Friday, July 29, 2016

Bases de la Convocatoria ENIN 2016

Bases de la Convocatoria ENIN 2016

El nuevo rol del maestro en el siglo XXI.flv


Programa Redes TVE: ¿Crisis educativa?


"Roger Schank". Tema 5: El rol del profesor. De Faro a Guía.


David Perkins: "Qué cosas vale la pena enseñar y aprender hoy"


El sistema educativo del siglo XIX en pleno siglo 21!!!


CUATRO FILOSOFÍAS DE LA EDUCACIÓN


Fiestas sin control


Reportaje: Neuromitos, las falsas creencias científicas que han llegado ...


Sunday, July 24, 2016



Ciberbullying, sexting y grooming, los males que acechan a los niños
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/ciencia-y-tecnologia/ciberbullying-sexting-y-grooming-los-males-que-acechan-a-los-ninos-1484924.html

Ciberbullying, sexting y grooming son los nuevos males a los que se exponen los jóvenes a través de las redes sociales de Facebook, Twitter e Instagram o mensajerías instantáneas. A través de ellos personas inescrupulosas se aprovechan para cometer hechos que atentan contra la integridad de los menores y adolescentes. El programa “Fiscalía con la Gente” busca cómo hacerle frente.


Como parte de la política de acción denominada “Fiscalía con la Gente”, el Ministerio Público ha puesto en marcha el programa “Fiscalía en la Escuela y Colegio”.

Este plan despliega logística y talento humano para brindar adiestramiento a los estudiantes y docentes sobre los males que afectan actualmente a la sociedad.

“El objetivo principal del programa es concienciar a niños y jóvenes sobre lo perjudicial que resulta el consumo de drogas, las consecuencias sociales y legales del microtráfico, del cyberbullying o de algún otro delito informático”, señala la Dirección de Comunicaciones del Ministerio Público.

El programa también está enmarcado en el eje de “Acceso a la Justicia” del Plan Estratégico Institucional 2011/2016.

La temática implementada consiste en charlas didácticas en las que se transmite a los alumnos, además de los temas mencionados, el rol del Ministerio Público como representante de la sociedad, cómo presentar una denuncia y qué se necesita, quiénes intervienen en un proceso penal, entre otras informaciones que ayudarán a los niños y jóvenes a saber de qué manera actuar al verse involucrados en estos casos.

Las referidas charlas están a cargo de funcionarios de la institución, de distintas zonas del país, capacitados para el efecto, así como psicólogos y agentes fiscales especializados en las diferentes áreas. El contenido de las charlas y la capacitación de los funcionarios voluntarios a su vez está a cargo de los expertos del Centro de Entrenamiento del Ministerio Público.

Metas logradas

Durante el año 2015 a nivel país el programa llegó a 15.000 alumnos de 80 instituciones educativas que accedieron a 140 charlas educativas. Representan a más de 40 instituciones de la capital y central, y varios departamentos, tales como Alto Paraná, Caaguazú, San Pedro, Ñeembucú y Concepción. Las visitas educativas se encuentran bajo la coordinación de los fiscales adjuntos de las diferentes áreas jurisdiccionales.

Algunas de las instituciones visitadas en la Capital y Central fueron los colegios Juan Manuel Frutos, Gral. Díaz, Juan León Mallorquín, República de Perú, Sol de América, Nuestra Señora de Schöenstatt, Santa Teresita de Jesús, Pablo Patricio Bogarín, Centro Educativo San Patricio, la Escuela Básica Cerrito, el Colegio Miguel Ángel Rodríguez de Ñemby, entre muchos otros.

“Es prioridad para el Ministerio Público que los niños tomen conciencia sobre la problemática social que implica el microtráfico de drogas; que se instruyan a través de estas charlas sobre la prevención del consumo de estupefacientes y combate a estas conductas dañinas”, dice el informe.

También advierte sobre los peligros de las redes sociales y mensajerías instantáneas como el WhatsApp: “Que entiendan, que en algunos casos, estos medios de expansión de datos personales ponen en riesgo la integridad física y mental de ellos mismos”.

Friday, June 10, 2016

Para que educamos: para la vida y la convivencia y en parte para el trabajo........

 
¿REFORMA EDUCACIONAL LA DE LA PRESIDENTA BACHELET O SIMPLES APORTES POLITICOS?
 
 
Para hacer una REFORMA EDUCACIONAL VERDADERA debemos tener en cuenta algunas ideas que aparecen en estos escritos………Y ESTO, SI REALMENTE DESEAMOS HACER UNA REFORMA A LA EDUCACION, para pasar luego  a ver los PARADIGMAS ADECUADOS A LA ERA EN QUE SE VIVE.






Friday, May 13, 2016


 
14 Libros PDF de Paulo Freire,
la educación al servicio de la humanidad

Publicado por RedesIB el 27 de Abril de 2016

Paulo Freire nació  en Recife, Pernambuco, el 19 de septiembre de 1921 y murió el 2 de mayo de 1997. Fue considerado como un educador y experto en temas de educación, y por tanto uno de los teóricos más influyentes de la educación del siglo XX.

Se considera que Freire es uno de los representantes de la pedagogía crítica la cual “ha sido considerada en la actualidad como el nuevo camino de la pedagogía, una en la cual se invite a las dos partes involucradas a construir sociedad desde la conciencia de los problemas sociales que se viven a diario y que afectan de manera directa e indirecta a las aulas de clase”.

Paulo Freire consideraba que “se debe construir el conocimiento, desde las diferentes realidades que afectan a los dos sujetos políticos en acción, aprendiz y maestro”.


















Enseñar no es transferir conocimiento.
Crear es comprender. Carlos Magro
Publicado por RedesIB (Red Iberoamericana de Docentes) el 1 de Mayo de 2016

“Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción”, escribió Paulo Freire en 1996 en su libro Pedagogía de la Autonomía.
Muchos años antes, John Dewey había dicho que preparar a los alumnos para la vida futura consistía sobre todo en proporcionarles el dominio sobre sí mismos y que “el pensamiento se origina y desarrolla en las necesidades y en las demandas de la vida práctica”. Desarrollar la autonomía del alumno y vincular el aprendizaje a la vida son dos de las claves de la pedagogía de Dewey quien siempre defendió que la mejor manera de aprender es haciendo, que aprendemos haciendo, o mejor, que aprendemos haciendo y reflexionando sobre lo que hemos hecho.

A finales de los años 60, antes de que existieran los ordenadores personales, el informático estadounidense Alan Kay empezó a trabajar en la idea de construir uno que sirviera como instrumento pedagógico. En 1972 publicó el artículo A personal computer for children of all ages, en el que describía el antecedente más claro de nuestras actuales tabletas, el Dynabook, y cuestionaba la tendencia a tratar de solucionar todos los problemas de la sociedad recurriendo a la tecnología. En ese artículo, Kay aprovechaba para criticar también la pasividad pedagógica que fomentaban tecnologías educativas como las máquinas de aprendizaje, entonces, como ahora, muy a la moda. Una y otra advertencia resulta hoy absolutamente vigentes como bien nos han demostrado Evgeny Morozov y Audrey Watters, respectivamente.

En ese mismo artículo, Kay sostenía que para él los niños son más como verbos, predispuestos a la acción, que sustantivos. Y que la clave del aprendizaje estaba en pensar en ellos más como actores que como sujetos pasivos de su propio aprendizaje. Para Kay, el atributo principal que debía tener un nuevo dispositivo como los ordenadores personales era permitirnos “volcar” nuestros pensamientos. Lo importante de la tecnología por venir eran las posibilidades que nos habría para crear, construir y programar. Era el hecho de poder convertirnos no solo en consumidores sino en productores de información y conocimiento. Lo interesante del porvenir era que podíamos construirlo.

Kay es conocido por ser uno de los ingenieros que trabajaron en el mítico laboratorio de investigación de Xerox en Palo Alto en la década de los 70 y 80 (Xerox PARC) y por ser uno de los padres de la programación orientada a objetos y el desarrollo de la interfaz gráfica de usuarios de la luego saldría, entre otras cosas, la misma compañía Apple. A Kay también se le atribuye la poderosa frase de que “la mejor manera de predecir el futuro es crearlo” que es, en realidad, una versión del aforismo del poeta italiano Cesare Pavese que el mismo Alan Kay utilizó en su artículo de 1972 sobre los Dynabook: “Para conocer el mundo, uno debe construirlo”.

El Alan Kay que más nos interesa aquí es el que coincidió con Seymour Papert a finales de esa década de los 60. Kay y Papert estaban entonces muy interesados por explorar cómo los ordenadores podían transformar nuestra formas de pensar y aprender y cómo podíamos utilizarlos para mejorar el aprendizaje de los niños, concretamente el aprendizaje de las ciencias y las matemáticas.

Su pensamiento pedagógico estaba muy influido por el psicólogo Jean Piaget con quien Papert trabajó en Ginebra entre 1959 y 1963. Piaget sostenía que el conocimiento es producto de la actividad constructiva del sujeto, tanto física como intelectual. Que somos constructores activos de nuestras estructuras de conocimiento, oponiéndose de esta manera a las concepciones más conductistas o innatistas vigentes hasta ese momento. De Piaget también es famosa su sentencia de que “la meta principal de la educación es crear hombres que sean capaces de hacer cosas nuevas, no simplemente de repetir lo que otras generaciones han hecho; hombres que sean creativos, inventores y descubridores.”

Este interés por la actividad, por la creación, por el descubrimiento y la invención se alineaba y reforzaba bien las propuestas de las pedagogías activas que habían surgido a principios del siglo XX con representantes como María Montessori o el mismo John Dewey.

Para Piaget, “cada vez que se le enseña prematuramente a un niño algo que habría podido descubrir solo, se le impide a ese niño inventarlo y, en consecuencia, entenderlo completamente.” Lo cual no supone que el profesor no tenga que intervenir en el diseño de los entornos de aprendizaje sino que los niños aumentan su autonomía cuando se potencia su pensamiento independiente y creativo. Potenciar la autonomía es, si recordamos, lo que nos reclamaba Paulo Freire en la cita que abría este texto y era también unos de los pilares principales de la pedagogía de John Dewey.

Seymour Papert pasa por ser uno de los “herederos” de Piaget. A la vuelta de la estancia de Papert en Ginebra junto a Piaget éste se incorporó al Instituto tecnológico de Massachusetts (MIT) donde fundó el Laboratorio de Inteligencia Artificial junto con Marvin Minsky. El principal interés de Papert entonces era preguntarse si los ordenadores podían afectar a nuestras formas de pensar y aprender y cómo podíamos usarlo no solo de una manera instrumental sino para relacionarnos con la ciencia y la tecnología de una manera diferente.

Motivado por estos intereses e influido desde luego por Piaget, Papert desarrolló a finales de los años 60 el primer lenguaje de programación para niños, conocido como LOGO. El primer artículo público sobre LOGO es un informe de 1971 para el MIT titulado “20 cosas que se pueden hacer con ordenadores”, escrito junto con Cynthia Solomon y en el que se describía cómo los niños podían programar ordenadores para controlar robots, componer música, hacer juegos y otros tipos de actividades creativas. Con los años Papert se fue “separando” de la visión más piagetiana. En 1991 escribió junto con Idit Harel el libro en el que recogía su visión pedagógica: construccionismo.

Desde entonces el trabajo y las contribuciones de Papert solo en el ámbito de la educación han sido enormes. Y a pesar de que últimamente crece el reconocimiento hacia su enorme trabajo no son pocos los que hablan de la Paradoja de Papert para referirse a la relación inversamente proporcional entre su enorme legado y su escaso reconocimiento.

Sus libros y artículos no son solo relevantes por sus propuestas sino también porque Papert ha sido un testigo de excepción en el desarrollo de la tecnología educativa de los últimos cuarenta años y en los sucesivos planes de implantación de tecnologías en las aulas. No ha dejado nunca de analizar de manera profunda, certera y crítica la evolución de las tecnologías de la información aplicadas a la educación. Es sobradamente conocido su análisis de por qué la incorporación de los ordenadores en las aulas en los años 80 no solo fue un fracaso desde el punto de vista del cambio educativo sino que en muchas ocasiones sirvieron para perpetuar viejas formas de hacer: “al final de los 80, las computadoras estaban en manos de la burocracia escolar y de las escuelas como instituciones. Todavía existían maestros visionarios, pero estaban siendo neutralizados…cuando la administración toma el control, crea una sala especial, y pone las computadoras en esa sala con un horario con el profesor de informática. En vez de convertirse en algo que socavara estas formas anticuadas de las escuelas, las computadoras fueron asimiladas…las escuelas tornaron lo que pudo haber sido un instrumento revolucionario en uno conservador.”

Ya en Mindstorms (PDF), escrito en 1980, Papert afirmaba que en la mayoría de las escuelas la instrucción basada en ordenadores era sinónimo de ordenadores que enseñan y proponía que en lugar de usar los ordenadores para “programar” a los chicos deberíamos buscar que fueran los chicos los que programases los ordenadores.

Papert es una voz más que se une a los Neil Selwyn, los Larry Cuban y los Michael Fullan que llevan años sosteniendo que la tecnología por sí sola no es la palanca correcta del cambio educativo.

Hace unas semanas la OCDE publicó un informe titulado Alumnos, Ordenadores y Aprendizaje: haciendo las conexiones en el que basándose en los datos de las pruebas PISA 2012 se hacían una serie de preguntas. Entre las conclusiones podemos encontrar frases como que la tecnología puede amplificar las prácticas de enseñanza innovadoras, que las tecnologías digitales se pueden usar para fomentar el aprendizaje experiencial, las pedagogías activas, el aprendizaje cooperativo y las pedagogías interactivas.

Sin embargo, un repaso por los titulares de la prensa internacional nos sorprendería. La BBC titulaba así: “Los ordenadores no mejoran los resultados de los alumnos”, el Wall Street Journal que “las tecnologías en el aula no siempre mejoran los resultados”. Usar mucho el ordenador en clase no ayuda al alumno, según la OCDE, rezaba el titular de El País. Los ordenadores en la escuela no mejoran las notas de los estudiantes, según la OCDE, El Mundo.

El informe OCDE y las reacciones de los medios de comunicación ponen sobre la mesa nuestra curiosa relación con la tecnología y en concreto con la tecnología educativa. Por un lado somos furiosos defensores, por otro, rabiosos opositores.

La tecnología ha sido siempre vista como un aliado perfecto para el cambio educativo. En el último siglo, cada vez que ha surgido una nueva tecnología (Cine, radio, Tv, ordenadores,…) hemos pensado rápidamente en su poder transformador en la educación, hemos depositado grandes esperanzas en ellas y hemos trabajado por “introducirlas” en las aulas. Pero la realidad es que  pocas veces, sin embargo, su incorporación en las aulas ha provocado cambios significativos.
 

Sunday, April 17, 2016



Mariano Martín Gordillo:
"Educar es mucho más que enseñar: es humanizar"

Publicado por RedesIB el 16 de Abril de 2016


Mariano Martín Gordillo es profesor de educación secundaria desde hace casi 25 años, donde da clases de Filosofía, Ética y también sobre temas relacionados con ciencia, tecnología y sociedad. Sobre su propia experiencia como estudiante, recuerda lo siguiente: "Cuando yo era alumno, los pupitres estaban clavados en el suelo y formaban filas de a dos, mirando siempre a la pizarra, donde estaba el profesor. Él hablaba siempre, nosotros pocas veces. Él preguntaba y nosotros debíamos responder. Eso era lo que se esperaba de nosotros: el silencio, las respuestas y, si se daba el acaso, alguna pregunta pertinente. Aquello no me gustaba. A mí me gustaba y me gusta hablar. Por eso ahora tiendo a hablar mucho cuando me invitan a hacerlo con otros profesores y a hablar menos cuando estoy con mis alumnos, para que sean ellos quienes lo hagan".

Alrededor de esta inquietud giran algunos de los conceptos que el profesor expondrá durante la entrevista, dedicada en su mayor parte a la inclusión de las nuevas tecnologías en el aula. Martín Gordillo, que también es miembro de la Comisión de Expertos de la OEI, dice que está de acuerdo con la llegada de ordenadores, entornos virtuales y libros-computadora, siempre y cuando estos progresos nunca dejen de ser lo que son: una herramienta para asegurar la participación cada vez más integral del alumno en la clase y la construcción de un espacio en el que primen el diálogo y el intercambio como principales métodos de enseñanza.

PREGUNTA: El aula de la escuela no ha cambiado en muchísimo tiempo. Siguen estando el pizarrón y la tiza, mientras que afuera las tecnologías evolucionan sin cesar. ¿Cómo puede hacer la escuela para capturar la atención del alumno de hoy, que está muy pendiente de los actuales cambios tecnológicos?

RESPUESTA: Creo que hay que pensar en términos de metáforas. Me refiero a la lógica 2.0 de la que tanto se habla, a la integración no mediada por el espacio y el tiempo. Sería interesante verla como una metáfora de la relación educativa. Durante un tiempo Internet fue 1.0. Hubo unos poquitos años de redes escaparates, de páginas que mostraban cosas y se suponía que uno era un mero espectador. Y en ese sentido el 2.0 es una metáfora de lo que puede ser el ámbito escolar. No es tanto cómo entran las TIC como artefactos en el aula, sino de qué manera podemos hacer que el aula recupere la dimensión dialógica que siempre debió tener. Porque en los orígenes de la educación estaba el diálogo. Parece que eso se nos ha olvidado. Las primeras reflexiones de la educación están en Platón. El espacio público que era el ágora, el espacio de encuentro en las polis griegas, donde se intercambiaban y se compartían razones. Es aquello lo que podemos y debemos recuperar en el ámbito escolar. Hoy en día, muchas aulas son un escenario demasiado contemplativo donde alguien habla y alguien escucha, pero podría ser un espacio dialógico que tuviera además una ventaja frente a los otros entornos: junto a los alumnos hay un adulto. Y ese adulto, que teóricamente tiene contacto con un conocimiento que viene de antes, es una oportunidad que en otras redes sociales los jóvenes no van a tener. En el mundo de la comunicación virtual, la comunicación intergeneracional no es tan fácil. El aula es una oportunidad para ello se produzca.

P: ¿Qué beneficios podrían traer innovaciones como el e-book a la enseñanza?

R: Respondo a esta pregunta a comienzos del 2010, cuando se anuncia la llegada del iPad, y con eso me excuso de que con el tiempo lo que ahora digo pueda resultar ingenuo o descaminado. Sin embargo, tengo ciertas expectativas hacia estos nuevos cacharros, no sólo por lo que tienen de novedad, sino también por lo que tienen de viejo. Para los nativos digitales puede ser novedoso un artilugio que les pone adelante la inmensidad de la cultura del libro. Para los inmigrantes puede ser amigable un dispositivo digital con el que pueden interactuar sin perder algunos de los códigos del mundo comunicativo del que proceden. Creo que, sobre todo en las aulas, las TIC pueden ser un interesante lugar de encuentro entre ambas especies generacionales. Al menos como escenario de transición, me interesa ver la forma en que esos nuevos artefactos pueden llegar a ser útiles para que las lógicas 1.0 y 2.0 puedan encontrar un puente en las aulas.

P: ¿Y qué piensa de iniciativas como las de "una laptop por niño"?

R: No seré yo quien se oponga a que todos los niños del mundo accedan a recursos de los que yo disfruto desde hace tiempo. Es evidente que nunca debe ser visto como problema que todos los niños tengan un ordenador, pero tampoco creo que deba ser considerado como la única solución. Como mucho es una parte de las soluciones que requieren los muchos problemas educativos existentes en los entornos más carenciados. Me gusta esa imagen de los niños, y sus familias, disfrutando con el mundo al que acceden a través de esos pequeños ordenadores, pero no me gusta ese discurso que a veces acompaña a estas iniciativas, según el cual los niños pueden ser educados casi sin maestros. También me preocupa la sostenibilidad de esas iniciativas: su visibilidad inmediata no siempre se conjuga con suficientes garantías de reposición y continuidad.

P: ¿Cuál será, en lo específico, el rol del maestro dentro de un esquema que integre a las nuevas tecnologías?

R: Será el artesano del diálogo. Tendrá que generar el contexto y hacer posible un espacio donde se pueda intercambiar, crecer y aprender intercambiando. Más que preocuparse por qué conocimientos debe llevar al aula -eso es una cuestión superada: los conocimientos están constantemente en todos los lugares-, deberá preocuparse por cómo crear dispositivos y situaciones de organización que favorezcan el acceso al conocimiento y su discusión. Otra cuestión que está presente es que el aula se concibe como un lugar donde sólo ocurre una transmisión de conocimientos, pero no se plantea como un espacio de cuestionamiento de conocimientos, de intereses, de valores.

P: Cuando habla de educación unidireccional, ¿por qué cree que hasta el momento se ha educado así?

R: Desde que existe la escolarización masiva, todos hemos sido educados en un aula. Todos tenemos una idea de lo que es o debe ser un aula. La transformación de esa tecnología supondría una renuncia a los preconceptos que uno tiene sobre cómo debe ser la educación. Nuestra aula no era dialógica, de modo que tenemos que crear escenarios de relación que no tenemos en nuestra memoria. Creo que esto es un obstáculo importante para el cambio. Haber sido educados de cierta manera supone un lastre muy grande para todos. Por eso los modelos son tan importantes. Aprender como docentes a crear otros escenarios de participación en el aula es vital. Si no lo haces, no te das cuenta de cómo se puede hacer. No es una cuestión teórica.

P: Dentro de un potencial esquema dialógico, ¿no hay riesgo de que se produzca una descentralización de la autoridad?

R: ¡Hombre, la descentralización nunca es mala! La autoridad concebida como el espacio donde yo hablo y tú te callas es una autoridad no democrática. La superación de este modelo autoritario -que no es autoridad sino autoritarismo- me parece perfecta. La autoridad es otorgada por la legitimidad que tiene tu rol. Es una legitimidad en ejercicio, en la medida en que el maestro sea capaz de crear situaciones y aportes a los alumnos. Se trata de un rol muy importante: en un espacio de debate la voz del profesor siempre es una voz autorizada, pero no solamente porque sea la del profesor, sino porque aporta o incorpora objetos que no están en el escenario mental de los niños. La voz del maestro debe ser respetada por lo que dice, no por quién lo dice. Claro, esto supone un paso previo que es muy importante: el profesor tiene que contar con una densidad cultural que esté por encima del nivel medio de las familias de sus alumnos. Esto es crucial. Sin un cierto nivel cultural, sin un cierto interés por la cultura en el rol del profesor, el aula es un escenario problemático. Y eso tiene que ver con algunos contextos nacionales, donde la formación del profesorado está en baja.

P: ¿Cómo se puede establecer un diálogo horizontal entre maestro y alumno si se tiene en cuenta que las competencias de uno y otro no son las mismas?

R: Es evidente que las competencias no son las mismas, pero el que yo planteo no es sólo un diálogo entre dos sujetos, sino entre muchos más. El diálogo más vivo, y quizá más rico educativamente, es el que se da en el aula entre los propios alumnos. Ellos también son diversos en competencias, intereses y actitudes, pero esa diversidad es muy fértil si se sabe aprovechar educativamente. Ahí es donde entra el docente como organizador crucial de la comunicación en el aula, como experto competente en propiciar espacios para la interacción y la cooperación. Su competencia epistemológica en las materias que enseña es muy importante, pero no lo es menos su densidad cultural general o su capacidad para generar espacios propicios para el diálogo, la colaboración y el aprendizaje. Ser un docente competente es, por tanto, mucho más que ser un docente bien formado en una disciplina. Son competencias que se adquieren con una sólida formación inicial. Y también con una formación continua que permita al docente aprender con sus compañeros y aprender de las mejores experiencias que ellos le puedan aportar.

P: Llegado un momento, también se discutirán los contenidos de enseñanza…

R: Si, pero eso será tan sencillo como abrir un poco las ventanas a la vida. Los contenidos que tradicionalmente estaban presentes en los libros de texto tenían que ver con saberes disciplinados tradicionalmente por la academia, por la escuela, por la historia. Es el formato de la enciclopedia del siglo XVIII: un saber ya estructurado en cada escuela, con un currículo ordinario. Pero si miramos cómo es y cómo se difunde el saber, en los medios de comunicación encontramos una metáfora muy clara de lo que podemos hacer en la escuela. En el contexto de la ciencia, por ejemplo, el contenido científico no es un contenido de saber puro: hay un saber que tiene que ver con el hacer, con la tecnología, y también con la controversia, con los problemas. Es decir, sobre todo el contenido científico, un porcentaje altísimo de lo que los medios de comunicación incorporan no tiene que ver sólo con cuestiones de hecho o de saber, sino también con cuestiones de deber, con controversias de carácter valorativo. Incorporar en el aula toda la ciencia real -no solamente la ciencia conceptual, sino la ciencia controvertida, la ciencia que está en la agenda de las decisiones macro y micro, aquellas que tienen que tomar tanto el ciudadano particular como el conjunto de la sociedad- es una buena forma de hacerlo. Llevar los periódicos al aula y ver cómo se maneja el conocimiento científico en la prensa, cuándo la prensa lo hace bien y cuándo lo hace mal, es una de las herramientas más útiles para entender cómo debería ser el cambio de los contenidos.

P: ¿Se debería poner en duda la obligatoriedad de la educación formal?

R: ¡Hombre! Jamás deberíamos poner el acento en esa idea. La educación ha sido y es un bien social indiscutible. Los pueblos que han apostado por escolarizar a más gente, durante más tiempo y en mejores condiciones, son los pueblos que más han progresado. La extensión de la obligatoriedad -no en el sentido del encerramiento, sino simplemente de la obligación de los Estados de proveer servicios educativos a todos los ciudadanos, de la obligación de los padres de manejar el tiempo para que sus hijos estén en las aulas y de la obligación de los niños de asistir a clase- no debe ser relativizada bajo ningún aspecto.

P: Algunas TIC ya se usan en las escuelas, pero aún no hay un programa que explique los cambios que implican esas nuevas tecnologías. ¿Los estudios CTS podrían ayudar en ese sentido?

R: Sí, creo que son fundamentales. En el enfoque CTS hay una nueva mirada que es muy positiva. Muestra qué son la ciencia y la tecnología y cómo están afectadas por la historia y la vida social. Las sociedades están presentes en la propia construcción de la verdad, así que no hay verdades puras y aisladas del contexto en las que han nacido. Los estudios CTS, para la ciencia que se muestra en las aulas, también evidencian que la ciencia es humana e incorpora las condiciones que permitieron su gestación. Incluso la otra parte de los estudios CTS -aquella más involucrada en temas como la participación pública, el cambio social y demás- sería de mucha utilidad en el aula. La clase debe convertirse en un escenario donde los chicos puedan aprender a tomar decisiones en relación con la ciencia y la tecnología. Yo suelo hablar de dos paradigmas en educación. De un lado estaría el escenario siempre conocido, el paradigma narrativo y contemplativo, donde el aula es un espacio físico en un sentido tradicional y donde se construyen relatos que se transmiten. Aquí estamos hablando de narraciones y de una actitud contemplativa por parte del educando. Del otro lado nos encontramos con el paradigma dialógico-participativo. El que va a llevar la organización del espacio tiene que promover el diálogo, mientras que el alumno es un sujeto que se educa participando. Allí está la clave del cambio, pero vuelvo a lo de la memoria que dije antes: en el tránsito del paradigma narrativo-contemplativo al dialógico-participativo, no hay que descontar que todos hemos sido socializados en el primero. Este punto debe ser tenido muy en cuenta, ya que implica un obstáculo que no es menor a la hora de modificar el esquema tradicional de enseñanza.

P: En definitiva, ¿está de acuerdo con la implantación de TIC en las escuelas?

R: Una respuesta negativa a esta cuestión sería tan patética como seguir aferrado a la pluma y al tintero cuando ya se dispone de bolígrafos, o como oponerse al uso de los libros tras la invención de la imprenta. Pero más allá de lo obvio, conviene que nos demos cuenta de que asistimos a un cambio histórico descomunal. No se trata sólo de la entrada de cacharros digitales en las aulas. La escuela tuvo durante mucho tiempo funciones alfabetizadoras y ése fue el saber hacer propio que la hacía socialmente imprescindible. Sin embargo, el mundo digital no requiere tanto, al menos no como el mundo académico, de enseñanzas específicas para entrar en él. Pero sí puede seguir siendo relevante una educación para las nuevas formas de socialización en los nuevos entornos virtuales. Sigue siendo importante diferenciar entre enseñar y educar. Al aludir a una educación para los nuevos entornos virtuales no quiero referirme a esas ñoñas cantinelas llenas de prevenciones que insisten en educar frente a los peligros de esos nuevos entornos. Se trata, más bien, de instalar un nuevo contrato educativo en el que sea posible entender que, para muchas de las competencias que los nativos digitales necesitan, siguen siendo funcionales las aulas presenciales. El diálogo en el ágora, la participación cooperativa en el aula y la interacción en las redes sociales forman un continuo históricamente coherente. Lo que no es coherente es imaginar tarimas 2.0 o insistir en perpetuar formatos de aulas como la de la película Entre les murs. Si nos enrocamos, como muestra esa película, en el rancio paradigma narrativo-contemplativo, la escuela tendrá poco futuro y se quedará petrificada, añorando un tiempo que ya no existe. Los pesimistas disfrutan de esa película porque confirma su visión apocalíptica sobre el presente y sus pronósticos agoreros sobre el futuro. Bienvenidas sean pues las redes digitales y las TIC en las aulas, aunque sólo sea para que nos enredemos buscando la manera de disolver esos muros simbólicos que a veces han aislado a la escuela del mundo.

P: Recién dijo que "enseñar" y "educar" son dos conceptos distintos. ¿Podría decir algo más al respecto?

R: Efectivamente, hay diferencias significativas. La educación es más que la enseñanza. Incorpora ese valor añadido que le da sentido a ésta última. Educar es humanizar, favorecer el desarrollo de las potencialidades de las personas. Antes se consideraba que ese proyecto podría lograrse sumando las enseñanzas de los distintos campos del saber, pero hoy sabemos que eso no es suficiente. Siendo muy importante, la mera instrucción no conduce a una educación integral. De la suma de los saberes conceptuales no emergen las actitudes que permiten a las personas valorar el mundo en el que viven y apreciarlo. A valorar se aprende valorando y a participar se aprende participando. Quizá en esos verbos se sitúe ese valor añadido que tienen los buenos sistemas educativos sobre los buenos sistemas de enseñanza.

P: ¿Cuál es hoy el rol del examen en la escuela?

R: Muchas veces les digo a mis alumnos que la lógica de los exámenes se parece a la de un simulacro teatral: ellos hacen como que dominan ciertos contenidos en una fecha determinada y yo hago como que lo constato para siempre. Todo se basa en que nadie se salga del guión ni de la fecha. Si se pregunta o se responde lo que no toca o cuando no toca, todo se desmorona. ¿Aprobaríamos el último examen que hicimos si tuviéramos que repetirlo sin aviso un año después? La lógica del examen no es la de la buena educación, ni siquiera la de la verdadera enseñanza ni la del verdadero aprendizaje. Es la lógica de la acreditación, la del valor de cambio de lo que la escuela certifica frente al valor de uso de lo que la escuela promueve o debería promover. El problema es que esa escenificación impregna nuestra cultura escolar desde que somos alumnos y hace que un mecanismo tan simple como el del examen monopolice muchas veces la interpretación de lo que es, lo que puede ser y lo que debe ser la educación. Usando términos chomskianos, los exámenes muestran actuaciones, pero no siempre demuestran competencias. Lo educativo está en lo potencial, en las competencias, mientras que lo instructivo está en los actos, en las pruebas. El examen se ha convertido en un artefacto escolar que condiciona muchas otras cosas, pero esa pretendida objetividad acaba condicionando los roles y las posibilidades de interacción de los sujetos de la relación educativa. Cuando el alumno le pregunta al docente "Profe, ¿esto entra en el examen?", está haciendo, sin saberlo, una lúcida denuncia de lo que sucede: lo único que tiene valor es lo que se evalúa.

P: ¿Considera que algo debería cambiar?

R: Sí. Para empezar, convendría cambiar las actitudes hacia la escuela y hacia lo que sucede en ella. Últimamente parece que está de moda decir que la escuela está en crisis, que las nuevas generaciones son intratables y que los docentes no podemos hacer nada. Esa es una buena forma de intentar convertir un mal diagnóstico en un pronóstico peor. Pero la realidad de las aulas no es así. Y lo que es más importante: no debe ser así. Las nuevas generaciones son lo más importante que tiene una sociedad. A diferencia de muchos de los que opinan sobre los jóvenes desde lejos y con desconfianza, quienes trabajamos cada día con ellos podemos constatar que los de hoy no son peores que los de otros tiempos. Al contrario, nacen en un mundo mucho más ancho y abierto a sus inquietudes y, por ello, son muchos más los que pueden formarse y hacerlo en sentidos mucho más variados. Yo tengo confianza en estas nuevas generaciones que se mueven con desparpajo en los nuevos entornos virtuales. Las escuelas que tienen problemas no requieren discursos pesimistas o excusas para no afrontarlos. Pero también pienso que en la escuela hay cosas muy importantes que conservar. Por ejemplo, la voluntad de educar: esa vocación de los docentes, esas decisiones de los políticos y esa complicidad de la sociedad que han permitido durante décadas que en todos los lugares del mundo donde se ha ensayado sea siempre cierto que más educación es igual a más progreso social y a más felicidad individual. La novedad en los últimos tiempos es que podemos hacer que ese proyecto alcance a todos.

Sunday, April 10, 2016




 
PARADIGMAS:
cuando el aprendizaje se personaliza.

1ª Parte

El proceso de aprendizaje en las instituciones educativas puede ser analizado desde dos perspectivas: · A partir de los procesos psicológicos que el sujeto pone en juego para aprender.· Con base en un conjunto de mecanismos sociales y culturales susceptibles de generar condiciones que apoyan el aprendizaje.

Estas dos vertientes se relacionan estrechamente y ofrecen la posibilidad de explicar e intervenir en el fenómeno educativo, particularmente en los aprendizajes, desde diversas disciplinas: psicología, sociología, antropología y en general, las incluidas en el campo de las ciencias de la educación.

Las distintas concepciones del aprendizaje que fundamentan el curriculum en las instituciones educativas (conductismo, cognoscitivismo, constructivismo, psicología sociocultural, algunas teorías instruccionales, entre otras) así como las estrategias de intervención para mejorarlo, expresan la convergencia de distintas perspectivas y enfoques psicológicos. Sin embargo, es importante considerar también la influencia del entorno en los procesos educativos y de socialización, lo cual conlleva a reflexionar sobre el aprendizaje desde un punto de vista sociológico y antropológico.

Factores como los agentes socializadores (la familia o los medios de comunicación), las condiciones culturales y económicas (origen social, capital cultural, situación económica), son condicionantes del éxito o del fracaso de los estudiantes en su trayectoria educativa, así como en la conformación de actitudes poco favorables hacia el conocimiento o el proceso educativo. La posibilidad de intervenir en el mejoramiento del proceso de aprendizaje y, en consecuencia, de los resultados educativos, requiere del diseño de propuestas educativas sustentadas en enfoques de naturaleza cognitivo-contextual o sociocognitiva, es decir, en propuestas que atiendan integralmente al sujeto. En otros términos, se pretende transitar hacia enfoques y propuestas educativas centradas en el aprendizaje, considerando las posibilidades y condiciones reales del estudiante.

Los hallazgos de las diferentes corrientes y escuelas acerca del sujeto, de la forma en que aprende y de los factores que intervienen en el proceso han sido incorporados por las Ciencias de la Educación para diseñar propuestas educativas coherentes con tales supuestos. Algunas de sus propuestas, tanto por el rigor conceptual como por su potencial de intervención se han considerado como verdaderos paradigmas y, tal como ocurre en otros ámbitos científicos, los paradigmas se cuestionan, se interpelan, evolucionan y pueden perder vigencia frente a otros.

Cada uno de los paradigmas que tienen una presencia significativa en el ámbito de la educación, particularmente en cuanto al aprendizaje y a la enseñanza, han hecho posible el surgimiento de explicaciones y de instrumentos metodológicos y tecnológicos para abordar tales procesos desde diferentes dimensiones. Su potencial sin duda es muy importante, pero su participación aislada o exclusiva no es suficiente. Para que alcancen su justo valor, es necesaria su articulación con los elementos de otras disciplinas, no solamente las educativas, sino también con las prácticas específicas de los actores y las características de los contextos sociales e institucionales.

Las teorías del aprendizaje tienden a caer en una de las varias perspectivas o paradigmas, como el conductismo, cognitivismo, constructivismo, entre otros.

Facilitar el aprendizaje: El Paradigma de Aprendizaje

Mientras que el aprendizaje tiene muchos fines, la enseñanza tiene una sola: para activar o causar problemas de aprendizaje.

La necesidad de un cambio en el paradigma de la enseñanza tradicional a un paradigma de aprendizaje es a todas luces evidente. A riesgo de exagerar, podría decirse que la primera es la “pedagogía del oprimido “, mientras que la segunda permite” libertad de aprender”  . Muchas de las ideas sobre el cambio son por ahora familiar. Sin embargo, un recordatorio de las principales diferencias todavía puede ser útil.

Paradigmas Instrucción vs Aprendizaje
Paradigma de Instrucciones
Paradigma de Aprendizaje
                                                                         Misión
Transferencia de conocimientos
Empoderar a los estudiantes a descubrir y construir conocimiento
Proporcionar la prestación eficiente de instrucción
Facilitar / provocar un aprendizaje eficaz
La educación como la adquisición de conocimientos cuantitativos
La educación como transformación cualitativa
                                                                        Valores
Una talla única para todos
El respeto por las necesidades / capacidades de la persona
Competencia
Cooperación
Reactivo
Proactivo
Institución / disciplina centrada; aislacionista
En respuesta a los interesados ​​/ ‘clientes’; ‘alianzas estratégicas’
                                                             Teoría del Aprendizaje
Conjunto de conocimientos que existe para la transferencia / almacenamiento
El conocimiento se construye de forma individual y dinámica
Cultura de la aceptación incondicional de la sabiduría recibida
Cultura de la investigación y la evidencia basada en el aprendizaje
Responsabilidad del profesor
Responsabilidad Learner
La motivación extrínseca
La motivación intrínseca
El aprendizaje es lineal y secuencial ‘chunkable’
El aprendizaje no es lineal y “hipervínculo”
                                                 Enseñanza / aprendizaje supuestos
Instructor-led/dependent/micro-managed
Estudiantes liderada
Didáctica, monológica
Activo / interactiva, dialógica
Curriculum-impulsado
Orientado a la experiencia / necesidades del alumno; contextual
Cobertura dominada
Maestría, la cognición distribuida
Aula-bound; síncrona
En cualquier lugar, en cualquier momento de aprendizaje
Aprendizaje de circuito simple
Bucle de aprendizaje continuo
La certificación es clave
Competencia es criterio
Medida en términos de tiempo de trabajo
Medición de logros basados; Aprendices de ritmo
Aprendizaje individualista y competitivo
Aprendizaje cooperativo y colaborativo
El profesor como experto
El profesor como guía / facilitador
La educación es responsabilidad de los maestros
Participación de toda la organización para optimizar el ambiente de aprendizaje
                                                      Los indicadores de desempeño
Entradas / salidas; eficiencia
Calidad / Resultados de aprendizaje, la eficacia
Matrícula
Calidad de la educación
Desarrollo curricular / expansión
Desarrollo del entorno de enseñanza / aprendizaje
La calidad de los estudiantes que ingresan
Calidad de los graduados

 

Hacer el aprendizaje en el foco de la empresa educativa conduce naturalmente a un enfoque centrado en el alumno, y que estas cuestiones concomitantes como el perfil del estudiante, motivación, estilos de aprendizaje y los enfoques, el diseño y la metodología de enseñanza y los resultados del aprendizaje.




  1. K. Patricia Cross. (1988). ‘En busca de cremalleras. AAHE Boletín. Vol. 40, N º 10, p. 3.
  2. Paulo Freire. (1970) Pedagogía del Oprimido de Nueva York:.. Continuum.
  3. Carl R. Rogers. . (1969) Libertad para Aprender Columbus, OH:. Charles Merrill Publishing Company.
  4. Véase, por ejemplo, John Barr y Tagg Robert. (Noviembre / diciembre de 1995). “De la enseñanza al aprendizaje: un nuevo paradigma para la educación de pregrado ‘Change.. Vol.. 27, N º 6, pp 13-25.


  • Fundadores y defensores: John B. Watson en el siglo XX. BF Skinner, Iván Pavlov y otros.
  • Idea básica: estímulo-respuesta. Todo comportamiento causado por estímulos externos (condicionamiento operante). Todo comportamiento se puede explicar sin la necesidad de considerar los estados mentales internos o conciencia.
  • Estudiantes: Pasivo, responde a los estímulos ambientales.
  • El comportamiento puede variar según la retroalimentación (aumento de la probabilidad de que el comportamiento ocurra en el futuro), o por contra, si se les segrega.


  • Fundadores y defensores: Sustituye, en parte, al  conductismo en 1960 como paradigma dominante. Noam Chomsky.
  • Idea básica: la función mental se puede entender.
  • Estudiantes: Son los procesadores de la información.
  • Cognitivismo se centra en las actividades mentales internas – la apertura de la  mente humana. Es necesario determinar cómo los procesos tales como el pensamiento, la memoria, conocimiento, y la resolución de problemas, pueden llevarse a término. Las personas no son “animales programados” que sólo responden a los estímulos del medio ambiente, las personas son seres racionales cuyas acciones son una consecuencia del pensamiento.
  • La metáfora de la mente como un ordenador: la información llega, se está procesando, y conduce a ciertos resultados.


  • Fundadores y defensores: John Dewey, Jean Piaget, Jerome Bruner, Lev Vygotsky, otros.
  • Idea básica: El aprendizaje es un proceso activo y constructivo.
  • Estudiantes: Son los constructores del conocimiento y por tanto, responsables del aprendizaje (.@juandoming).
  • Los aprendices crean y construyen sus propias representaciones subjetivas de la realidad objetiva activamente. La nueva información está relacionada con los conocimientos previos, por lo tanto, las representaciones mentales son subjetivas, personalizadas y personales (.@juandoming)


  • Fundadores y defensores: Abraham Maslow, Carl Rogers, otros.
  • Idea básica: El aprendizaje es un acto personal que se puede producir o no (potencialidad)
  • Estudiantes: Cumple con  las necesidades afectivas y cognitivas.
  • Pone el énfasis en la libertad, la dignidad y el potencial de los seres humanos.
  • Aprendizaje es centrado en el estudiante y de  realización de manera personal, facilitada por los profesores, con el objetivo de desarrollar a las personas autorrealizadas en un ambiente de cooperación y de apoyo.

Después de revisar los principios básicos de los diferentes  paradigmas  es interesante señalar algunas semejanzas y diferencias. Por ejemplo, una similitud entre el conductismo y el cognitivismo es que ambos creen en el concepto de refuerzo. Sin embargo cognitivismo se diferencia en el hecho de que el comportamiento está reforzado o castigado, formará  parte de un proceso cognitivo activo, mientras que el conductismo se limita a observar los cambios y reacciones.

Otra similitud es que el constructivismo se basa en los principios cognitivistas del aprendizaje y la codificación de los conocimientos en los esquemas significativos. Pero los constructivistas sustituyen  el lenguaje de los alumnos más que la adquisición de conocimientos con la creencia de que se cree y se construye de una manera significativa por cada individuo (de manera personalizada y personal) en función de sus experiencias personales.

Las diferencias entre los  paradigmas son un poco más específicas y concreta: El conductismo es el enfoque de estímulo-respuesta para el aprendizaje que le da ningún crédito a las estructuras internas de la mente humana.

El Cognitivismo se basa en algunos de los principios del conductismo, ya que acredita al alumno ser un participante activo en la adquisición y organización de conocimientos nuevos y existentes.

Mientras tanto, el constructivismo subraya que el aprendizaje es un proceso de creación y construcción por el alumno que se ve afectada por el entorno, la experiencia y relevancia.

Basándonos en el hecho de que los tres paradigmas cubren una amplia gama de teorías de aprendizaje y aplicaciones que es fácil decir que la enseñanza y el aprendizaje son casi directas. En un entorno educativo no hay una respuesta única o modelo perfecto que se aplica a todos los estudiantes. Sin embargo, esta es también la belleza de la enseñanza.

El aula típica tiene una variedad de estudiantes que traen diferentes experiencias, necesidades y estilos de aprendizaje de la tabla. Con el fin de dar cabida a una variedad de estudiantes, el profesor debe incorporar fragmentos de cada paradigma y la implementación de un popurrí de las estrategias que tiene el potencial para crear un ambiente de aprendizaje inclusivo y abierto (@juandoming).

Fuentes:

https://juandomingofarnos.wordpress.com  Innovación y Conocimiento de Juan Domingo Farnós

EduTech Wiki.  (2007).  Learning theories.  Retrieved February 7, 2009 from http://edutechwiki.unige.ch/en/Learning_theory.

Instructional Design Knowledge Base.  (2006).  Select instructional models/theories to develop instructional prototypes.  Retrieved February 7, 2009 from http://classweb.gmu.edu/ndabbagh/Resources/IDKB/models_theories.htm#theories.


Este post completa a manera de introducción el que realizamos y que tantas lecturas ha tenido en muchas partes del mundo:

https://juandomingofarnos.wordpress.com/2010/04/07/paradigmas-en-la-investigacion-educativa/ Paradigmas en la Investigación Educativa de Juan Domingo Farnós (@juandoming)

Hemos realizado este trabajo con el objetivo de conocer sobre los paradigmas de la investigación educativa como son el positivismo, interpretativo, sociocrítico sus métodos y técnicas, conceptos y principios que son herramientas que nos ayudará para el presente y futuro como docentes y estudiantes. La investigación en tecnología educativa está forzosamente relacionada con lo que se desarrolla en todas aquellas ciencias y disciplinas en las que se fundamenta, por ello su evolución ha seguido los mismos caminos que la investigación didáctica en general y también ha contemplado la polémica entre los paradigmas positivista, interpretativo, socio-crítico.

 

CONCEPTOS DE PARADIGMAS:

Paradigmas: Es un conjunto de realizaciones científicas universalmente reconocidas que durante cierto tiempo proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica.

  • Es una teoría o modelo explicativa de las realidades físicas
  • Conjunto de formas flexibles que toman una unidad léxica o conjunto de unidades léxicas que pueden aparecer y ser intercambiables ente sí en un determinado contexto.
  • Es un determinado marco desde el cual miramos al mundo, lo comprendemos, lo interpretamos e intervenimos sobre él. Abarca desde el conjunto de conocimientos científicos que impera en una época determinada hasta las formas de pensar y de sentir de la gente en un determinado lugar y momento histórico.
  • Es la concepción del mundo dentro de la cual uno intenta comprender determinado fenómeno teóricas como la astrología están basadas en paradigmas que son como las varillas de acero de un rascacielos.
  • Un paradigma se puede definir como la visión del mundo dominante de una cultura. Más precisamente, es una constelación de conceptos y teorías que juntas forman una particular visión de la realidad. Dentro de un contexto de paradigmas dado, ciertos valores y prácticas son compartidas de modo que se transformen en base de los modos que la comunidad se organice así mismo. Un paradigma en breve es un sistema de creencia que mantiene Junta una cultura, ya que es un conjunto de creencias compartidas o de premisa de trabajo que durante u tiempo proveen problemas y soluciones modelo a una comunidad de practicantes invariablemente, sin embargo, hay cierta clase de problemas y métodos de solucionar problemas que caen fuera de la frontera de un paradigma dado.
  • Un paradigma es sólo una manera de ver y explicar qué son y cómo funcionan las cosas. Son teorías elaboradas, bien sea sobre un aspecto particular del universo o bien sea sobre su totalidad.

Descripción:

El paradigma según Kuhn en su descripción es una investigación basada firmemente en una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que alguna comunidad científica particular reconoce durante cierto tiempo, como fundamento de su práctica anterior.

  • Generalizaciones simbólicas: Son componentes generalmente aceptados por el grupo
  • Acuerdos o modelos de grupos: Son creencias que proporcionan al grupo analogías y metáforas preferidas o permisibles. Ayudando a determinar lo que será aceptado tanto como una solución a enigmas sin solución y en la evolución de la importancia de cada una de ellas.
  • Valores: Son los elementos que más hacen en pro de considerar a la comunidad científica como un todo. Su importancia particular surge cuando los miembros de una comunidad científica deben identificar la crisis o, posteriormente, elegir entre teorías.
  • Ejemplares: Son acuerdos compartidos respecto de soluciones a problemas concretos que se consideran de interés por la comunidad en el campo de la investigación propios de la misma

Los propósitos básicos del paradigma cuantitativo en la investigación socio-educativa consisten en realizar mediciones y predicciones exactas del comportamiento regular de grupos sociales. La búsqueda principal consiste en explicar las causas de los fenómenos, confrontar teoría y praxis, detectar discrepancias, analizar estadísticamente, establecer conexiones y generalizaciones.

El paradigma cualitativo; El propósito consiste en describir e interpretar sensiblemente exacta la vida social y cultural de quienes participan. La búsqueda principal es del significado de comprensión en un nivel personal de los motivos y creencias que están detrás de las acciones de la gente. Además, la búsqueda en ocasiones se traduce en desarrollo de concepto y teorías, descubrimiento de realidades múltiples, ya que este paradigma hace énfasis en el significado, contexto, perspectiva holística, concepción de los participantes, escenario y las actividades como un todo cultural.