en matemáticas llega a ser una posibilidad real.

La ventaja de la calculadora no solamente es pedagógica. Los cálculos con papel y lápiz son lentos, sujetos a error y conceptualmente misteriosos para la mayoría de los usuarios, como lo son todos los instrumentos electrónicos. Cuando se desea precisión, cuando los números que se marcan tienen muchos dígitos, o cuando la operación tiene varios pasos, la calculadora ofrece muchas ventajas prácticas por encima del uso del papel y el lápiz. Pero dichas ventajas no se pueden evidenciar a menos que las personas aprendan a utilizar las calculadoras de manera inteligente. El uso de estos instrumentos requiere destreza, no compensa los errores humanos de razonamiento, con frecuencia ofrece respuestas con más precisión que la que ameritan los datos y puede fallar por un error de operación. La clave es que los estudiantes comiencen a usar las calculadoras desde etapas tempranas y que las empleen siempre en los años escolares en tantas materias como sea posible.
Cualquiera debe ser capaz de emplear una calculadora para hacer lo siguiente:

  • Sumar, restar, multiplicar y dividir con números enteros o decimales (pero no potencias, raíces o funciones trigonométricas).
  • Encontrar el equivalente decimal de cualquier fracción.
  • Calcular qué porcentaje de un número es otro y sacar el porcentaje de cualquier número (por ejemplo, 10% de descuento, 60% de ganancia).
  • Encontrar el recíproco de cualquier número.
  • Determinar los índices de las magnitudes (por ejemplo, velocidad a partir de tiempo y distancia) y magnitudes a partir de índices (por ejemplo, el interés simple que se debe de pagar con base en el conocimiento de la tasa de interés y el capital, pero no cálculos
    utilizando interés compuesto).
  • Calcular perímetros y áreas de rectángulos, triángulos y círculos, y los volúmenes de sólidos rectangulares.
  • Encontrar la media de un conjunto de datos.
  • Determinar mediante sustitución numérica el valor de expresiones algebraicas simples por ejemplo, las expresiones aX + bY, a (AB), y (AB) (C+D).
  • Convertir unidades compuestas (como yenes por dólar, en dólares por yen, kilómetros por hora, en metros por segundo).

Para lograr el uso efectivo e integral de las calculadoras, cualquiera debe ser capaz de hacer lo siguiente:

· Leer y seguir instrucciones paso a paso dadas en manuales de calculadora cuando se aprenden nuevos procedimientos.

  • Elaborar y escribir algoritmos simples para resolver problemas que toman varios pasos.
  • Descifrar qué unidades (como segundos, centímetros cuadrados, pesos por depósito lleno) de la respuesta se obtendrán a partir de las entradas de un cálculo. La mayor parte de los cálculos del mundo real tienen relación con las magnitudes (números asociados con unidades), pero las calculadoras ordinarias solamente responden con números. El usuario debe poder traducir el 57 de la calculadora, por ejemplo, en 57 kilómetros por hora.
  • Redondear el número que aparece en la respuesta de la calculadora a un número de cifras significativas, razonablemente justificado por las cifras de las entradas. Por ejemplo, para la velocidad de un coche que recorre 200 kilómetros (más o menos un kilómetro o dos) en tres horas (más o menos un minuto o dos), 67 kilómetros por hora es suficientemente exacto, 66.67 kilómetros por hora es demasiado y 66.666667 kilómetros por hora es ridículo.
  • Juzgar si una respuesta es razonable al compararla con una respuesta estimada. Un resultado de 6.7 o 667 kilómetros por hora para la velocidad en carretera de un automóvil, por ejemplo, debe rechazarse a la vista.

Estimación

Hay muchas circunstancias en las cuales una respuesta aproximada es tan útil como lo sería una respuesta más precisa. De hecho, ésta puede ser la regla más que la excepción. La estimación de respuestas aproximadas con frecuencia sustituye a una medición precisa o a un cálculo cuidadoso, pero en la mayor parte de los casos servirá como un control de los cálculos, que se realizan mediante calculadoras electrónicas o papel y lápiz. La habilidad para estimar se basa en el sentido de cuál es el grado adecuado de precisión en una situación particular, lo cual, por su parte, depende de comprender el contexto del problema y el propósito del cálculo. Entre las destrezas de estimación específicas, cualquiera debe ser capaz de estimar lo siguiente:

  • Longitudes, pesos y lapsos conocidos.
  • Distancias y tiempos de viaje a partir de los mapas.
  • El tamaño real de los objetos, con base en el uso de dibujos a escala.
  • Probabilidades de los resultados en situaciones familiares, ya sea con base en su historia (como es el hecho de que cierto equipo de fútbol ha ganado su juego de apertura ocho veces en los últimos diez años) o con base en el número de posibles resultados (por ejemplo, hay seis lados en un dado).

Sucede con frecuencia que una respuesta mostrada en una calculadora está equivocada porque la información que entró fue errónea, se ingresó incorrectamente o se utilizó la secuencia de operaciones equivocada. En situaciones donde no hay base para juzgar si es apropiada la respuesta que presenta la calculadora, cualquiera debe ser capaz de imaginarse una estimación aproximada de cuál debe ser la respuesta antes de aceptarla. Esto incluye la capacidad de hacer tres cosas:

1. Realizar estimaciones aproximadas de sumas, diferencias, productos, cocientes, fracciones y porcentajes.
2. Detectar la fuente de cualquier disparidad importante entre la respuesta estimada y la calculada.
3. Especificar una cantidad solamente a la potencia de 10 más cercana. Así, la población mundial es más o menos de 109(mil millones) o 1010 (10 mil millones). Algo que está mejorado por "un orden de magnitud" cambia por un factor de cerca de 10, esto es, cualquier cantidad de cuatro o cinco veces a 20 o 30 veces más grande (o más pequeña). Un factor de 40 o algunos cientos, por ejemplo, sería más como dos órdenes de magnitud.

MANIPULACIÓN Y OBSERVACIÓN

Cualquiera debe adquirir la habilidad de manejar materiales y herramientas comunes para aprovechar las tecnologías caseras y otras de uso diario, para hacer observaciones cuidadosas y para manejar información. Esto incluye ser capaz de realizar lo siguiente:

  • Llevar un cuaderno en el que se describan con detalles las observaciones realizadas, donde se distingan cuidadosamente las observaciones reales de las ideas y las especulaciones acerca de aquello que se observa, y que sea comprensible semanas o meses más tarde.
  • Almacenar y recuperar la información de la computadora utilizando archivos temáticos, alfabéticos, numéricos y de palabras clave, y utilizar archivos simples diseñados por el usuario.
  • Entrar y recuperar información de una computadora utilizando software estándar.
  • Utilizar instrumentos apropiados para tomar medidas directas de longitud, volumen, peso, intervalo de tiempo y temperatura.
  • Además de seleccionar el instrumento adecuado, esta destreza exige determinar la precisión pertinente a la situación (por ejemplo, medir hasta el cuarto de pulgada más cercano no es suficiente para hacer un armario, pero es mejor de lo que se necesita para
    construir una barda larga).
  • Tomar lecturas de los medidores estándar, análogos y digitales, y establecer valores en cuadrantes, contadores e interruptores.
  • Hacer conexiones eléctricas con diversos enchufes, portalámparas y terminales de tornillos, con seguridad razonable.
  • Dar forma, unir y separar materiales comunes (como madera, barro, plástico y metal) usando herramientas comunes, simples y complejas, con razonable seguridad.
  • Diluir y mezclar materiales secos y líquidos (en la cocina, la cochera o el laboratorio) en proporciones prescritas, con seguridad razonable.
  • Localizar averías simples en los sistemas mecánicos y eléctricos comunes, identificando y eliminando algunas causas posibles de mal funcionamiento (como una bombilla fundida, cordones desconectados, cables o interruptores que fallan en una casa; o un tanque de gasolina vacío, un acumulador descargado o un carburador ahogado en un automóvil).
  • Comparar los productos de consumo con base en características básicas, rendimiento, durabilidad y costo, haciendo trueques personales razonables.
  • Buscar las implicaciones de los cambios en una parte del sistema entradas, salidas o conexiones para la operación de otras partes.

COMUNICACIÓN

El discurso de la ciencia, las matemáticas y la tecnología exige la capacidad de comunicar ideas y compartir información con fidelidad y claridad, y leer y escuchar con atención. Algunas de las habilidades implicadas son específicas de las ciencias, las matemáticas y la tecnología, y otras son generales aunque incluso las específicas no son independientes del contenido. Todos deberían tener las destrezas que les permitan realizar lo siguiente:

  • Expresar por escrito y oralmente las ideas básicas indicadas en las recomendaciones de este informe.
  • Esto requiere, sobre todo, que los estudiantes adquieran cierta comprensión de tales ideas, construirlas en sus propias estructuras conceptuales y ser capaces de ilustrarías con ejemplos y argumentos racionales.
  • Estar cómodo y familiarizarse con el vocabulario estándar apropiado para las ideas principales de la ciencia, las matemáticas y la tecnología, como se utiliza en este informe. En muchas escuelas, la ciencia se enseña sólo como vocabulario, y eso es en gran medida lo que se examina. Este enfoque es desastroso y no es lo que se requiere, sino un nivel de comprensión de la ciencia que dé por resultado un vocabulario útil.
  • Interpretar correctamente los términos "si… entonces...,y "todos", "no" "se correlaciona con y causa".
  • Organizar información en cuadros sencillos.
  • Exhibir información y relaciones mediante gráficas dibujadas a pulso para mostrar tendencias (estable, acelerada, en proceso de reducción y cíclica).
  • Leer valores de gráficas sencillas de sectores circulares, barras y segmentos lineales, mapas de color falso y cuadros con datos
    bilaterales, observando tendencias y valores extremos, y reconociendo cómo el mensaje en una gráfica es sensible a la escala escogida.
  • Revisar la correspondencia entre las descripciones tabular, gráfica y verbal de los datos.
  • Escribir y seguir los procedimientos en forma de instrucciones de paso por paso, recetas, fórmulas, diagrama de flujo y bosquejos.
  • Comprender y utilizar las relaciones geométricas básicas, incluyendo perpendiculares, paralelas, semejanza, congruencia, tangentes, rotación y simetría.
  • Encontrar y describir localizaciones en los mapas, utilizando coordenadas rectangulares y polares.
  • Participar en discusiones de grupo sobre temas científicos, desarrollando la capacidad de volver a exponer o resumir lo que otros han dicho, además de pedir aclaración o elaboración y tomar perspectivas alternas.

DESTREZAS DE RESPUESTA CRÍTICA

En varias formas, los medios de comunicación masiva, los maestros y los compañeros inundan a los estudiantes con argumentos, algunos de los cuales se refieren a la ciencia, las matemáticas y la tecnología. La educación debe preparar a las personas para leer y escuchar tales aseveraciones críticamente, decidiendo a qué evidencia prestar atención y cuál pasar por alto, y distinguir los argumentos cuidadosos de los superficiales. Además, las personas deben ser capaces de aplicar las mismas destrezas críticas a sus propias observaciones, argumentos y conclusiones, liberándose un poco más de sus propios prejuicios y racionalizaciones.

Aunque no se puede esperar que la mayoría de las personas sean expertas en terrenos técnicos, cualquiera puede aprender a detectar los síntomas de aseveraciones y argumentos dudosos. Esto tiene que ver con la forma en la que se informa de los resultados. Los estudiantes deben aprender a observar y a ponerse en guardia contra los siguientes signos de argumentos débiles:

  • Las premisas del argumento no son explícitas.
  • Las conclusiones no se derivan lógicamente de la evidencia dada (por ejemplo, la verdad del enunciado "la mayoría de las personas ricas votan por los republicanos" no prueba la verdad del enunciado inverso "la mayoría de las personas que votan por los republicanos son ricas").
  • El argumento se basa en la analogía pero la comparación no es adecuada.
  • Los hechos y las opiniones están entrelazados, las opiniones se presentan como hechos o no está claro cuál es cuál.
  • La celebridad se utiliza como autoridad ("la estrella de cine aconseja una nueva dieta").
  • Se utilizan atribuciones vagas en lugar de referencias específicas (por ejemplo, "los médicos líderes de opinión aseveran…," ciencia ha demostrado que..., en comparación con otros estados..., y la comunicación científica recomienda que...").
  • En la información u opiniones propias, no se dice qué medidas se tomaron para precaverse en contra de la distorsión deliberada o subconsciente.
  • En la evidencia que proviene de un experimento no se mencionan los grupos de control tanto como el grupo experimental.
  • Las gráficas que se emplean distorsionan los resultados por utilizar sólo parte de la escala, usar escalas insólitas o no usar escalas.
  • Se infiere que todos los miembros de un grupo, como "adolescentes","consumidores", "inmigrantes" o "pacientes", tienen casi las mismas características que no se traslapan con los de otros grupos.
  • Se informa de los resultados promedio, pero no del grado de variación alrededor del promedio.
  • Se da un porcentaje o fracción pero no el tamaño de la muestra total (como en "9 de 10 dentistas recomiendan...").
  • Se mezclan cantidades absolutas y proporcionales (como en "hubo 3 400 más robos en nuestra ciudad el último año, en tanto que otras ciudades tuvieron un incremento de menos del 1%").
  • Se informa de los resultados con precisión engañosa (por ejemplo, representar 13 de 19 estudiantes como 68.42%).

Las explicaciones o conclusiones se representan como las únicas que merecen consideración sin mencionar otras posibilidades.


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