Thursday, December 06, 2018

[Sin Editar] Seminario ¿Por qué importa la filosofía hoy?

Seminario "Jóvenes hoy: nuevas subjetividades e identidades, los desafío...

Primera parte: Seminario Internacional “Liderazgo Distribuido para el Ap...

Segunda parte: Seminario Internacional “Liderazgo Distribuido para el Ap...

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Primera parte: Seminario Internacional Buenas Prácticas para el mejorami...

Segunda parte: Seminario Internacional Buenas Prácticas para el mejorami...

1ºPARTE Seminario Conformación y gestión de redes de establecimientos en...

2ºPARTE Seminario Conformación y gestión de redes de establecimientos en...

3ºPARTE Seminario Conformación y gestión de redes de establecimientos en...

Sunday, October 28, 2018




Las demoledoras cifras de la Educación Técnico-Profesional en Chile

La falta de regulación y fiscalización de la Educación Técnico-Profesional, cuyos alumnos provienen en un 64,7% de los dos menores quintiles de ingresos, es analizada en esta columna por un investigador del Centro de Estudios de la Fech, el que afirma que el 40% de sus egresados nunca se titula, otro 40% no logra desempeñarse en lo que estudió y no continúa estudios superiores y apenas un 20% logra encontrar empleo en el área en que se formó. Y concluye: “No se puede permitir que los recursos del Estado se sigan invirtiendo sin asegurarse que el aporte fiscal se destine e invierta sólo y únicamente para mejorar y asegurar la calidad de la enseñanza que se imparte”.
Hace un par de meses, el Ministerio de Educación (Mineduc) anunció la eliminación de nueve especialidades en liceos técnicos con el fin de modernizarlas y aumentar su coherencia con las demandas actuales del mercado. La Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) ha estimado en aproximadamente 600 mil el déficit de técnicos profesionales, lo que, en vista y consideración del rol clave que han de cumplir tanto para el desarrollo social como para la innovación y producción del país, implica la necesidad de ampliar y fortalecer tanto la Educación Media Técnico-Profesional (EMTP) como la impartida a nivel superior.
En un contexto en donde la desregulación y el lucro en las Instituciones de Educación Superior (IES) es cada día más patente a través de empresas relacionadas, inmobiliarias y subterfugios legales (del cual la investigación de CIPER al Instituto Profesional Valle Centrales un claro ejemplo), se hace necesario que el debate público se centre también en la calidad y regulación de la Educación Técnico-Profesional. Principalmente, la de los Centros de Formación Técnica (CFT) e Institutos Profesionales (IP), casas de estudios que albergan a 414.205 estudiantes, el 40% de la matrícula de pregrado en la Educación Superior, según datos del Consejo Nacional de Educación (CNED) .

EL ABANDONO DE LA CALIDAD

Desde 1990 en adelante se han materializado diversos procesos de acreditación en la educación superior chilena –Consejo Superior de Educación (CSE), Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado, (CNAP), Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (SINAC-ES)-. Sin embargo, y tal como lo refleja un reporte de la OCDE para el año 2012, desde 1990 todos estos procesos se han llevado a cabo sobre la base de la voluntariedad.
Actualmente, de las 164 instituciones de Educación Superior existentes en Chile, el 63,4% corresponden a CFT (59) e IP (45). Sin embargo, tan solo un 44% de los IP están acreditados o en proceso de acreditación; en los CFT, según datos del CNED, dicha cifra no supera el 21%, a diferencia del sector universitario en donde la cifra asciende a un 85%. A pesar de ser la principal fuente de Educación Superior en Chile en cuanto a la oferta, la Ley General de Educación (LGE) no exige la obligatoriedad en la acreditación de las instituciones Técnico-Profesionales ni de sus planes de estudios.
La inexistencia de acreditación obligatoria se suma a otro elemento característico del sector técnico profesional chileno: la ausencia de prohibición de lucro. Ambos aspectos dan cuenta de un patrón en el modelo de Educación Superior, que se manifiesta con especial fuerza en el mundo técnico profesional: la proliferación indiscriminada y desregulada de instituciones sin que esta vaya aparejada de una preocupación por la calidad de la educación que estas imparten.
Todo esto tiene consecuencias que se expresan a la hora que los estudiantes egresan, y en esto el informe del propio MINEDUC “Educación técnico profesional en Chile. Antecedentes y claves de diagnóstico”, arroja elementos demoledores: el 40% de los egresados de este tipo de establecimientos nunca se titula, otro 40% no logra desempeñarse en lo que estudió y no continúa sus estudios superiores y apenas un 20% logra encontrar empleo en el área en que se formó.
A nivel escolar, como es de esperarse, la situación no es precisamente mejor. El informe antes señalado da cuenta de que: la Educación Media Técnico Profesional (EMTP) no cuenta con criterios definidos respecto a las condiciones mínimas que una unidad educativa debe cumplir para impartir una determinada oferta de especialidades y que sean verificadas durante su reconocimiento oficial. Asimismo, tampoco existe un mecanismo que permita monitorear el cumplimiento consistente de ciertos requisitos considerados necesarios para la efectividad de los procesos formativos propios de esta educación.”
Además de todo lo anterior, durante este gobierno y los anteriores se han promovido cambios al marco curricular y a los planes y programas de estudio para asegurar su pertinencia con los requerimientos del mercado laboral actual. Sin embargo, estos nunca se han materializado de manera efectiva en la EMTP. La carencia en cuanto a la capacitación de los docentes y claridad respecto a cómo se van a implementar estas modificaciones han sido impedimentos claves, volviéndose una necesidad perentoria el contar con programas de apoyo claros y concretos que hagan plausibles y efectivos los cambios propuestos.
Queda en evidencia, a la luz de los datos oficiales, la necesidad imperiosa de llevar adelante importantes reformas al sistema en su conjunto, como son la prohibición efectiva del lucro en este sector, avanzar en criterios claros respecto de la formación que se busca impartir, capacitación docente acorde a ello, la creación de una institucionalidad capaz de fiscalizar y materializar las reformas pretendidas, y dotar a la EMTP de una vinculación real con el medio que permita cubrir las necesidades técnicas que hoy demanda el país.

SEGREGACIÓN, ACCESO Y DESERCIÓN: “LA PUERTA GIRATORIA”

Un categórico informe elaborado por la Comisión para el Estudio de la Formación Técnico-Profesional en Chile (MINEDUC, 2009) señala que gran parte de la matrícula de la EMTP proviene de los hogares con menores ingresos. Basados en estimaciones de la encuesta CASEN, el 64,7% de sus alumnos provienen de los dos menores quintiles de ingresos. Más aún, de acuerdo al Índice de Vulnerabilidad Educativa (IVE) que elabora la JUNAEB[1], el 61% de los liceos TP se encuentran en el decil de mayor vulnerabilidad (90-100), en contraste con la distribución más homogénea de esta variable que presentan los liceos Científico-Humanistas (CH). Por lo mismo, en vista y consideración de esta estratificación socioeconómica que se presenta según modalidad (CH o TP), resulta lógico inferir la gran brecha que se produce a nivel de aprendizajes del currículum básico nacional.



Tal como la directora académica del CIAE, Alejandra Mizala, describe en una columna escrita el 2012, existe una estratificación “por nivel socioeconómico y consecuentemente por resultados académicos”, resultado educativo que “depende en gran medida de la composición socioeconómica del alumnado del colegio al que va, lo que significa que nuestras aulas no tienen la capacidad de interrumpir la reproducción cultural de la pobreza”. Esta estratificación ha sido corroborada consistentemente en el SIMCE y la PSU, a nivel nacional; como a nivel internacional PISA, además de pruebas e informes que refuerzan y constatan la relación que existe en Chile entre los resultados académicos y el NSE de los estudiantes. 
Un estudio del MINEDUC aporta un dato ilustrador sobre las consecuencias que trae esta brecha curricular en términos de acceso a la educación terciaria: “la modalidad CH supera en casi el doble a la TP en número de alumnos que tienen puntajes iguales o superiores a 475 puntos en los últimos tres procesos de admisión [PSU 2007-2009]. Asimismo, en la PSU de matemáticas sólo un 1,5% de estudiantes de establecimientos TP logran puntajes superiores a los 600 puntos contra el 24,2% de los estudiantes CH”.




Para explicar esto, es importante darle énfasis a lo débilmente conectada que se encuentra la continuidad en la formación técnico profesional Secundaria y Terciaria, tanto en términos institucionales como curriculares. Esto evidentemente dificulta el tránsito de los egresados de la modalidad técnico-profesional al sistema de Educación Superior. Dicho esto, no es de extrañar que en un sistema escolar tan económicamente segregado y curricularmente desigual como el chileno, la PSU se presente como la gran barrera infranqueable para muchos estudiantes.
Efectivamente, un alto porcentaje de los egresados de la Educación Secundaria Técnico Profesional no accede al sistema de educación superior. De hecho, Bassi y Urzúa (2010)muestran que, mientras el 66% de quienes cursan la modalidad Científico Humanista continúa estudios terciarios luego de obtener el certificado de educación media, en el sector Técnico Profesional esta cifra es de apenas un 42%. Y la realidad empeora aún más si se considera, como lo hace este mismo estudio, que de estos estudiantes que sí inician estudios terciarios luego de haber cursado educación secundaria técnico profesional, menos de la mitad acaban finalizándolos.
Por tanto, se erige como una necesidad prioritaria que las políticas curriculares aborden y consideren en el corto plazo la disminución de estas diferencias a través de la inclusión de competencias genéricas comunes a ambas modalidades, que permita y facilite no sólo situar a los estudiantes en igualdad de condiciones respecto a sus posibilidades de acceso a la educación terciaria, sino también que ofrezca la adquisición de los conocimientos y competencias necesarias que contribuyan a paliar los altos índices de deserción.

INGRESOS Y EMPLEABILIDAD: AÚN COMPARATIVAMENTE MENORES

Pese a lo antes mencionado en materia de acceso, no se puede desconocer el hecho de que este ha aumentado significativamente en la Educación Superior Técnico-Profesional. Las postulaciones en este sector crecieron en un 18% del 2012 al 2013, y en un 37% si se consideran los últimos cinco años. Inciden en esto factores como la menor duración de sus carreras, el bajo costo de titulación en relación a carreras universitarias, y niveles de remuneraciones y empleabilidad que en alguna medida han tendido a mejorar.
Sin embargo, respecto a estos ítems es mucho lo que hay pendiente. En términos salariales, la brecha persiste según nivel de estudios que se posean y, a su vez, dependiendo de la modalidad que se escoja (universitaria o técnico-profesional). Por otra parte, como la información del Mineduc lo demuestra, las rentas por cursar estudios universitarios siguen siendo comparativamente mejores que las carreras técnicas, tanto en sus cotas inferiores y superiores, como en sus niveles promedio.




En lo que respecta a la empleabilidad se hace evidente que si bien el acceder a un mayor nivel educacional está asociado a mejores rentas y trabajos, es decir, mayor movilidad social y calidad de vida, siguen siendo dispares las remuneraciones entre los egresados de universidades y los graduados de CFT e IP, aspecto relevante que refleja, en cierta medida, la preponderancia que se le atribuye a la Educación Técnico-Profesional.

FINANCIAMIENTO: ESCASO Y DESREGULADO

El Mineduc ha hecho un incremento sustantivo en los fondos destinados para la mejora en los equipamientos de los Liceos Técnico-Profesionales, pasando de $73 millones (2009) a casi $21 mil millones (2012). A esto se suma la creación de convenios entre dichos liceos y empresas de sectores productivos de la zona, de manera tal de facilitar la actualización del currículum de los liceos y otorgar cupos para que los estudiantes realicen sus prácticas para titularse.
De igual forma, el Mineduc ofrece diversas becas al sector técnico profesional, entre las que destacan las becas Nuevo Milenio, Excelencia Técnica, de Articulación y la Beca Práctica Técnico Profesional (BPTP). Según un informe de la Contraloría General, en el 2012 el financiamiento fiscal a estudiantes de IP y CFT  alcanza una cifra que asciende a los $160.000 millones aproximadamente. Sin embargo, dicha cantidad, representa únicamente el 21,2% del gasto estatal en IES, siendo considerablemente inferior a lo invertido en universidades estatales, universidades estatales no tradicionales y universidades privadas.
En este contexto, más allá de la escuálida inversión, resulta preocupante que al Mineduc no le inquiete la ausencia de una ley que les prohíba el lucro, como se ha dicho con anterioridad, sino que, por el contrario, proponga otorgar financiamiento estatal a CFT e IP que carezcan de acreditación.
Seamos serios: No se puede permitir que los recursos del Estado se sigan invirtiendo sin asegurarse que dicho dinero se destine e invierte sólo y únicamente para mejorar y asegurar la calidad de la enseñanza que se imparte.

DESAFÍOS

Así como esta columna ha buscado constatar los múltiples problemas que debe enfrentar una formación técnico-profesional en Chile, también entrega nociones de cuáles son algunos de los desafíos prioritarios que han de abordarse en esta modalidad de estudio.
Dado su rol preponderante para el desarrollo del país, es vital el poder promover, mediante innovaciones curriculares que apunten a una educación dual, la vinculación de la Educación Técnico-Profesional con las necesidades laborales de los distintos sectores productivos del país. Brindar la formación y capacitación respectiva al personal docente que se desempeña en este sector y mejorar la infraestructura y equipamiento de los Liceos Técnico-Profesionales resulta clave para estos propósitos. De igual manera, surgen como reformas necesarias que han de impulsarse y materializarse en el corto plazo el lograr una transición más equitativa hacia la Educación Superior disminuyendo las brechas existentes entre la formación Técnica Profesional y la Científico-Humanista, y realizar cambios sustantivos al sistema de ingreso y retención en la Educación Superior que considere las particularidades propias de la Educación Media Técnico Profesional.
Por último, es acuciante prohibir la posibilidad de lucrar en los Institutos Profesionales y los Centros de Formación Técnica, así como también darle prioridad a avanzar hacia una progresiva obligatoriedad en la acreditación institucional y de sus programas de estudio. Ambos aspectos son ejes centrales del mejoramiento del sistema técnico-profesional en Chile, en la medida que apuntan hacia una mayor regulación de la formación recibida y a un buen uso de los recursos invertidos. Es hora de que el Estado se haga cargo de esta materia para darle, tras tantos años de postergación y abulia política, la importancia que merece y demanda esta modalidad del sistema educativo que resulta crucial para el desarrollo de nuestro país.
(*) Gonzalo Oyarzún Vargas es estudiante de quinto año de Pedagogía en Inglés y vicepresidente de la Federación de Estudiantes 2013 de la Universidad Alberto Hurtado. Es militante de Genera Opción Universitaria (GOU), miembro del Colectivo Nueva Educación e investigador del Centro de Estudios de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (CEFECh).

[1] El IVE es elaborado por JUNAEB en base al ingreso familiar, estudios de la madre y el padre e indicadores educativos y se utiliza para la distribución de diversos recursos focalizados.

https://ciperchile.cl/2013/10/15/las-demoledoras-cifras-de-la-educacion-tecnico-profesional-en-chile/ 





RONALD BARNETT: “LAS UNIVERSIDADES DEBEN PENSAR QUÉ EDUCACIÓN ES APROPIADA PARA PERSONAS QUE VAN A VIVIR EN EL SIGLO XXII”


23 de Octubre de 2018


Fuente: http://www.ciae.uchile.cl/index.php?page=view_noticias&langSite=es&id=1458




Barnett es uno de los expertos internacionales más reconocidos en educación superior. Estuvo de visita en Chile y conversó con el CIAE sobre el futuro de las universidades.






Habitualmente, los gobiernos y tomadores de decisiones, creen que las universidades tienen sólo dos funciones: investigación y docencia.


Así, una de las grandes preocupaciones de las universidades, tanto si se ubican en el espectro de universidades docentes o si son de investigación, es hasta qué grado se hace investigación. “Algunas universidades colocan aparte ambos mundos. Por ejemplo, algunos miembros del staff se enfocan sólo a investigación y otros sólo a docencia, lo que no es muy saludable. Otras tratan de atraer ambas cosas a través de diferentes estrategias. Ese es un tema crucial: ¿tienen la investigación y la docencia algo que conversar?”, pregunta Ronald Barnett.


El académico es profesor emérito del Instituto de Educación de Londres y autor de 30 libros en educación, como Being a University (2011), Imagining the University (2013), The Idea of Higher Education (1990) y de más de 150 papers sobre educación superior.


Para él, las universidades tienen una tercera agenda: el servicio a la sociedad. “Muchas universidades del mundo se ven con responsabilidades hacia la sociedad, aunque no contemplen explícitamente en su misión el servicio. Y eso es interpretado de muchas maneras. Para muchas de estas universidades, el servicio es una extensión de la función de investigación”.


Pero Barnett dice que la misión de servicio va más allá: apunta a la transformación social. “La universidad tiene el potencial y responsabilidad para ayudar a la sociedad a desarrollarse mejor y eso recién ha empezado a pensarse. Por ejemplo, ¿qué significa tener servicio público? ¿Cuál es su contribución a los objetivos de desarrollo de las Naciones Unidas? ¿Cómo la universidad responde a la crisis ecológica?”.


El académico estuvo de visita en Chile para participar del seminario Desafíos de Investigación en la Educación Superior, organizado por el CIAE de la U. de Chile, la Facultad de Educación de Universidad Católica y los Fondos Fondecyt 1170374, Fondecyt 1180746 y de Inserción en la Academia de la UC. El tema de su conferencia fue el futuro de la educación superior. Y de eso conversó con el CIAE en esta entrevista.


-¿Cómo las universidades responden a estas tres agendas?


Algunas responden a las tres agendas, otras responderán que están más interesadas en investigación o que tienen desarrollado su rol público, por ejemplo, ampliando el acceso. Pero es muy difícil para las universidades enfocarse al mismo tiempo en las tres agendas y lo que vemos es que dan prioridad a un tipo de misión. Es difícil ser universidad en estos días: brindar amplio acceso, hacer investigación, generar valor económico.


- ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan las universidades de cara al siglo XXI y cómo pueden enfrentarlos?


Primero, hay que reconocer que existen alrededor de 17 mil universidades en todo el mundo y cada una enfrenta desafíos distintos. Sin embargo, hay un amplio espectro común de desafíos. Lo primero es que los Estados están esperando que las universidades eduquen a una cada vez más amplia proporción de la población, lo que implica proveer acceso a educación a estudiantes que son primera generación.


El segundo desafío es buscar maneras de enseñar a un número mayor de estudiantes, incrementando el uso de nuevas tecnologías y considerando el debate sobre el valor de esas tecnologías.


Lo tercero es qué tipo de educación es apropiada para estudiantes que van a vivir en el siglo XXII. Muchos estudiantes que están ingresando a la educación superior van a estar vivos para el siglo XXII. Esto es importante: ¿podemos educar estudiantes para un mundo desconocido en el futuro?


-¿Cree que las universidades pueden educar a jóvenes para el siglo XXII?


Pueden, pero deben re-pensar qué hacer. La educación superior está organizada desde la Edad Media en base a disciplinas, lo que tiene potencial, incluso, hoy. Pero, ¿cómo se hace para que los estudiantes egresen de la universidad con las bases para poder vivir y desenvolverse en un mundo totalmente desconocido y desafiante? Parece ser sorprendentemente simple: educar seriamente en una disciplina, lo que requiere persistencia, disciplina, enfrentarse a dificultades, desarrollar el pensamiento crítico y llegar a juicios personales.


-Ese mundo desconocido parece ser sin fronteras, pero todavía las universidades ofrecen carreras fundamentalmente enfocadas en una disciplina o ámbito del conocimiento, ¿deben abrir la formación?


Estoy de acuerdo con ofrecer un currículo más amplio. Sin embargo, cualquier disciplina debe poder enfrentar a los estudiantes a problemas, ponerlos en situaciones difíciles. Imagine a estudiantes de Geología, que deben ir al norte o al sur a hacer trabajos: deben enfrentarse a situaciones nuevas, a adversidades climáticas, enfrentar incertezas, trabajar en equipo. El problema es que la mayoría de la educación superior no alcanza este nivel de calidad e intensidad.


-¿Qué explicación hay para eso o a qué presiones se ven enfrentadas las universidades?


En muchos países el Estado está financiando a las universidades. El 80% a 90% del financiamiento de las universidades viene del Estado. El Estado quiere asegurar que su dinero esté bien invertido, por lo que ha desarrollado masivos e intrusivos regímenes de aseguramiento de la calidad y de auditoría. Hoy se espera que las universidades aseguren que los estudiantes avancen progresivamente a través del currículo y que se titule la mayoría. También son monitoreadas en la tasa de deserción. La enseñanza actual de las universidades limita la experiencia de los estudiantes. Hay una tendencia a tener un currículo simple, con claros desempeños esperados. Cuando un estudiante va a una clase, sabe precisamente qué debe hacer en virtud de los conocimientos y herramientas. Esto no tiene sentido. Si vas a poner a los estudiantes en situaciones inesperadas, desafiantes y difíciles, y quieres que salgan con sus propias ideas, y piensen según sus propios juicios, entonces necesitas más incertezas.


La fuerza de los estudiantes


-¿Es esto posible con esta generación de estudiantes, que en EE.UU. la bautizaron como “generación copo de nieve”?


Tenemos una conspiración entre cuatro actores: el Estado, los administradores de las instituciones, los profesores y los estudiantes. Todos quieren que los estudiantes obtengan sus diplomas y sus grados al menor costo posible, menor tiempo posible y con alta certeza de que se graduarán. ¿Cuál es el resultado? Están en riesgo un currículo y un ambiente de aprendizaje libres. ¿Y qué tenemos? Una continuación del peor tipo de educación superior en el que los estudiantes aprenden y los docentes enseñan y eso es todo. Precisamente todo lo contrario de un currículo libre y desafiante para el siglo XXII. Cuando estoy frente a una clase, mi tarea no es enseñar muchas cosas. Mi tarea es incomodar a los estudiantes, hacerles preguntas desafiantes, irritarlos, inspirarlos, darles herramientas para salir adelante. ¿Cómo desarrollan ellos las energías y herramientas para salir adelante, para los próximos años de su vida en el que deben enfrentarse a un mundo desconocido, si no tienen deseo de aprender, de indagar, de enfrentarse a lo desconocido, de cambiar el mundo? ¿Cómo logras eso si tienes un currículo rígido donde cada uno sabe lo que tiene que aprender, quién debe ser y dónde debe estar?


-Usted ha dicho que los estudiantes son una fuerza activa. ¿Pueden ellos poner a las universidades en ese rumbo?


En muchos países, los estudiantes se han trasformado en una fuerza activa de desarrollo, no sólo en la vía política, sino en un amplio sentido. Ellos manejan la tecnología que los hacen estar más comunicados con el mundo, son activos no sólo de un lugar, sino de varias partes del mundo. Pueden ser líderes en este cambio en cómo ellos piensan sobre sí mismos y sobre el mundo. Y un ejemplo es el Brexit. Los estudiantes, los que tenían más educación, votaron por mantenerse en la Unión Europea. Ellos se veían como internacionales, del mundo.


-¿Cómo ve a los estudiantes en Chile?


Sólo puedo comentar desde la mirada externa y es evidente que los estudiantes tienen importancia como una fuerza política de una manera que no es usual en el mundo. Vemos muchos estudiantes alrededor del mundo siendo activos, radicales, organizándose, pero el cambio que han provocado los estudiantes acá es inusual. Por eso, es muy importante que los estudiantes en Chile y en Sudamérica no solo tengan espacio, sino que comprendan su rol siendo actores sociales importantes.


-¿Cuáles son los desafíos de las universidades chilenas considerando ese escenario?


En general, en Sudamérica están las bases para un nuevo tipo de universidad emergente, que toma la responsabilidad social muy seriamente. Creo que hay mucho que hacer en ese frente. Y como ya mencioné, hay un debate incipiente, pero muy importante sobre la misión social de las universidades. En el siglo XXI habrá problemas económicos, pero la mayoría de los problemas serán sociales: cómo vivimos entre nosotros, cómo vamos a balancear diferentes prioridades, cómo vamos a satisfacer las necesidades de gente distinta alrededor del mundo, cómo vamos a enfrentar como sociedad la crisis ecológica. Las universidades tienen enorme responsabilidad frente a este enorme desafío de la sociedad. Pero también hay otro gran desafío en torno al conocimiento y a la información: ¿Vamos a confiar en los expertos?, ¿cómo las universidades ayudan al público a entender mejor?, ¿cómo ayudan a la sociedad a entender mejor grandes y complejos temas?






Fuente: Elizabeth Simonsen - Comunicaciones CIAE

Thursday, March 01, 2018

Habilidades siglo XXI - Introducción

Habilidades para el siglo XXI - Comunicación

Habilidades del siglo XXI - Pensamiento Crítico

Habilidades del siglo XXI - Colaboración

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¿Por qué Chile necesita Educación Pública de Calidad?

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Monday, January 29, 2018

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Importancia de la Investigación Científica

Innovación en Educación: Clase invertida y aprendizaje entre pares

Sunday, November 26, 2017



Estimados (as) Amigos (as):

Después de años de sinsabores por desear tener una radio dedicada a la ciencia y la tecnología, en especial las ciencias que se desarrollan en Chile como la astronomía, la sismología, la meteorología, las energías sustentables, el medio ambiente entre otros. Hoy esa radio está en el aire. Hoy 25 de noviembre del año 2017 Radio Kosmos Chile inicia sus transmisiones desde Quilpué, V Región.
Hemos comenzado con música y luego conversaciones astronómicas desde Colombia. En un futuro  cercano comenzaremos a transmitir entrevistas a Astrónomos aficionados y profesionales de nuestro país. Todos los astrónomos aficionados de Chile y América Latina tienen a su disposición las ondas online de Radio Kosmos Chile.

Para llegar a escuchar Radio Kosmos Chile busca en google “Radio Kosmos Chile” y haz clic sobre el blog en donde está la radio, automáticamente escucharas  lo que está transmitiendo la emisora.
Semanalmente publicaremos la programación de la radio.

Junto con escuchar la radio podrás seleccionar los videos que se publican en el Blog de la Radio y que no están en la programación de la Radio.

Escucha Radio Kosmos Chile e indícanos tu opinión.

Gracias a todos los aficionados a la astronomía que creyeron en este proyecto.

Hugo Pinaud Rojas
Director de Radio Kosmos Chile y del Centro Científico Tecnológico “CENCIENTECNO”

http://radiokosmoschile.blogspot.cl      Solo audios y videos
http://mipropuestaeducativa.blogspot.cl  La reforma educacional en Chile
https://centrodeladultomayorenchile.blogspot.cl   Una página dedicada a los Adultos Mayores
http://debatesuniversales.blogspot.cl       Temas de actualidad
http://sismologiaeducativa.blogspot.cl     Los sismos en Chile.

 http://elturismochileno.blogspot.cl           Chile un país turístico

Thursday, October 05, 2017


Publicado por Sabina Ximena Inetti Pino el 5 de Octubre de 2017
Red Iberoamericana de Docentes
Educar: Es abrir las ventanas de las aulas a la vida
Cotidianamente me gusta mucho leer artículos académicos u observar conferencias para ampliar mis puntos de vista sobre nuestra Profesión. Es de aquí que encontré una frase que me llegó al corazón, ese momento en que te emocionas profundamente, pues afloran en ti muchos momentos hermosos con otros colegas y alumnos.
La hermosa frase pertenece al Profesor de Filosofía Mariano Martín Gordillo en una entrevista más que interesante donde expresaba la importancia de la formación de los adolescentes en la secundaria como un momento clave. A su vez hablaba de la importancia de trabajar en red y de cómo los materiales aplicados en clase deberían estar contextualizados en la realidad para “abrir las ventanas de las aulas a la vida”.
Puedo decir que coincido totalmente con sus palabras y responde de manera excelente a una de las preguntas que más hacen nuestros alumnos: ¿Para qué? Desde mi perspectiva los contenidos académicos de la secundaria deben permitir el análisis crítico de la realidad para que puedan observarse a sí mismos desde otro lugar. Desde ese encuentro entre lo que uno “es” con lo me gustaría “ser”.
Afirmo que un Profesor puede dar por satisfecha su labor cuando logra cambiar la forma de ver el mundo en sus alumnos, cuando “abre una nueva ventana” con nuevas experiencias y oportunidades.
De manera personal, en mis distintas instancias de aprendizaje, siempre pude reconocer a ese “Profesor” que al final del año me dejaba como herencia esa hermosa combinación de su persona y su saber sabio. Sin dudas, ya no era la misma, pues mis alternativas habían crecido exponencialmente. Por suerte mi mundo se había ampliado.
Con el pasar de los años todavía recuerdo muchas de sus clases como si las presenciara en vivo y en directo. Creo que es un verdadero privilegio permanecer en la memoria de cualquier persona, pero es muy especial si es de un alumno. Es un sentimiento muy profundo que causa mucha alegría.
Mis Profesores dejaron una gran herencia en mí ya que me encanta aprender e incorporar nuevas perspectivas constantemente. Para ello siempre apuesto a nuevos desafíos intelectuales, pero sobre todo al trabajo colaborativo con otros Profesionales de la Educación.
En los distintos centros educativos en donde trabajo llevamos adelante diversos proyectos interdisciplinarios para analizar la realidad desde muchas miradas. Y disfruto el intercambio en las diversas formas de “hacer”, “sentir” y “pensar”. Aprender del otro y comprender sus razones nos permite construir nuevos caminos que dinamizan los procesos educativos.
Por ello es tan importante trabajar en red con Profesores de distintos centros educativos a nivel nacional e internacional. Las experiencias educativas en un determinado contexto, pueden ser muy útiles en otro. Se pueden diversificar según las características de los alumnos y sus necesidades.
Es más el aprendizaje constante incrementa tu “curiosidad” y el desafío propio de una labor profesional cada vez más rica. De ello deriva las nuevas formas de motivación intrínseca y extrínseca en los alumnos ya que a mayor conocimiento mayor capacidad tanto para proponer como resolver las más diversas interrogantes en un mundo que cambia constantemente.
Por lo tanto, es necesario valorar la labor de los Profesionales de la Educación ya que inciden cotidianamente en la realidad de sus alumnos, de sus familias y en la comunidad en su conjunto para construir con el corazón un futuro lleno de oportunidades.

Profesora Sabina Ximena Inetti Pino- Uruguay